“A lo largo de medio siglo, el Festival Internacional Cervantino (FIC) no solamente ha puesto a Guanajuato en los ojos del mundo, también ha tenido una importante labor social al acercar lo mejor de las manifestaciones artísticas, clásicas y contemporáneas a públicos que, de otro modo, no tendrían oportunidad de disfrutarlas”, aseguró el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.

Refirió que, en Guanajuato, la cultura es una importante herramienta de desarrollo social y en este medio siglo del Festival Internacional Cervantino se ha cumplido con creces ese objetivo”.

Es por lo anterior que el gobernador encabezó la presentación del libro “FIC 50 años”, en el Museo Nacional de Arte de la Ciudad de México; obra que inmortaliza cinco décadas de historia del Festival Internacional Cervantino, como un puente de cultura, amistad y paz.

“Este libro que guarda las memorias de los 50 años del Festival Internacional Cervantino, es una obra que hay que celebrar y difundir, puntualizó el mandatario estatal en la Ciudad de México.

De esta forma, el Gobierno del estado de Guanajuato conmemora este 50 aniversario con más de 300 páginas y la colaboración de más de una docena de especialistas. La edición tiene un tiraje de 2 mil ejemplares, coordinada por el Instituto Estatal de la Cultura (IEC).

El libro abre con mensajes introductorios de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo; Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Cultura del Gobierno de México; Juan José Álvarez Brunel, secretario de Turismo de Guanajuato; Mario Alejandro Navarro Saldaña, presidente municipal de Guanajuato; Luis Felipe Guerrero Agripino, Rector de la Universidad de Guanajuato y Mariana Aymerich Ordóñez, directora del Festival Internacional Cervantino.

Durante su gira de trabajo por la Ciudad de México, Rodríguez Vallejo firmó un convenio entre el Gobierno del Estado de Guanajuato y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a fin de establecer las bases de colaboración para el uso coordinado de la Alhóndiga de Granaditas.

El objetivo es potenciar el uso de este espacio cultural al contar con un museo vivo que se posicione como un punto de atracción y un referente para la identidad histórica, a través del desarrollo de actividades cívicas, protocolarias, artísticas, socio-culturales y educativas.