Un bebé de un año falleció este lunes luego de haber sido presuntamente envenenado por su madre en la colonia Agua Azul de Nezahualcóyotl, Estado de México.

Los informes señalan que, tras envenenar a su hijo, la mujer de 16 años también consumió veneno para suicidarse. Alrededor de las 9:00 horas, salió de su domicilio en la calle Lago Constanza en busca de ayuda. Al escuchar sus gritos, los vecinos pidieron apoyo a los cuerpos de emergencia pero cuando llegaron el bebé ya no tenía signos vitales.

Los testigos narran que la madre del niño, al no tener dinero para comer y alimentar a su hijo, decidió asesinarlo y quitarse la vida.

La mujer fue aprehendida por elementos de la Policía de Seguridad Ciudadana en Nezahualcóyotl y trasladada al Ministerio Público, donde su situación jurídica será definida en las siguientes horas.

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La pobreza: antesala del suicidio

En promedio, más de 6 mil personas se suicidan al año en México. Según el Departamento de Psiquiatría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los jóvenes son los más propensos a cometer este tipo de autolesión.

Los especialistas coinciden en que la pobreza, aunada a otros tipos de carencias y situaciones de vulnerabilidad, es uno de los motivos por los que los adolescentes tienden a suicidarse:


“Si nosotros vemos que los jóvenes tienen antecedentes de violencia, carencias, pobreza, disfuncionalidad familiar, falta de acceso en áreas donde ellos puedan desarrollarse, por ejemplo, espacios para hacer deporte o culturales, ya estamos viendo que hay un antecedente en la infancia porque estamos hablando de suicidio que tiene que ver con la salud mental, en este caso específicamente los trastornos afectivos”.

Silvia Ortiz León

Psiquiatría UNAM

Los que mueren de pobreza

El caso es similar al ocurrido en agosto de 2016 en Tlajomulco, Jalisco, donde una mujer se suicidó y provocó la muerte de sus dos hijos ante la falta de recursos para sobrevivir.

La mujer de nombre Sol había dejado las llaves del gas abiertas mientras ella y sus hijos Alberto y Óscar dormían porque su pobreza no les permitiría seguir viviendo, según narró ella misma en una carta suicida.