El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ambos del Gobierno de México, mantienen una disputa abierta por la paternidad del primer ventilador 100 por ciento mexicano, un equipamiento médico que es indispensable para atender los síntomas graves del COVID-19.

Desde el 14 de julio de 2020, el Conacyt que encabeza María Elena Álvarez-Buylla Roces, había dado a conocer los modelos de ventiladores invasivos Ehécatl 4T y Gätsi, y cuya tecnología se habría desarrollado bajo la batuta de ese organismo público.

“La Dra. Elena Álvarez-Buylla presentó en la Conferencia matutina los primeros ventiladores 100 por ciento mexicanos, cuya fabricación fue coordinada por el Conacyt”, informó en un comunicado.

10 mil
dólares costó cada ventilador VSZ20-2, 83 por ciento menos que otros aparatos de respiración

De acuerdo con la exposición que hizo el Conacyt, inclusive uno de estos nuevos ventiladores podría ser patentado por el Estado mexicano.

“La directora general del Conacyt, la Dra. María Elena Álvarez-Buylla Roces presentó ante los medios de comunicación los modelos Ehécatl 4T, el primer ventilador que tendrá patente del Estado, y Gätsi, resultado de la articulación virtuosa entre el Gobierno de México y la Iniciativa Privada, se trata del nacimiento de una industria nacional para salvar vidas”.

Pese a ello, ahora es la Secretaría de Relaciones Exteriores quien asegura que, en realidad, la invención del primer ventilador 100 por ciento mexicano fue un proyecto que se desarrolló bajo su liderazgo, y no, por lo tanto, bajo la batuta del Conacyt, como se había difundido en julio de 2020.

Según la Secretaría que encabeza Marcelo Ebrard Casaubon, el primer ventilador que surgió enteramente de la invención mexicana no es el Ehécatl 4T, ni el Gätsi, como lo asegura el Conacyt, sino el modelo VSZ20-2, así quedó plasmado en el documento publicado por esa dependencia titulado: “La Estrategia Internacional de México en la Pandemia de COVID-19. Marzo de 2020-Septiembre de 2021”.

En ese informe emitido por la Secretaría en septiembre de 2021 se señala en referencia al ventilador VSZ-20-2: “En las siguientes páginas se narra también la epopeya de la búsqueda de alianzas con destacados ingenieros biomédicos y empresas locales para la manufactura del primer ventilador totalmente mexicano, con el que se fortalecieron los sistemas de salud de las entidades de la República”.

SRE contradice al Conacyt por ventilador

La Secretaría de Ebrard Casaubon explica en su informe que el desarrollo del ventilador VSZ20-2, se consideró necesario ante la dificultad que estaba teniendo México para acceder a ese tipo de equipos médicos.

“La constante escasez mundial de dispositivos médicos impulsó a que la Cancillería, con el seguimiento de la Subsecretaría para América Latina y el Caribe y otras áreas de esa dependencia, coordinaran a las principales instituciones de México dedicadas a la innovación científica para crear un respirador mexicano”.

Y complementa, insistiendo en que el “primer ventilador mexicano” es el modelo VSZ20-2, y no, por tanto, los del Conacyt.

“Fue así como, gracias al trabajo de los ingenieros biomédicos del INCMNSZ y del ITESM y al apoyo de las empresas FEMSA, METALSA, TOREY y BOCARA, se diseñó y fabricó el primer ventilador mexicano, el VSZ-20- 2, el cual se ensambló con componentes existentes en el mercado nacional, se produjo en tan sólo 10 semanas y tuvo un costo de 10 mil dólares, es decir, 83 por ciento menos que otros aparatos de respiración”.

De hecho, la Secretaría asegura que el respirador VSZ-20-2 inclusive fue donado por México a otros países de la región.

“Además de los envíos de vacunas a América Latina y el Caribe, un ejemplo de nuestra solidaridad internacional fueron las donaciones del ventilador VSZ20-2, fabricado por empresas y con tecnologías 100 por ciento mexicanas”
SRELa Estrategia Internacional de México en la Pandemia de COVID-19

“Este ventilador fue desarrollado gracias a las alianzas de la Cancillería con actores locales que derivaron de la iniciativa Juntos por la Salud”.

“Desde finales de agosto de 2020, la SRE y la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) se mantuvieron en contacto con los países receptores para conocer los requisitos técnicos, médicos y de seguridad. En total, se remitieron 34 unidades del modelo VSZ-20-2 a Antigua y Barbuda (2), Belice (4), Bolivia (2), Guatemala (2), Guyana (4), Haití (4), República Dominicana (4), Santa Lucía (4), San Vicente y las Granadinas (2), Surinam (2) y Trinidad y Tobago (4)”.

Orden presidencial

Aunque no está claro qué tanto impactó realmente el desarrollo de estos ventiladores para una mejor atención de los pacientes con COVID-19, lo cierto es que en el asunto había un componente político ineludible, luego de que fuera el propio presidente, Andrés Manuel López Obrador, quien ordenara la fabricación de un modelo mexicano.

Inclusive, cuando fueron presentados los ventiladores del Conacyt ante el presidente, se exhibió un video donde se señala que López Obrador dio la instrucción precisa al Conacyt de priorizar la fabricación de ventiladores en México.

“Ante los muchos retos de esta enfermedad, de la COVID-19, el presidente de la República nos indicó al Conacyt enfocar esfuerzos prioritarios para poder desarrollar este tipo de equipos de alta especialidad que son claves y estratégicos y que hasta este nuevo régimen México dependía del extranjero, como lo hace en muchos otros aspectos de tecnología estratégica.

“En resumidas cuentas, la soberanía científica y la independencia tecnológica es la forma de responder de este Gobierno de México, de la Cuarta Transformación, a los retos”, dijo Álvarez-Buylla Roces.

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