El Alto Comisionado de la ONU Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, pidió a México no aprobar el proyecto de la ley de seguridad interior, aprobado por la Cámara de Diputados el 30 de noviembre y que se debatirá en el Senado este martes.

El proyecto de ley aprobado contiene varios elementos inquietantes para el órgano internacional, entre ellos, el hecho de que las autoridades civiles podrían colocarse bajo el mando de las fuerzas armadas, la autorización para asignar a las fuerzas armadas la ejecución de tareas policiales que no posee controles y supervisión apropiados. Además de señalar que la legislación carece de las garantías adecuadas con apego a las normas internacionales de derechos humanos, contra el uso legítimo, arbitrario o excesivo de la fuerza.

“Reconozco plenamente que México se enfrenta a un enorme problema en materia de seguridad, habida cuenta de la violencia y el temor que causan poderosas bandas de delincuencia organizada. Más de una década después de que las fuerzas armadas fueran desplegadas en la llamada guerra contra las drogas, la violencia no ha disminuido y tanto agentes estatales como no estatales siguen perpetrando abusos y violaciones de derechos humanos, incluidas torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas”, afirmó el Alto Comisionado.

La oficina en México de ONU-DH emitió un documento con 73 observaciones y recomendaciones, que ya se encuentran en el Senado, para iniciar un diálogo en torno al modelo de seguridad con el que cuenta el país. 

“Como manifestó mi Oficina de México en la carta que envió al Senado, la ambigüedad del proyecto de ley es muy inquietante y se corre el riesgo de que sus normas puedan aplicarse de forma amplia y arbitraria. Estoy convencido de que, en vez de proseguir con el trámite de aprobación de esta ley, debería llevarse a cabo un debate abierto e inclusivo sobre los problemas de seguridad ciudadana en el país y sus posibles soluciones”, agregó Zeid Ra’ad.

Además de la ONU, 150 organizaciones de la sociedad civil, académicos y expertos en tema de seguridad, se han sumado al exhorto del Poder Legislativo a abrir la discusión y escuchar las propuestas mediante el colectivo #SeguridadSinGuerra. Sin embargo, el colectivo ha informado que el presidente de la Mesa Directiva del Senado, el panista Ernesto Cordero, se negó a recibir sus argumentos.

Organizaciones defensoras de derechos humanos y de la sociedad civil, han mostrado su rechazo a la negativa del Senado por incluir su participación en la discusión sobre el debate del proyecto de ley.

Este martes, ciudadanos y organizaciones, se han reunido afuera del Senado para protestar contra la eventual aprobación de la ley de seguridad interior desde las 9 de la mañana. entre los manifestantes, se encuentran Centro Prodh y Causa Común, así como el defensor de derechos humanos, el padre Alejandro Solalinde y el político Gerardo Fernández Noroña.

De acuerdo con Artículo 19, la sociedad civil entregó más de 100 mil firmas al Senado en contra del dictamen.