[kaltura-widget uiconfid=”38045831″ entryid=”0_134y3ofy” responsive=”true” hoveringControls=”true” width=”100%” height=”75%” /] Las listas de los candidatos plurinominales al Congreso de la Unión son el testimonio de las facturas que debe pagar cada uno de los presidenciables a cambio de apoyos.

Basta ver quiénes ocupan los primeros lugares rumbo a un escaño o una curul para descubrir no hacia dónde apunta su proyecto de Nación, sino hacia donde apuntan sus compromisos o sus lealtades.

Este año, la nominación de candidatos plurinominales ha dado varias sorpresas. Los partidos han nominado incluso a antiguos adversarios políticos, activistas o personajes polémicos.


Quienes logren llegar a la próxima legislatura como senadores o diputados podrán reelegirse a partir de la siguiente elección

La próxima Legislatura del Congreso de la Unión promete ser una de las más diversas y duras, pues de ganar algún candidato presidencial de la Oposición, se revisarán algunas reformas estructurales aprobadas por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Además, muchos de quienes hoy son candidatos, en caso de llegar al Congreso,  podrán reelegirse a partir de la siguiente elección; esto garantizaría la continuidad de estos legisladores.

Pago de facturas o búsqueda de apoyos

Para Khemvirg Puente, catedrático de la UNAM y especialista en temas legislativos, las listas de candidatos de representación proporcional representan aquellos compromisos que adquieren los candidatos presidenciales a cambio del apoyo que ciertos sectores brindan a sus campañas.

Este hecho, que es común cada seis años, trae una cierta configuración del Poder Legislativo que actuará de una u otra forma dependiendo de quién gane la elección presidencial.


La configuración de la 64 Legislatura será clave para saber cómo se comportará el Congreso de la Unión ante la continuidad de un gobierno priista o con la alternancia ya sea del PAN o de Morena

“En la Legislatura que se elige cuando coincide con la elección presidencial, suele haber nombres de personajes destacados que los candidatos presidenciales suman a su proyecto con el intercambio de espacios legislativos por el apoyo a su candidatura presidencial. Eso es lo que vemos con la conformación de las listas, y en el PRI seguramente será igual.

“Los recursos que los candidatos presidenciales buscan no son sólo recursos económicos sino los apoyos que les puedan incorporar temas en su agenda política y que queden constatados con la presencia de liderazgos de ese tipo”, comentó Puente en entrevista.


Todos los candidatos en México a puestos de poder han sido designados por las cúpulas de los partidos

Un claro ejemplo es la designación de Germán Martínez Cázares, expresidente del PAN y quien fuera uno de los operadores de la elección del 2006 junto a Felipe Calderón, pues Andrés Manuel López Obrador vio que dicha adhesión puede traer beneficios a su campaña.

“Lo que busca es los votos de un sector más conservador, más de derecha, que se identifique plenamente con el movimiento que encabeza López Obrador”, consideró.

El experto calificó como “muy polémica” la designación como candidato del exlíder minero, Napoleón Gómez Urrutia.

“No es una decisión ingenua en la que seguramente la decisión personalísima de López Obrador pesó, y estoy seguro que valoró elementos negativos y positivos. Lo que yo creo es que en esa evaluación que realizó, ganaron los positivos que dará a su campaña; yo creo que es cercanía con cierto sector de la sociedad, del sindicalismo, que está esperando López Obrador que vote por él.


“Yo creo que es un error de cálculo político que le va a costar en términos de imagen a Morena, porque una de sus banderas ha sido la del combate a la corrupción, rechazar el statu quo y de las élites de poder, y entre esos miembros de las élites de poder están Napoleón Gómez Urrutia y Elba Esther Gordillo, hoy aliados de López Obrador”

Khemvirg Puente

Catedrático de la UNAM

En el caso del PAN, Puente señaló que la inconformidad del gobernador Javier Corral es una que también siempre ocurre: al no beneficiarse su grupo, se rebela contra las decisiones.

“Todas las negociaciones de las candidaturas son cupulares; eso no es nuevo y así ha sido candidato también Javier Corral. Todos los candidatos en México han sido designados por las cúpulas de los partidos.

“Y quien diga algo distinto está mintiendo, porque en México no hay una tradición de elección a través de primarias (…) no es un llamado a sorpresa, lo que sucede es que suelen molestarse quienes no se ven favorecidos por las candidaturas”, expuso Puente.

