[kaltura-widget uiconfid=”38045831″ entryid=”0_dl0whu4h” responsive=”true” hoveringControls=”true” width=”100%” height=”75%” /]

Sin pertenecer a la militancia del Partido Revolucionario Institucional, José Antonio Meade Kuribreña, ahora exsecretario de Hacienda, recibió en unas pocas horas el apoyo de las tres confederaciones más importantes al interior del PRI para registrarse como el candidato presidencial 2018.

Como es costumbre, el proceso de recolección de apoyos por parte de quien deseé abanderar al Revolucionario Institucional es una tarea que no se puede pasar por alto.

Y como la costumbre no es algo fácil de romper, el día de ayer pudimos observar al nuevo candidato priista, José Antonio Meade, recorriendo la Confederación de Trabajadores de México (CTM), la Confederación Nacional Campesina (CNC) y la Confederación Nacional de Organizaciones Populares en busca de su apoyo.

Lo que pudo pensarse como una tarea de convencimiento complicada por no pertenecer a la institución que lo ungió como su candidato presidencial para los comicios del 2018 resultó ser extremadamente sencilla.

Trabajadores van con Meade

Todo comenzó al interior de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) que lidera Carlos Aceves del Olmo y quien aparentemente ya tenía todo preparado para darle un cálido y eufórico recibimiento al tecnócrata Meade.

Varios minutos antes de que deleitara a los cetemistas con su presencia, los cánticos y las consignas de los trabajadores y sus representantes ya se escuchaban al interior del salón donde se llevó a cabo el encuentro.

“Pepe, amigo, la CTM está contigo”, o “Pepe presidente, Pepe presidente…” fueron los cánticos que guiaron a Meade al interior de la sala donde, tras largos minutos de aplausos, ocupó su lugar frente al micrófono a un lado de Aceves del Olmo quien fue el encargado de presentarlo.

Al ser recibido en la CTM, José Antonio Meade fue bautizado por el líder sindical como ‘el candidato de la esperanza’

De buenas a primeras, el líder sindical bautizó a José Antonio Meade como “el candidato de la esperanza” y aseguró que para ellos éste era un día de fiesta.

“Es un día de fiesta, tenemos la oportunidad de recibir a quien seguramente ha sido, desde hoy o desde hace tiempo, el candidato de la esperanza”, dijo Aceves del Olmo.

En ese momento el público se puso eufórico y a coro pidieron al nuevo candidato que se cambiara la corbata color fucsia que llevaba por una roja, petición que de inmediato Meade cumplió entre aplausos.

Al tomar el micrófono, José Antonio Meade agradeció el apoyo con el que se le recibió y pidió a los trabajadores que lo acompañen en esta nueva aventura que decidió emprender.

“Esta nueva aventura no podría empezar en un lugar distinto al de la CTM. Aspiro a registrarme el día de hoy y quería empezar este camino pidiéndole humildemente a la CTM que me haga suyo, me tengan cerca y me acompañen en esta esperanza de construir un país mejor ”, dijo el candidato a su público.

“Es un día de fiesta, tenemos la oportunidad de recibir a quien seguramente ha sido, desde hoy o desde hace tiempo, el candidato de la esperanza”    
Carlos Aceves del OlmoLíder de la CTM

Al concluir con su discurso, Carlos Aceves del Olmo retomó la palabra y entregó a José Antonio Meade una camisa con las siglas de la CTM y una constancia firmada donde los trabajadores ratifican su apoyo a pesar de que no es requisito estatutario ni de convocatoria.

“Vamos a recorrer juntos, es una promesa, todo el país. La CTM está en todos los rincones, tenemos que ir a ver todos los trabajadores, para que usted sea el presidente de la esperanza, no de la esperanza vacía, no del mesías, ni de los brincos para atrás”, concluyó el líder sindicalista.

CNC ratifica su apoyo

Desde temprano, el patio central de la Confederación Nacional Campesina se llenó de manos que nunca han tocado la tierra y de pieles intactas al sol.

Una centena de jóvenes de pantalones ceñidos, mocasines y chalecos rojos representaban al sector campesino del país.

Juan Manuel Montes de Oca, líder de Vanguardia Juvenil Agraria se tomaba fotos con una decena de chicas provenientes de Hidalgo, del Estado de México y de las delegaciones rurales de la Ciudad de México.

Cuando llegó Meade, él fue quien corrió a tomarse primero una selfie con el aspirante, después organizó las porras “Te apoya C-N-C, te apoya C-N-C” y “Meade amigo, la CNC está contigo”, gritaban.

Una escultura imponente de más de 3 metros de alto del general Emiliano Zapata, opacaba la complexión mediana y sobria del exsecretario de Hacienda y Crédito Público previo a que comenzara a hablar.

“Los campesinos son un sector con los que he trabajado la mayor parte de mi carrera profesional… la gran parte se la dediqué al crédito rural, trabajé primero en Banrural y después en la Financiera Rural, aquí en la CNC nació su nombre”, dijo Meade, calculador y nervioso, queriendo causar empatías para después pedir su apoyo.

Elogió a los líderes del sector, al senador Ismael Hernández, a Augusto Gómez Villanueva y a Beatriz Paredes.

“Vengo a pedirles a la CNC que me acompañen, vengo a pedirles que me ayuden, quiero registrarme como precandidato a la Presidencia de la República del Partido Revolucionario Institucional”, dijo el aspirante.

Sin pensarlo todo el CEN rompió en gritos, aplausos y júbilo, detrás los mariachis entonaban una fanfarria y las banderas ondeaban en señal de victoria.

“Sí se puede, sí se puede, sí se puede” fue el grito de lucha y acogida oficial por parte del sector campesino.

