Tras el proceso electoral en el que se eligieron casi dos mil presidencias de municipios en 30 entidades de la República, se reajustará la relación entre este primer orden de Gobierno y la administración central que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, aunque su partido mantiene el control de la Cámara de Diputados.

En total, mil 923 alcaldes y sus respectivos ayuntamientos fueron electos en todos los estados de la República, salvo Durango e Hidalgo. Lo que se suma a la elección de las 15 gubernaturas y de los 30 Congresos estatales que se renovaron el pasado 6 de junio, cuando Morena salió como el gran ganador al obtener 11 nuevos mandatarios estatales y lograr la mayoría en 19 Legislaturas.

Morena reflejó esta oleada electoral a nivel local, dado que 692 presidencias municipales en las 30 entidades donde se renovaron fueron para candidatos de los partidos que integran la coalición Juntos Hacemos Historia. Tan solo en Veracruz, los partidos que integran este bloque contarán con 103 alcaldes por los próximos tres años.

Sin embargo, la batalla municipal parece ser la única que la oposición puede presumir de haberle ganado, de alguna forma, a Morena. Las combinaciones entre PAN, PRI y PRD que forjaron la coalición Va Por México se llevaron 820 presidencias municipales. Aunque hay estados como Yucatán, en donde tendrán 85 ayuntamientos, en otros como Sinaloa o Tabasco apenas salvaron uno, mientras que en Baja California fueron borrados por completo por segunda elección al hilo.

Movimiento Ciudadano, que compitió en solitario bajo la bandera de ser una “tercera vía” para el electorado, también cosechó resultados positivos a nivel municipal. Obtuvo 128 ayuntamientos en 18 estados. Destaca que, por los próximos tres años, gobernará Guadalajara y Monterrey, los principales centros urbanos del país después de la Ciudad de México.

Para analizar estos resultados y su impacto en el trienio que inicia, Reporte Índigo entrevistó a Juan Manuel Aguilar, investigador del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia (CASEDE), quien apunta a los cambios que se tendrán que hacer en las relaciones entre los municipios y los estados, en donde Morena también será mayoría al gobernar 16 entidades, y de éstas a su vez con la Federación.

“Se va a ver una pérdida bastante representativa de fuerzas políticas, como es el caso del PRI, que perdió ocho gubernaturas, el PAN perdió dos, el PRD perdió la única que tenía. Más que nada, como queda la correlación de Morena con 16, el PAN con ocho, el PRI con cuatro, MC con dos. Es un importante reacomodo en la parte de la estrategia a nivel municipal y a nivel distrital, por la parte de la aprobación del presupuesto en la Cámara de Diputados”, expone.

Además de los triunfos a nivel estatal y municipal, Morena también logró mantener la mayoría simple en la Cámara de Diputados con ayuda de sus aliados, los partidos del Trabajo y Verde Ecologista de México. Lo que le permitirá aprobar los presupuestos anuales que López Obrador proponga durante el último trienio de su administración.

Esto teniendo como precedente que, para este 2021, el bloque de Juntos Haremos Historia, incluyendo al dos veces desaparecido PES, aprobó un recorte de 108 mil 521 millones de pesos en los recursos que la Federación destina a estados y municipios, con relación a los que transfirió en el ejercicio fiscal 2020. Representando una contracción de más del cinco por ciento.


“Sí hay una centralización y una disciplina fiscal que ha sido muy efectiva para el esquema del gobierno morenista, eso no se puede negar. La polémica entra en la parte de qué estados y municipios se ven más limitados al ejercer sus recursos, tienen que tener una administración más estratégica. Es evidente que el color de los gobernantes va a ser una determinante para poder acceder a más recursos”

Juan Manuel Aguilar

Investigador del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia (CASEDE)

Como una problemática agregada se encuentra que 215 municipios tendrán gobernantes que no fueron emanados de alguno de los siete partidos políticos que tendrán representación en la LXV Legislatura federal. Esto porque pertenecen a alguna de las tres organizaciones nacionales que perdieron el registro, porque son integrantes de partidos locales o porque contendieron por la vía independiente. Por tanto, no tendrán injerencia en el presupuesto ni en la discusión de leyes.

A los cabildeos presupuestales se suman los que se librarán en cada entidad de la República, donde los municipios también buscarán recursos por parte de sus autoridades estatales. Por lo pronto, la dirigencia nacional de Morena ya dio línea a sus diputados locales que serán mayoría en 19 Congresos, y urgió a que se aprueben leyes de austeridad, como la que ya se aplica a nivel federal, con el objetivo de liberar presupuesto en favor de programas populares.

Las próximas autoridades locales tendrán el reto de lidiar con la desigualdad tras un año de crisis. De acuerdo con el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), los nueve municipios con mayor rezago social del país son Batopilas de Manuel Gómez Morín, en Chihuahua; Mezquital, Durango; Del Nayar, Nayarit; Cochoapa El Grande, Guerrero; Mezquitic, Jalisco; Chalchihuitán y Sitalá, ambos en Chiapas; Urique, también en Chihuahua; y Mixtla, Veracruz.

De estas localidades, Morena resultó victorioso en las contiendas por las presidencias de Chalchihuitán y de Mixtla. Mientras que su principal aliado, el Partido del Trabajo, hizo lo propio en Cochoapa El Grande. Acción Nacional gobernará en Mezquitic y en Del Nayar; Movimiento Ciudadano lo hará en Urique. En Batopilas el vencedor fue el PRI, mismo que gobierna desde 2019 y hasta el próximo año el municipio de Mezquital.


Dentro de los nueve municipios con mayor índice de rezago social, tres tendrán alcaldes de Morena, y dos el PAN y el PRI, respectivamente

En este sentido, Aguilar señala que partidos de la oposición como Acción Nacional o Movimiento Ciudadano lograron municipios con importantes niveles de desarrollo económico, por lo que bien podrían sortear una asignación presupuestal adversa. También avizora beneficios para los estados bajo control de Morena, particularmente los del Pacífico, que ya cuentan con un buen índice de desarrollo social, como Baja California y Sonora, donde también ganó una mayoría de alcaldías.

“Sí va a haber claros perdedores. Yo vería que, tal vez, las entidades que van a ser gobernadas por el PRI van a ser principalmente las que enfrenten más adversidades porque no comparten netamente ese perfil que tienen los estados donde ganó Movimiento Ciudadano o Acción Nacional”, advierte.

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