El año próximo se reactivará la Fuerza Única Metropolitana del Gobierno estatal del PRI, que los alcaldes del PMC habían sepultado al arribar al poder en octubre del año pasado


La Agencia Metropolitana de Seguridad quedó en tan solo una instancia de estudio y propuesta de políticas de seguridad, sin el mando policial que pretendía 

La malograda Policía Metropolitana que habían prometido los alcaldes del Partido Movimiento Ciudadano (PMC), que encabeza Enrique Alfaro Ramírez, habría requerido de una inversión anual superior a los 200 millones de pesos tan sólo para la homologación salarial de sus agentes. 

 

La reciente cancelación de esa Policía Metropolitana como resultado del diferendo entre Alfaro Ramírez y el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz, si bien fue un revés político para aquel y los suyos, los libró al mismo tiempo de la dura aduana que significaba resolver la arista presupuestal de su promesa. 

 

El modelo original de Policía Metropolitana que planteaba la fusión de las nueve Policías de la urbe en un organismo público descentralizado: la Agencia Metropolitana de Seguridad, tenía como atributo la homologación salarial para sus oficiales. 

 

Ese OPD iba a integrar el estado de fuerza total de las Policías, sus áreas administrativas, sus bienes muebles e inmuebles, e incluso los fondos federales de seguridad de los Ayuntamientos, según su proyecto de convenio que publicó Reporte Indigo el 13 de septiembre. 

 

Pero todo ello se vino abajo con el rediseño de la Agencia en tan solo una instancia de estudio y propuesta de políticas de seguridad, sin el mando policial que pretendía, y con la reactivación, en su lugar, de la Fuerza Única Metropolitana (FUM) del Gobierno estatal del PRI, misma que los alcaldes del PMC habían sepultado al arribar al poder en octubre de 2015. 

 

Aunque Alfaro Ramírez y sus alcaldes nunca precisaron públicamente el gasto que implicaba su proyecto original, el costo de la homologación salarial puede estimarse a partir de las jerarquías de sus Policías, sus sueldos y el número de agentes por cada una. 

 

Reporte Indigo obtuvo estas variables de todas las Policías de la urbe: Guadalajara, Zapopan, 

Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco, El Salto, Juanacatlán, Ixtlahuacán de los Membrillos y Zapotlanejo. 

 

De ello resulta que la nivelación salarial para sus 4 mil 392 agentes que menos ganan le demandaba a sus Ayuntamientos aumentar su gasto anual en nómina en al menos 208.1 millones de pesos, justo en medio de una grave y generalizada crisis presupuestal. 

 

Rasero zapopano

 

En materia de salario policial el rasero a seguir en la metrópoli lo impuso desde hace años el Gobierno de Zapopan, que le otorga a sus oficiales 17 mil 12 pesos, aun al de rango más bajo. 

 

Homologar salarios en una Policía Metropolitana como la que se había prometido, obligaba a los otros ocho municipios, incluyendo Guadalajara, a adoptar el salario de Zapopan para esos más de 4 mil agentes que ganan por debajo de eso. 

 

Si no lo homologaban, en la Policía Metropolitana que querían se habrían visto oficiales con salarios de 17 mil pesos (Zapopan), y otros tan raquíticos como 5 mil 504 pesos, el pago más bajo en la urbe y que otorga Juanacatlán a sus agentes. 

 

Reto salarial

 

Haber cumplido la promesa de una Policía Metropolitana con sueldos homologados le habría exigido a cada uno de esos Ayuntamientos la disposición de partidas millonarias. 

 

El gobierno que tenía que hacer el mayor aumento en su gasto anual en nómina para alcanzar el salario de Zapopan era Tlaquepaque, con 930 policías por debajo de ese rasero; esto le ameritaba otros 52 millones 337 mil 580 pesos. 

 

Diagnóstico policial

 

Cantidad de agentes por municipio y su salario, todos ellos con sueldo  por debajo de los 17 mil 12 pesos que paga Zapopan a sus elementos. 

 

En base a este cálculo se obtiene que homologar el ingreso en la Policía Metropolitana significaría más de 208 millones de pesos al año:

 

Guadalajara: Mil 798 policías con 14 mil 706 pesos. 

 

Tlaquepaque: 629 policías con 11 mil 979 pesos; 209 policías tercero con 12 mil 374 pesos; 69 policías segundo con 14 mil 116 pesos; 23 policías primero con 15 mil 858 pesos. 

 

Tonalá: 72 policías con 11 mil 204 pesos; 46 policías segundo con 15 mil 119 pesos; 135 policías tercero  con 13 mil 17 pesos; 364 policías de línea con 11 mil 204 pesos. 

 

Tlajomulco: 471 policías con 12 mil 883 pesos; 133 policías tercero y 44 policías segundo con 15 mil 460 pesos. 

 

El Salto: 195 policías de línea con 8 mil 774 pesos; 30 policías tercero con 10 mil 488 pesos; nueve policías segundo con 12 mil 546 pesos; dos policías primero con 15 mil 15 pesos. 

 

Ixtlahuacán de los Membrillos: 80 policías tercero con 5 mil 724 pesos; tres comandantes con 9 mil 117 pesos. 

 

Juanacatlán: 15 policías de línea con 5 mil 504 pesos; dos comandantes con 6 mil 421 pesos; un coordinador operativo con 8 mil 222 pesos; un director con 10 mil 319 pesos. 

 

Zapotlanejo: 43 policías con 8 mil 364 pesos; ocho “patrulleros” con 9 mil 244 pesos; dos sargentos segundo con 11 mil 654 pesos; dos sargento primero con 13 mil 744 pesos; tres segundos oficiales con 14 mil 896 pesos; tres oficiales DARE con 10 mil 292 pesos. 

 

Problema resuelto 

 

Con la cancelación del proyecto original de Policía Metropolitana del PMC se resolvió también la incertidumbre jurídica que implicaba su modelo ante la reforma próxima de Mando Único. 

 

El proyecto de Alfaro Ramírez buscaba fusionar permanentemente a nueve Policías, pese a que la reforma aprobada ya por el Senado prevé que sólo las corporaciones que sean certificadas sigan combatiendo delitos, el resto, sólo faltas administrativas. 

 

Si la reforma se concreta por los diputados y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública otorga esa certificación, no se tiene la certeza de que las nueve Policías de esta urbe puedan obtenerla.

 

Por tanto, habría sido un escenario posible el que el OPD metropolitano sufriera desincorporaciones.     

 

El 17 de octubre el gobernador y los nueve alcaldes citadinos firmaron el acuerdo por un modelo de coordinación conjunto, del que sólo se sabe que tendrá en la Agencia a la instancia de estudio, y en la FUM a la operativa, todo el resto está aún por diseñarse. 

 

La FUM es el modelo de mando único que el Gobierno estatal había adoptado para la urbe, y que retornará en enero de 2017 tras estar inactivo más de un año por el retiro de 296 de sus agentes de los gobiernos del PMC; los otros 154 eran estatales.

 

Así pues, tras dimes y diretes, la ciudad retorna a donde estaba hace un año.