La configuración de la 64 Legislatura será determinante para saber cómo se comportará el Congreso ante un gobierno del PRI del PAN, que seguramente impulsarán leyes secundarias a las reformas aprobadas en este sexenio; o frente a una revisión de esas reformas, en caso de que Morena se alzara con el triunfo.

Morena, construir la estructura

Las listas de candidatos plurinominales de Morena al Congreso de la Unión son una combinación de suerte, sorpresas y personajes polémicos.

Sin embargo, no se trata de una lista inocente.  Es un claro intento de Andrés Manuel Ló- pez Obrador de garantizar el apoyo de ciertos sectores y estructuras para su candidatura presidencial.

En sus listas al Congreso figuran lo mismo exmilitantes del PAN, el PRI o el PRD; sindicatos y hasta minorías sexuales.

La lista que más llama la atención es la de quienes irán al Senado, pues en ella se encuentran nombres polémicos y otros que podrían estar en peligro de no reunir los requisitos para ser congresista.


La selección de plurinominales hecha por Morena a la Cámara de Diputados y de Senadores tiene como objetivo acercar a ciertos sectores y estructuras que normalmente no comulgan con la ideología del partido para ganar votos

En primer lugar de la lista se encuentra Blanca Piña Gudiño, maestra jubilada y activista de Michoacán; le sigue Aníbal Ostoa Ortega, un maestro y legislador de Campeche, muy cercano a Layda Sansores.

Estas candidaturas buscan ganar el voto del magisterio, uno de los sectores de los que quiere hacerse Andrés Manuel López Obrador.

En tercer lugar se anotó a Olga Sánchez Cordero, ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; eso, a pesar de estar impedida constitucionalmente para ser candidata, pues la Carta Magna en su artículo 55 establece que debieron pasar 3 años  —al día de la elección— de que dejara el máximo tribunal.

Sánchez Cordero se retiró de la SCJN el 30 de noviembre del 2015, por lo que no cumpliría ese requisito.

En el cuarto lugar, Morena decidió impulsar a Ricardo Monreal, quien no consiguió la candidatura a la jefatura de la Ciudad de México. Le sigue Ifigenia Martínez, una de las fundadoras del PRD y personaje histórico de la izquierda mexicana.

El lugar 6 de la lista fue para Napoleón Gómez Urrutia, el exiliado líder del Sindicato Minero que busca conquistar los sufragios de los sindicatos y trabajadores que lo apoyan.

En la posición 7, Morena colocó a Maribel Villegas Canché, una expriista que fuera delegada de la Secretaría de Desarrollo Social en Quintana Roo y fuera señalada por ser elegida por el exgobernador Roberto Borge para ser candidata a diputada en el 2015; antes ya había representado al PAN.

Su designación como candidata incluso metió ruido en Morena en Quintana Roo, donde los militantes se manifestaron contra Villegas, acusando que se entregaba al partido al PRI.

En el siguiente peldaño fue ubicado Germán Martínez Cázares, expresidente nacional del PAN en los tiempos del gobierno de Felipe Calderón y quien fuera uno de los más acérrimos adversarios de López Obrador, a quien hoy reconoce.

Este movimiento habría tenido como fin buscar el acercamiento de los votos del sector más conservador; esta candidatura pudo ocurrir a pesar del enfrentamiento que hace años tuvo Germán Martínez con Hugo Eric Flores, presidente del PES —uno de los partidos aliados de Morena—, cuando el primero era secretario de la Función Pública y el segundo fue sancionado por supuestos actos de corrupción cuando era funcionario de la Semarnat.

En el lugar 9 fue colocada Nestora Salgado, quien va como compañera de fórmula del polémico Félix Salgado Macedonio. Estas postulaciones buscan tener el voto de las comunidades guerrerenses donde tienen problemas con el crimen organizado.


La lista que más llama la atención es la del Senado, ya que se encuentran nombres que podrían estar en peligro de no reunir los requisitos para ser congresistas

La suerte fue para quienes resultaron sorteados en las tómbolas de candidatos que Morena armó para cada una de las cinco circunscripciones hacia la Cámara de Diputados.

De ellas salieron sorteados 27 nombres de los 40 que debe tener cada una de las cinco listas.

