Tras la apabullante derrota sufrida el 1 de julio pasado, Claudia Ruiz Massieu, presidenta nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), no descartó cambiar el nombre de dicho instituto político en los próximos meses.

La ex secretaria de Relaciones Exteriores dijo que en el PRI no están cerrados a nada y que es un tema que se deberá discutir y poner sobre la mesa, puesto que el nombre es reflejo de una ideología.

Sin embargo, estos cambios no se realizarían hasta que el año entrante, cuando concluya el periodo estatutario en 2019 y se reúna el Consejo Político Nacional para elegir una nueva dirigencia de cuatro años, que será la que instrumentaría las reformas de fondo del partido, mismas que se deliberarán a lo largo de 2018.

En entrevista radiofónica, Ruiz Massieu afirmó que el PRI está obligado a reflexionar sobre las causas que influyeron para obtener el peor resultado en su historia, en la que la ciudadanía fue clara en rechazar el proyecto que propuso José Antonio Meade.

“En este sentido, todo el priismo está en ese proceso que, sabemos, será largo, autocrítico, muy profundo, para replantearnos lo que haremos tras el resultado que obtuvimos”, señaló.

Explicó que el proceso de deliberación y reflexión tomará un tiempo y llevará a definir la reforma de fondo que tendrá que hacer el partido y aseguró que el PRI tiene que readaptarse a la realidad de la sociedad para poder recuperar la confianza ciudadana.

Una historia de cambios

No es la primera vez que el PRI cambiaría de nombre en su historia.

En 1929, cuando el partido fue creado por Plutarco Elías Calles, tenía por nombre Partido Nacional Revolucionario (PNR).

Nueve años después, en 1938, luego de la ruptura entre Plutarco Elias Calles y el entonces presidente Lázaro Cárdenas, se realizó un cambio en las directivas del partido a nivel nacional, y en sus filas se incluyó a varias centrales obreras del país que hasta entonces estaban oficialmente fuera del partido y se cambió el nombre de la institución por el de Partido de la Revolución Mexicana (PRM).

Finalmente, en 1946 el PRM se convirtió en lo que hoy conocemos como el PRI.

Esto, como consecuencia de una evolución en la elección de sus candidatos, pues por primera vez en la historia, el candidato de dicho partido no era militar, hablamos de Miguel Alemán Valdez.