"En una investigación como esta no hay excepciones, y quienes tengan responsabilidad tendrán que responder a la misma. Vamos a actuar a fondo y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”

Ramiro Hernández García

durante su labor como alcalde al referirse a la Dirección de Panteones


Elisa Ayón fue destituida e inhabilitada por una década para ocupar puestos públicos

https://www.youtube.com/watch?v=qMBmQS24R9w

El exalcalde de Guadalajara, Ramiro Hernández García, concluyó su mandato en el Gobierno de la ciudad sin dar resolución al caso de corrupción que marcó su gestión e hizo cimbrar a la estructura del PRI en Jalisco: el de Elisa Ayón Hernández, exregidora y exdirigente de la CNOP en la entidad.

Desde que el alcalde anunció en noviembre de 2013 la investigación sobre la exregidora y su red de complicidades, hasta su partida hace cinco días, transcurrieron 23 meses en los que la indagatoria se perdió en dilaciones interminables que la heredan así, en impunidad. 

Lo que pasó alrededor de Ayón Hernández, liderazgo indiscutible del PRI y su Confederación Nacional de Organizaciones Populares, no fue cosa menor; en su apoteosis, las revelaciones que hizo involucraron en corruptelas graves a las altas jerarquías de ese Gobierno y a su partido. 

Al volverse imprevisible, el PRI la desafilió en mayo de 2014; para entonces ya era conocida como “Lady Panteones”.

La exregidora, sin embargo, llegó a afirmar que en la Dirección de Panteones, donde sabía como nadie lo que ocurría (impuso a su titular, Martín Parral y sus principales responsables), se habían cometido desvíos por 2.5 millones de pesos; exhumaciones y cremaciones ilegales (en un estado con 2 mil 29 desaparecidos); resguardos de autos robados y producido pornografía. 

El 13 de enero de 2014 dijo que todo lo hizo saber al exalcalde en noviembre de 2013, cuya respuesta habría sido: “Me decía que no, y que ahorita no era el momento, que me esperara…”. Se lo declaró también a la Fiscalía General del Estado.

Poco después de que el escándalo estallara, el 8 de noviembre de 2013, el exalcalde ordenó la investigación sobre Panteones, por parte de la Contraloría y la Oficina de Combate a la Corrupción, de Gustavo César Galindo y José Sosa López, respectivamente. 

Las respuestas que ahora emiten esas áreas, tras casi dos años del inicio de la indagatoria,  muestran que Hernández García y su equipo optaron por irse sin rendirle cuentas del caso a la sociedad, a pesar de la profunda irritación que despertó en ésta. 

El 14 de septiembre pasado, con la inminente llegada del actual alcalde Enrique Alfaro Ramírez, de Movimiento Ciudadano, la Contraloría priista aceptó que la investigación no llegó a su conclusión, según el oficio DAA/2161/2015.

“No se ha producido totalmente ya que la auditoría a la Dirección de Panteones sigue en la etapa de ejecución con un avance del 96 por ciento, por lo cual no se determinan aún las conclusiones necesarias para su terminación”. 

La Oficina anticorrupción la secundó en su oficio PM/OCC/316/2015.

“Es información inexistente en virtud de que se lleva a cabo un proceso a fin de verificar la existencia de actos u omisiones probablemente constitutivos de responsabilidad administrativa en la Dirección de Panteones”.

Cuando el exalcalde anunció la indagatoria, prometió:

“En una investigación como esta no hay excepciones, y quienes tengan responsabilidad tendrán que responder a la misma. Vamos a actuar a fondo y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”.  

Poco significó.

La hebra larga

No está claro hasta dónde hubiera llegado la hebra de una investigación seria sobre el caso de Ayón Hernández.

Cuando en noviembre de 2013 se difundieron los audios en los que exigía dádivas a comerciantes formales para retirar al ambulantaje, habló de un “patrón” al que subirían los flujos de dinero.

“Para que llegue el dinero por arriba y no por abajo, porque por abajo hay mucho dinero, pero mucho, y no le llega al patrón (…) y si ahora le llega al patrón, él tiene que actuar”. 

El exalcalde reviraría de inmediato el 12 de noviembre de 2013: “Yo no sé quién sea su patrón”. 

En el transcurso de 2014 y 2015, Reporte Indigo presentó cuatro peticiones de información para conocer los resultados de la indagatoria, todas infructuosas. 

La primera se respondió el 18 de marzo de 2014, la Contraloría, en su oficio SC/UAQ/0567/2014, los clasificó “como información reservada”, mientras que la Oficina anticorrupción, en su oficio PM/OCC/45/2014, resolvió:

“El expediente relacionado con las posibles irregularidades detectadas en la Dirección de Panteones se encuentra en proceso de integración”.  

Segundo intento. El 1 de agosto de 2014, Contraloría dijo que: “La auditoría 55 a la Dirección de Panteones, instruida por el señor presidente municipal, se encuentra en etapa de ejecución, con un avance prorrateado del 90 por ciento (…) las conclusiones no han sido generadas”. 

La Oficina Anticorrupción los declaró inexistentes.

Tercer intento: A 15 meses de iniciada, el 10 de febrero de 2015, la Contraloría afirmó en su oficio DAA/309/2015: 

“La auditoría a la Dirección de Panteones sigue en la etapa de ejecución con un avance del 94 por ciento”. 

La Oficina Anticorrupción la volvió a reservar en su oficio PM/OCC/025/2015, pues está “ en proceso de integración”.

Pugna priista

La red de corrupción trascendió a Panteones para alcanzar a la estructura del PRI. El 13 de enero de 2014 la exregidora dijo que fue amenazada por órdenes de un dirigente priista, declaró:

“Fui amenazada con una pistola por Carlos Elizarrarás Carral, por instrucciones de José de Jesús Ledezma Hurtado. Me dijeron que eran instrucciones de Ledezma Hurtado, y que me iba a arrepentir porque ellos estaban posicionados con gente más arriba”. 

El primero fue supervisor de Panteones hasta el 15 de enero de 2014; el segundo fue asesor municipal hasta el 31 de octubre de 2013, identificado como dirigente de Juventud Popular del PRI, ambos salieron poco después del escándalo.  

Ahí en Panteones, dijo Ayón Hernández, “todos son priistas”, así que nada pasó con la indagatoria municipal, ni con las de la Fiscalía General que recibió al menos cuatro denuncias por los hechos. 

La cuarta denuncia fue del Gobierno tapatío debido a que la propia exregidora habría estado “rasurando” o apropiándose de una parte del salario de los empleados en Panteones. 

En marzo del 2014, Ayón fue destituida e inhabilitada por una década para ocupar puestos públicos. 

Panteones, con su halo de corrupción, está hoy en la Coordinación General de Servicios Municipales.

Dependencia a cargo de Diego Monraz Villaseñor, el miembro del gabinete de Enrique Alfaro con más rechazo público por su cercanía con el PAN y con el muy cuestionado exgobernador panista, Emilio González Márquez.  

La investigación de Panteones inacabada recae ahora en las manos del actual contralor, Ignacio Lapuente.

Impunidad

Tras difundirse audios en 2013, a la exregidora priista Elisa Ayón se le vinculó con actos de corrupción:

> En redes sociales se le dio el apodo de “Lady Panteones”

> En la Dirección de Panteones se señalan desvíos por 2.5 millones de pesos

> Resguardo de autos robados en el área de Panteones

> Producción de pornografía

> Sueldos “rasurados” a empleados de esa dirección

> Cremaciones ilegales