Se trata de hombres y mujeres militantes de ese partido cuyos nombres fueron ingresados a una tómbola y salieron sorteados.

Quienes llegarán al Congreso vía la insaculación alternan lugares con las 13 “propuestas externas”, los candidatos de partido nombrados por Morena.

Entre quienes van a la Cámara de Diputados como propuestas externas de Morena están, en la primera circunscripción, Tatiana Clouthier, coordinadora general de la campaña de López Obrador, con quien se busca allegarse a los sectores más conservadores del norte del país.

En la segunda circunscripción va el expriista Miguel Ángel Chico Herrera, quien buscaba ser candidato a gobernador de Guanajuato y ahora llevará su estructura hacia Morena.

Para la cuarta circunscripción van la expriista y experredista Lorena Cuéllar, quien jalará a toda su estructura de su natal Tlaxcala. En esa circunscripción están también el poblano Ignacio Mier Velasco, quien fuera presidente del PRI en su estado y es cercano a Manuel Bartlett.

Están también en esa lista la expanista Gabriela Cuevas y Porfirio Muñoz Ledo.


En la tómbola para definir diputados plurinominales salieron sorteados 27 nombres de los 40 que deben tener cada una de las 5 circunscripciones

En la quinta circunscripción, Morena postuló a Reyna Celeste Ascencio, una joven activista de la diversidad sexual en Michoacán y a Horacio Duarte, presidente de Morena en el Estado de México.

PAN, el costo de la lealtad

Contrario a lo que ocurre en Morena, donde Andrés Manuel López Obrador está armando una estructura de apoyo a su candidatura presidencial, en el PAN el reparto de candidaturas plurinominales obedeció a la lealtad que los sectores del blanquiazul han profesado a Ricardo Anaya.

Incluso, el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, reclamó durante la reunión del Consejo Nacional del blanquiazul que se trataba de un proceso que fue conducido con “soberbia infinita”.

Es mi deber moral y político de todo este proceso. No quiero ser parte de un proceso de simulación política; no quiero ser parte de la responsabilidad que este hecho tendrá en el futuro de México”, dijo Corral a los panistas.


Las candidaturas plurinominales del PAN al Congreso de la Unión fueron para beneficiar a los más cercanos a la cúpula panista

Los dos candidatos cercanos a Corral que irían al Senado, Gustavo Madero y Rocío Reza, irán por la vía de la elección —mayoría relativa—.

Y es que las candidaturas plurinominales del PAN al Congreso de la Unión fueron para beneficiar a los más cercanos a la cúpula panista.

Al Senado irá, en primer lugar, Josefina Vázquez Mota, excandidata presidencial y excandidata al gobierno del Estado de México. Su candidatura obedece a un acuerdo alcanzado con Anaya el año pasado, cuando este la convenció de representar a Acción Nacional en la elección mexiquense.

En segundo lugar está Miguel Ángel Mancera, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México y quien desistió de disputarle la candidatura presidencial de la coalición Por México al Frente a Ricardo Anaya.

En tercer lugar se encuentra Indira de Jesús Rosales San Román, secretaria de Desarrollo Social de Veracruz y cercana a Elías Assad, vocero del gobernador Miguel Ángel Yunes.

A ellos les sigue Damián Zepeda Vidales, quien hasta hace unos días era presidente nacional del PAN, uno de los panistas más incondicionales de Anaya.

En el siguiente peldaño se ubica Kenia López Rabadán, quien ya fuera diputada federal por el PAN; y después Rafael Moreno Valle, el exgobernador poblano que también decidió bajarse de la contienda por la candidatura presidencial cuando se concretó que su esposa; Martha Érika Alonso sea abanderada de la coalición Por México al Frente a la gubernatura de Puebla.

En el lugar número 7 está Cecilia Romero, expresidenta del partido; y Marko Antonio Cortés, todavía coordinador de la bancada albiazul en la Cámara de Diputados y también otro de los incondicionales de Anaya.

Le sigue Adriana Aguilar, secretaria de Fortalecimiento Interno del PAN y una de las panistas que ayudó a Ricardo Anaya a conformar la estructura que lo apoya al interior del blanquiazul. En el lugar 10 está Luis Felipe Bravo Mena, quien preside la Comisión Especial Anticorrupción del partido.

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