“Lo que quiero pedirles desde el corazón es que me ayuden a que marchemos los agraristas por el campo a sembrar la semilla del progreso, a que marchemos siempre unidos sin tropiezos, laborando por la paz de la nación, es el momento de estar unidos, es el momento de aprovechar que aquí no hay luchas entre hermanos, es el momento de que se llenen de trigo los galeros y que surjamos juntos como una gran nación”, dijo Meade.

Ismael Hernández, líder de la CNC, entregó a Meade la constancia de apoyo y abrió las puertas de su Confederación entregándole los votos de sus agremiados.

“La CNC se manifiesta para respaldar a nuestro amigo José Antonio Meade, lo vamos a acompañar en cada una de las etapas de la convocatoria que ha emitido nuestro partido, el Revolucionario Institucional, lo vamos a acompañar”, dijo el senador y después las fanfarrias volvieron a sonar.

“Vengo a pedirles a la CNC que me acompañen, vengo a pedirles que me ayuden, quiero registrarme como precandidato a la Presidencia de la República del Partido Revolucionario Institucional”
José Antonio MeadeCandidato del PRI a la Presidencia

El candidato popular

Con dos terceras partes de los apoyos buscados en el bolsillo, José Antonio Meade llegó a la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) para terminar con su misión.

El calor al interior del salón provocado por la multitud que ahí se encontraba ya había cobrado una víctima: una mujer mayor de edad no pudo soportar las altas temperaturas y cayó desmayada antes de poder brindar su apoyo al nuevo candidato priista.

Meade se comprometió con los afiliados a la CNOP a crear un México de oportunidades

Pocos minutos después de que los médicos llegaron para atender a la señora y sacarla del lugar, los gritos y los cánticos de bienvenida al exsecretario de Hacienda retomaron su fuerza.

El recibimiento estuvo en manos del secretario nacional de la CNOP, Arturo Zamora, quien tras un largo abrazo aseguró que con Meade ganarían las elecciones presidenciales en 2018.

Tras las alabanzas, Meade tomó el micrófono y agradeció el apoyo de los presentes con quienes se comprometió a trabajar por el país para crear un México de oportunidades para después pedirles su apoyo.

El candidato presidencial no tuvo que pedirlo dos veces. De manera inmediata fue vitoreado por su público y recibió de parte de Arturo Zamora una carta firmada donde le ratificaban su apoyo.

Tras el recibimiento, Joel Ayala se colocó a su lado y al mismo tiempo que Zamora, levantaron los brazos del abanderado priista en señal de victoria.

Pide apoyo a grupos priistas

Al llegar José Antonio Meade al Comité Ejecutivo Nacional del PRI ya lo esperaban cientos de militantes y decenas de legisladores que lo apoyaban, pero por protocolo debía de pedir en persona su ayuda para ser el abanderado del tricolor.

La sede nacional del PRI estaba llena de contrastes, a puerta cerrada decena de diputados lo esperaban para comer con el ungido, afuera, sobre la explanada, camionetas de lujo y con placas de todos los estados demostraban que los legisladores ya habían llegado.

Debajo del edifico 1 era pura fiesta, tambora, gritos, pancartas, chinelos bailando y caos.

Movimiento Territorial, ONMPRI, Red de Jóvenes por México y la UR se peleaban por ser los protagonistas, los que más gritaban y los que estarían adentro del pequeño auditorio donde Meade daría su mensaje.

“No me dejan pasar y estoy discapacitada”, comentó una mujer que apenas se podía ver y era aplastada por decenas de personas que al igual que ella querían entrar.

Adentro todo eran gritos y esperanza “Después de Peña sigue Kuribreña” gritaban mujeres, jóvenes y militares cuando recibían al aspirante.

“Vengo a pedirle a la ONMPRI su apoyo, en este anhelo que tengo de acompañar a todas ustedes y a su esfuerzo desde la Presidencia de la República, buscando hoy ser precandidato del PRI, por eso les pido que me acompañen, me alienten, con toda humildad, con todo cariño quiero pedirles que me ayuden”, pidió Meade a las mujeres presentes.

“Te vamos a hacer presidente, rey”, le contestó una de ellas con voz fuerte y ojos de amor.

Los abarrotaron el lugar fueron los jóvenes priistas, quienes no dejaban de hacer transmisiones en vivo, tomarse fotos y publicar en redes sociales todo lo que acontecía en el lugar.

“Las preocupaciones más importantes, los anhelos, los deseos de salir adelante hoy con mejores oportunidades, con educación, con salud y sobre todo con empleo, eso es lo que tenemos que construir juntos, eso es lo que los jóvenes esperan de nosotros”, les dijo Meade.

Para ser presidente, Meade sabía  que también debía de pedirle apoyo a los fuerzas armadas y lo hizo a través de la Unidad Revolucionaria, comandada por el general Zamorano.

“Al general Zamorano le pido y a la Unidad Revolucionaria que me tomen en cuenta, que me hagan suyo, que me sientan cercano y que me apoyen en este anhelo, en esta voluntad de trabajar con ustedes para hacer de México una potencia”, dijo al militar.

Solicita registro a cúpulas

Ya sin gritos, ni banderas, ni aplausos, pero con el apoyo de los tres sectores y las cuatro organizaciones políticas del PRI, José Antonio Meade se reunió con la cúpula priista, el presidente nacional Enrique Ochoa Reza, la secretaria nacional, Claudia Ruiz Massieu y los líderes del Congreso, César Camacho Quiroz y Emilio Gamboa a cumplir con el formalismo y solicitar su registro.

“Quiero solicitar mi registro y obtener, de ser aprobado por los órganos internos del partido, la precandidatura del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República”, dijo Meade.

También puedes leer:

Meade, la hora de los amarres por Imelda García

EPN ajusta gabinete por salida de Meade por Carlos Salazar