¿Cuántos de los reprobados han dejado las filas de las corporaciones municipales? Hasta ahora ninguna autoridad local concentra esta información

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En las calles y plazas públicas de los municipios de Jalisco, en sus colonias, en las bases y las patrullas en marcha, hay un ejército de 2 mil 690 policías que reprobaron las pruebas de control de confianza, y que han sido declarados oficialmente no aptos para proteger a la sociedad. 

Un informe del Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza de Jalisco del 29 de mayo indica que la tasa promedio de reprobación en las policías municipales es de 28.5 por ciento.

Pero hay casos dramáticos, como el de Quitupan, Teocuitatlán de Corona y Unión de San Antonio, donde este índice se dispara al 83, 75 y 70 por ciento, respectivamente. 

Los gobernantes del estado y municipios hablan de sus esfuerzos por abatir la criminalidad, pero no hay estrategia de seguridad efectiva sin cuerpos policiales confiables. 

En Jalisco hay 79 municipios cuyas corporaciones tienen una tasa de reprobación que va del cero al 29.7 por ciento; 28 más que van del 30 al 48 por ciento; y 17 del 50 al 83 por ciento. 

El colectivo de oficiales rechazados en su certificación es tan grande que supera a todo el estado de fuerza municipal del que disponen entidades como Zacatecas (2 mil 59), Nayarit (2 mil 489), Durango (mil 927), Colima (mil 242), Coahuila (2 mil 628).

También Campeche (787), Baja California Sur (2 mil 256) y Aguascalientes (2 mil 409), según un reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) del 2013.  

Mientras la apuesta estatal se centra en una incipiente Fuerza Única Jalisco (proyectada con mil 800 integrantes), poco se habla de acelerar y concretar la depuración de estas instituciones municipales, que significarían 13 mil elementos confiables para la sociedad. 

Con una cantidad muy similar a la de los agentes reprobados, hoy se patrullan los territorios de 94 municipios de Jalisco (el 75 por ciento de todos los que hay), de acuerdo al Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Delegacionales 2013, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). 

El objetivo del control de confianza no es otro que la renovación de las fuerzas de seguridad, pero evaluar no es depurar. 

La legislación obliga al cese de todos los que no obtengan resultados satisfactorios, y finca sanciones penales para los titulares que no lo acaten, el problema es que esto cuesta, y mucho. En Guadalajara, se valuó cada indemnización en cerca de 100 mil pesos. 

Estas pruebas pueden detectar si los elementos tienen vínculos con la delincuencia organizada o común, si consumen sustancias prohibidas, si tienen un patrimonio que no coincide con sus ingresos comprobables, y también si no están en condiciones físicas y sicológicas aptas para la función. 

La pregunta central, entonces, es ¿cuántos de estos han dejado las filas de las corporaciones municipales y cuántos continúan en ellas? 

Hasta ahora ninguna autoridad local concentra esta información, incluido el Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza. 

Durante el 2012, estos centros estatales recibieron un lineamiento del SESNSP para que elaboraran informes sobre el estatus de los oficiales reprobados, pero se canceló en 2013 con la nueva administración federal.  

Ni siquiera el Centro Nacional de Certificación y Acreditación del SESNSP sabe el grado real de depuración; así lo acepta en su oficio SESNSP/CNCA/2337/2013, del 28 de agosto del 2013. 

“(…) se exhortó a los gobernadores y presidentes municipales para que instruyeran a los titulares de las instituciones de seguridad a informar a los Centros de Evaluación el estatus del personal que obtuvo un resultado no aprobatorio en sus evaluaciones”, declaró el SESNSP.

“Pese a que al recabar la información se excedía la competencia de estos centros, lo que se realizó hasta finales del año 2012 (…) en el año que transcurre no se continuó con la concentración de esa información. 

“Las instituciones de seguridad son las instancias responsables de iniciar, en su caso, los procedimientos correspondientes para la separación de su personal, por lo que serán ellas quienes puedan aportar la información al respecto. Por lo antes expuesto, se declara la incompetencia de la información solicitada a este Centro Nacional”.

En ese momento reportaba 20 mil 84 policías municipales reprobados en todo el país, mil 635 de ellos en Jalisco.

Hoy el estado registra un gran avance: del 91 al 100 por ciento en la evaluación policial ante el SESNSP. Apenas el 18 de junio pasado se informaba de la consignación de cinco oficiales de Tlajomulco por el secuestro y entrega al crimen organizado de tres jóvenes. 

La metrópoli

En los ocho municipios del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) han sido clasificados mil 416 policías como no confiables, ahí se concentra poco más de la mitad de todos los que han reprobado en Jalisco. 

La tasa de reprobación en la metrópoli es más alta que la estatal, asciende al 33.7 por ciento, así que de cada tres elementos evaluados, uno no es apto. 

La peor corporación en la ciudad es la de Juanacatlán: el 58 por ciento de su policía evaluada no es confiable. Y sorpresivamente la de Guadalajara es la mejor, con un valor de 12.4 por ciento

Zapopan es el municipio con más policías no aptos en números absolutos, con 471, seguido por Guadalajara (302) y Tonalá, que despunta con 232. 

Si el análisis se hace por región del estado, las cinco con la mayor proporción de oficiales no confiables son Sierra Occidental, Centro, Norte, Sierra de Amula y Altos Sur, con porcentajes de reprobación de 37, 34.6, 29.9, 29.5 y 28.8, respectivamente. 

En el interior del estado, fuera del AMG, hay mil 274 policías no aptos (falla en promedio el 28.1 por ciento), ahí el Inegi contabiliza 5 mil 378 elementos operativos en total.

En ese panorama tan complejo, la respuesta de la Fiscalía General del Estado (FGE) para reforzar la seguridad está en la Fuerza Única Regional, prevista para operar con mil 400 elementos, pero mil 168 de estos son de extracción municipal, mientras que la Fuerza Única Metropolitana tiene 450 oficiales.