De acuerdo con Petróleos Mexicanos (Pemex) se han clausurado cerca de 70 estaciones de servicio en diversas entidades que no comprobaron la procedencia lícita de los combustibles que comercializaban.

Las acciones desplegadas permitieron que Pemex recuperará 15 millones de gasolina sustraída de manera ilegal, una pequeña cifra comparada con los nueve mil 509 puntos de ordeña que fueron ubicados en 2017.

Guanajuato encabezó la lista de los estados con más tomas clandestinas, seguido de Puebla, Tamaulipas, Hidalgo, Veracruz y Estado de México.

La paraestatal señaló que su plan rendirá frutos a largo plazo, con el esfuerzo coordinado y la participación ciudadana: “Pemex es el primer interesado en frenar el robo de combustibles y pedimos colaboración de toda la sociedad para ser aliada en este objetivo”.

La nueva estrategia es un esfuerzo conjunto de diversos organismos: Secretaría de Defensa, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Procuraduría General de la República, Procuraduría Federal del Consumidos así como gobiernos estales y municipales.