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de esas obras fueron otorgadas por asignación directa a las empresas constructoras


“Estamos haciendo un esfuerzo para no dejar pendientes, estamos ante la posibilidad de concluir todo” 

Ramiro Hernández

Durante su gestión como alcalde de Guadalajara

https://youtu.be/ozGBaO8q_yM

La pasada administración del priista Ramiro Hernández en el Ayuntamiento de Guadalajara tomó como bandera la generación de obras públicas en la zona oriente de la urbe, con un discurso sobre el equilibrio de la ciudad.

“Enfocamos mucho nuestro trabajo en la renovación de los espacios públicos, porque nosotros tenemos la visión de que en el espacio público no hay diferencias de ninguna naturaleza, y donde todos los ciudadanos somos iguales”, expresó Hernández en entrevista con El Informador a unos días de terminar su gestión.

Sin embargo, lejos quedó de cumplir sus objetivos, pues las obras que heredó como inconclusas al actual alcalde Enrique Alfaro muestran un enorme fallo en su principal apuesta como presidente municipal.

En septiembre pasado Ramiro Hernández expresó que se dejarían los menos pendientes posibles, y aunque existía la posibilidad de dejar obras públicas inconclusas, éstas serian entre 15 y 10, no obstante registros actuales del Ayuntamiento de Guadalajara señalan que la cifra asciende a las 34.

“Estamos haciendo un esfuerzo para no dejar pendientes, estamos ante la posibilidad de concluir todo, lo que por tiempo no se logre terminar, dejaremos los recursos necesarios para que se termine antes del cierre del año fiscal, las obras que tendrían retrasos son aquellas en las que se tiene recurso federal presupuestado, pero estamos valorando hacerlo con recursos propios”, declaró Hernández García.

Efectivamente así fue, pues de las 34 obras que la actual administración contabiliza como inconclusas, 19 fueron contratadas bajo el presupuesto del Ramo Federal 33, recursos erogados por la Federación para atender demandas de gobierno en temas de salud, educación, infraestructura básica, entre otros.

Del total de obras inconclusas, 23 fueron otorgadas por asignación directa a las empresas constructoras.

De las 34 obras inconclusas nueve se encuentran en la zona poniente de la ciudad, catalogada como Centro, Minerva y Cruz del Sur según la Dirección de Obras Públicas del Municipio; las 25 restantes están distribuidas entre las cuatro zonas que abarca parte del oriente de Guadalajara.

Oblatos sin remodelación

Una de las zonas con más rezago es Oblatos, en donde están las colonias más conflictivas y olvidadas de la ciudad. Hay 10 obras de pavimentación y remodelación de banquetas que no han concluido.

Otra de las zonas con un gran número de obras es Tetlán, que junto con Oblatos muestra una tendencia de obras inconclusas en las que se encuentra el mejoramiento de vivienda, banquetas en remodelación y pavimentación, que en total suman siete obras.

En Huentitán son cinco las obras aún en proceso. Esta es la zona más importante en el discurso del anterior alcalde, pues en ella se concentra la intención de proyectos fallidos como Voltea a la Barranca.

La zona Olímpica, también conocida como la zona Tecnológico, registró tres obras inconclusas sobre mejoramiento de la vivienda.

El rezago en las obras también se traduce en problemas respecto a los presupuestos para las mismas, pues aunque las obras no han concluido ya se han erogado más de 78 millones de pesos en las mismas.

De ese total cabe destacar que 27 millones 103 mil 849 pesos corresponden con el monto de lo contratado, es decir que se pagó el total de la obra aún cuando las mismas no han sido terminadas.

Problema añejo

Sobre el rezago en las obras ya se habían hecho diversos señalamientos cuando Ramiro Hernández estaba todavía en funciones.

En 2015, la entonces fracción opositora de Movimiento Ciudadano pidió sancionar a los responsables por las obras que no habían sido terminadas y que correspondían con el plan de obras púbicas del 2014.

Fue el regidor naranja Alain Preciado quien en julio del año pasado denunció que de las 168 obras que el Municipio había contratado para el año 2014, el 21 por ciento no había sido terminado.

Actualmente tres de esas obras fueron canceladas y tuvieron que volverse a licitar en la actual administración.

Preciado aseguraba que 35 de las 168 obras estaban sin entrega, y apuntó como caso específico el proyecto de mejora en viviendas de la colonia Lomas del Paraíso, contratada el 18 de diciembre del 2014 a la empresa Coblosam S.A. de C.V. bajo un presupuesto de un millón 136 mil 894 pesos.

El regidor tapatío señalaba que los montos del rezago ascendían a casi 127 millones de pesos, y señalaba a las constructoras como responsables de no atender los tiempos de entrega.

Exigió una sanción para las mismas, con la aplicación de multas por los retrasos, así como el que la dirección de Obras Públicas obligara al cumplimiento de los contratos.

De igual modo expresó que la administración de Hernández tenía una gran responsabilidad por su permisividad con las constructoras.

Denunció que el alcalde tapatío fue omiso en sancionarlas, pues de acuerdo al contrato, existe la posibilidad de exigir a los incumplidos una fianza del 10 por ciento del valor total de cada una de las obras.

El contrato también estipula que las licitadas recibirían un adelanto para la obra, y que sería a la entrega del trabajo cuando se finiquite el pago, por lo que la falta de pago no es argumento para retrasar los proyectos.

Sin embargo las sanciones nunca llegaron y las obras inconclusas fueron acumulándose en 2015, por lo que ahora la administración del emecista Enrique Alfaro deberá terminar las más de 30 obras que heredó de la administración de su antecesor.