El Vocero Organizacional de Querétaro, Rafael López González, advirtió que de no hacer cambios voluntarios para enfrentar el alza de casos de COVID-19 en el estado, el fenómeno podría llevarnos a realizarlos de forma forzosa.

Refirió que si vemos pasar el fenómeno nos llevará a encerrarnos nuevamente, cerrar la economía y olvidarnos del retorno a clases, pues de esta forma el pico de la “tercera ola” podría presentarse a mediados de septiembre, ligarse con diciembre y extenderse hasta febrero de 2022, por lo que cuestionó: ¿Te imaginas vivir nuevamente una pesadilla por seis meses?

Manifestó que no es hora de preguntarnos cuándo podremos volver a nuestra vida normal o cuándo será el fin de la pandemia, ya que la respuesta ha sido la misma desde que inició el fenómeno: “Cuando ya no persista el peligro de contagiarnos de COVID-19”.

Propuso, en cambio, formular nuevas preguntas como “¿qué estoy haciendo para que termine la pandemia?; ¿qué está pasando a mi alrededor?, y ¿qué sigue y cómo podemos lograr que pase lo que nosotros queremos?”

Llamó a la reflexión y a darnos cuenta de que hasta hoy muchos solo han jugado el papel de espectadores, mientras otros han sido víctimas de la pandemia, cuando de lo que se trata, es de tomar el control y ser protagonistas, para lo cual “debemos comenzar por cuidar nuestra salud y comenzar a pensar en los demás como la única forma de lograr cambios reales, en lugar de seguir esperando a que las cosas sean como antes”.

El vocero invitó a efectuar un ejercicio de auto cuestionamiento para determinar si hemos estado del lado de los protagonistas o de los espectadores, respondiendo la pregunta de ¿qué estoy haciendo para realmente reducir el riesgo de contagiarme y de contagiar a los demás?, e identificar al menos cinco acciones concretas que realizamos relacionadas con el seguimiento de las medidas de prevención, el entrenamiento social y la reducción de nuestra movilidad.

En relación con lo que sigue en Querétaro, López González afirmó que son las etapas del retorno gradual y ordenado a clases, la recuperación de la economía, la contención del virus dentro de los parámetros que nos permitan lograrlo.