“Ese mensaje que están mandado con (la reubicación) de Acasico es división, quieren fraccionar al movimiento”

Guadalupe Espinoza

Abogado del colectivo

http://www.youtube.com/watch?v=jBMVpWMsLRg

Culmina el 2015 y la incertidumbre que viven las comunidades de Temacaupiln, Acasico y Palmarejo a propósito de la construcción de la presa el Zapotillo, sigue sin resolverse.

A pesar de que existe un mandato judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación respecto a que la altura de la cortina de la presa debe ser de 80 metros y no de 105 metros como habían planteado. 

Las autoridades involucradas en el tema siguen sin hacer pública una postura colegiada.

Todos aseguran que se respetará lo dispuesto por la Corte, pero la cortina que construye día y noche la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través de empresas privadas, lleva más de un 65 por ciento de avance.

En tanto que el gobierno de Guanajuato exige que el tema del abastecimiento de agua se asuma como un asunto regional y no del estado.

Mientras que el gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, sigue sin cumplir la promesa a la que se comprometió hace unos meses a través de Twitter, de no inundar Temacapulín. 

Las mesas de diálogo entre habitantes y gobierno quedaron en nada. 

La propuesta técnica de hacer una presa de 60 metros de altura y con ello salvar las tres comunidades que presentó el Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Plamarejo no ha sido dictaminada.

Indefiniciones

En días pasados se llevó a cabo la Décimosegunda Reunión del Consejo de Cuenca Lerma Chapala.

En dicho espacio el gobernador de Jalisco insistió en que se deben respetar los lineamientos del convenio de distribución de agua entre estados.

A fin de que todos puedan contar con la dotación eficiente del líquido durante los periodos de sequía.

A ese planteamiento se sumaron las declaraciones del gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez, quien refirió que “es necesario dejar de pensar en la problemática del agua como un asunto propio e individual”.

Y con ello “implementar medidas comunes, eficientes, eficaces y colectivas. En estos tiempos, la certidumbre sobre disponibilidad y acceso al agua mediante estrategias de sustentabilidad es factor determinante para la sobrevivencia, el desarrollo integral y la convivencia armónica”, declaró el mandatario de Guanajuato, en clara alusión de lo que sucede con la construcción de la Presa el Zapotillo. 

Parte de los argumentos de los habitantes de las comunidades afectadas están basados en información de Conagua en la que se determina que el beneficio social de la presa quedará en habitantes de Guanajuato y no de Jalisco, a pesar de que la presa se construye en este territorio.

En un documento con fecha del 22 de noviembre y emitido por Conagua se detalla que La Presa El Zapotillo es uno de los proyectos estratégicos de la dependencia federal para dotar de agua en la zona.

En dicho documento se observa que la altura de la presa es de 105 metros y no de 80 como ha querido justificar el delegado de Conagua José Chedid.

En tanto que los activistas exigen al gobernador de Jalisco que defienda la soberanía del estado y garantice el abasto de sus propias comunidades. 

Pues con la construcción de la presa, productores de la zona de Los Altos también se verán afectados con la construcción del acueducto,  pues los habitantes de Los Altos pagarían por el abastecimiento de agua a la empresa que opere el acueducto. 

A eso se han sumado los supuestos avances en la reubicación de comunidades como Acasico.

Hace apenas dos días el presidente del municipio de de Mexticacán, Rafael Estrada Jáuregui, hizo una gira con el titular de la Conagua y ahí se tomó protesta a quienes integraran el Comité Mixto para el Reasentamiento de Acasico. 

Un órgano que administrará el proceso de éxodo de la comunidad a un asentamiento nuevo en el municipio de Mexticacán.

La comunidad se cansa

Ocho años de lucha pesan en los activistas del Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo que se dicen cansados de descifrar a los discursos oficiales.

“Me llama mucho  la atención lo que ha venido reiterando el titular de la Conagua de que iban a ser muy respetuosos del fallo de la Suprema Corte, pero deja entrever y siempre desliza esto de un posible nuevo convenio entre Jalisco, Guanajuato y la Federación.”

Lo que la autoridad está haciendo es “ganar terreno y dividiendo a las comunidades”, comenta Guadalupe Espinoza, abogado del colectivo, quien refiere que aunque cansados, siguen en resistencia.

“Ese mensaje que están mandado con (la reubicación) de Acasico es división, quieren fraccionar al movimiento”.

Considera que lo discutido durante la reunión de la cuenca Lerma-Chapala deja en claro que el lago es la moneda de cambio en las negociaciones entre estados.

“Es rehén, lo está utilizando Guanajuato para presionar a Jalisco y no mandarle el agua, como el agua pasa primero por Guanajuato, pues dispone primero Guanajuato que Jalisco, y como depende de mucha cantidad de agua de Chalapa la Zona Metropolitana de Guadalajara, pues  también ponen en un predicamento a Aristóteles”.

El abogado señala que para el Comité, el año 2014 será definitivo en el futuro de la comunidad.

Pues se advierte que en el mes de marzo la cortina de la presa estará a los 80 metros de altura y es probable que no se cuenten con las resoluciones pendientes de 13 amparos interpuestos que siguen pendientes de sentencia. 

Insiste en que la propuesta óptima de 60 metros de altura permite que las poblaciones se salven y que todavía es posible discutirlo pues a pesar de que existe una estrategia legal de su lucha, está claro que el conflicto por la construcción de la presa El Zapotillo se ha convertido en un asunto político y como tal debe resolverse.

Por lo pronto la comunidad lanzará una invitación al gobernador Aristóteles Sandoval para que asista a las fiestas patronales de Temacapulín del 5 al 8 de enero y con ello buscan un acercamiento directo con el mandatario que no ha vuelto desde abril pasado, días después de que se comprometió vía Twitter a no inundar a la población.