La nueva conformación de la Cámara de Diputados de acuerdo con los resultados del conteo rápido entregado ayer por el Instituto Nacional Electoral (INE) no pinta un panorama favorable para la cuarta transformación que quiere implementar el presidente Andrés Manuel López Obrador en el país.

Como máximo, el partido Movimiento de Regeneración Nacional puede aspirar a quedarse con 203 curules y con 190 como mínimo. Durante la LXIV Legislatura, el instituto guinda ostentó 253 espacios.

Sin embargo, con la ayuda de sus aliados, la mayoría absoluta todavía es una posibilidad, ya que la coalición Juntos Haremos Historia podría alcanzar hasta 292 espacios de representación.

“La mayoría absoluta significa tener el 50 por ciento de una votación más uno. Este tipo de mayoría es requerido por algunos textos legales, como la Constitución o reglamentos interiores de parlamentos o congresos, para que sea aprobada alguna reforma jurídica o para tomar una decisión”, explica el diccionario jurídico de la San Lázaro.


Con estos números en puerta, el instituto guinda enfrenta un escenario en el que para poder sacar adelante las reformas que busca, dependerá en mucho mayor medida de partidos como el del Trabajo (PT) y el Verde Ecologista de México (PVEM)

Datos del INE prevén que el instituto político del tucán se haga de entre 40 y 48 legisladores, mientras que el PT podría obtener entre 35 y 41 lugares, los cuales serán fundamentales para Morena durante los próximos tres años.

Al respecto, el especialista en materia política del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Gustavo López Montiel, opina que ahora el costo político del presidente para pasar sus reformas será más alto.

“Ya lo dijo el Verde Ecologista, aún no están al 100 por ciento con Morena, lo cual se debe claramente a la importancia que sus números adquirieron en los comicios, lo que les da más oportunidades para negociar.

“En el caso de la Reforma Energética, por ejemplo, donde aseguró que de no recibir el visto bueno de la Suprema Corte de Justicia modificaría la Constitución para lograr su cometido, ahora será mucho más complicado llevar a cabo ese tipo de acciones.

“La reforma a los órganos autónomos también pasaría a un segundo plano ante las complicaciones que representa con una oposición más empoderada, por lo que el presiente va a tener que establecer prioridades porque todos las cambios que busca tendrán un precio político importante”.

Lejos del objetivo

Para Morena, una de las principales metas en las elecciones intermedias del pasado 6 de junio, era conseguir la mayoría calificada en el Cámara baja, lo que la facultaría para realizar cambios constitucionales de gran calado sin tener que consultar a la oposición.

En la Constitución política mexicana encontramos que en su artículo 135, referente al proceso que se tiene que seguir para reformarla, se determina que la presente puede ser adicionada o reformada pero se requiere que el Congreso de la Unión, por el voto de las dos terceras partes de los individuos presentes, les den el visto bueno, y que éstas sean aprobadas por la mayoría de las legislaturas de los Estados.

“La interpretación de la mayoría calificada exigida por el texto constitucional mexicano, tiene su fundamento en que toda Constitución debe ser rígida, es decir, que no sea fácil de reformar, lo que la convertiría en flexible; por ello, se requiere de una mayoría calificada, en este supuesto las dos terceras partes, de los miembros de las cámaras presentes en la sesión respectiva”, establece la Carta Magna.

Esto quiere decir que Morena, incluso con el apoyo de sus aliados, se quedó 83 lugares corto en el mejor de los escenarios.

Oposición se fortalece en Cámara de Diputados

Con la pérdida de alrededor del 20 por ciento de sus espacios de representación en la Cámara de Diputados, partidos que se han declarado opositores al Gobierno federal y a las iniciativas promovidas desde el Ejecutivo por Morena, como los que conformaron la alianza Va por México: Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Partido de la Revolución Democrática, se fortalecieron y recuperaron poder para incidir en la vida pública del país.

Datos del conteo rápido del órgano autónomo prevén que el blanquiazul, el cual contó durante la LXIV Legislatura con 79 espacios, obtendrá entre 106 y 117  legisladores, un aumento, en el mejor de los escenarios, de 38 lugares.

El tricolor alcanzaría un aproximado de entre 63 y 75 espacios de representación, lo que le significaría un aumento de máximo 26 curules después de haber contado con 49. Mientras que el sol azteca de tener 11 podría conseguir hasta 21.

Cumplir el pacto

Para Fernando Ojesto Martínez Manzur, politólogo y catedrático de la Facultad de Derecho de la UNAM, ahora que la oposición recobró algo de poder, es importante que cumplan con su promesa de llevar su agenda de campaña al plano legislativo.

“Los partidos que conformaron la alianza Va por México dejaron muy claro que iban juntos también en el plano legislativo para apoyar sus posturas en materia de Estado de Derecho, democracia, órganos autónomos , etcétera. Entonces esperaría que su plataforma electoral sí se lleve a San Lázaro.


“Si bien es cierto que la alianza se formó para conseguir sufragios, hubo un pacto y un compromiso de trabajar en equipo como contrapeso en el Congreso. Si esto no sucede, perderán mucha legitimidad ante el electorado y si les puede complicar a la hora de pedir el voto en 2024”

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