Hay gastos en despensas alimenticias, flores y comidas no justificados

Se dice que el juez por su casa empieza. El viejo adagio no se aplica, como tampoco algunas leyes, a la Cámara de Diputados. 

Ellos, que son los encargados de repartir el presupuesto y vigilar su correcta aplicación, son los primeros en caer en irregularidades.

En los resultados de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), los legisladores no salieron nada bien. Obvio, los problemas principales son de dinero. 

Pero lo llamativo es que la ASF no se atrevió a dar el detalle de los partidos que incurrieron en la irregularidad administrativa. Simplemente los menciona como “partidos”.

La ASF detectó la mala comprobación en el gasto de los grupos parlamentarios. La nada despreciable cantidad de mil 244 millones 221 mil pesos que se entregó a través de los coordinadores parlamentarios de la pasada legislatura.

“No se proporcionó la documentación que sustenta la aplicación de los recursos otorgados mediante dicha partida, por lo tanto, no se contó con la información que permitiera evaluar la razonabilidad del gasto o comprobar si los recursos se ejercieron en trabajos legislativos.

“Por lo que persiste la limitada rendición de cuentas en esta partida, sobre todo si se considera que la misma tuvo ampliaciones presupuestarias netas en el ejercicio 2011 por 117 millones 839 mil pesos, un 10.46 por ciento respecto al presupuesto originalmente asignado”, establece el informe.

No hubo castigo solo recomendación, porque esa es la facultad que tiene la ASF, reconvenir, sugerir. En el peor de los casos, puede presentar una denuncia de tipo y sobre este tema no lo hizo.

Recomendó a los diputados que establezcan mejores mecanismos para la rendición de cuentas para que no se repita esta irregularidad.

Además, se encontró que a los partidos se les reembolsaron grandes cantidades de dinero por concepto de comidas realizadas. Esto, además del dinero que reciben para todos sus gastos.

“En la partida presupuestaria 3830-1 Eventos de los grupos parlamentarios, se identificó el reembolso de un gasto de banquetes y comidas realizados por un grupo parlamentario por un monto de 346 mil pesos; un reembolso por el pago de alimentos del mes de marzo del 2011 a otros grupo parlamentario por 862 mil pesos; así como reembolsos de alimentos por 86 mil pesos, en los que no se identifican las justificaciones por las cuales se llevaron a cabo las reuniones de trabajo para las que se requirieron servicios de alimentación”.

La Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, que es la máxima autoridad, entonces presidida por el priista Jorge Carlos Ramírez Marín, gastó 998 mil pesos en la compra de corbatas de seda, despensas y arreglos florales entre otros enseres.

Este gasto se justificó por parte de la Cámara baja como parte de las atribuciones de compra que tienen los presidentes de la Mesa Directiva.

Por eso, la ASF emitió nuevamente una recomendación: “Se ha propuesto que la Secretaría de Servicios Administrativos haga una actualización al clasificador por objeto del gasto, que de ser autorizada entraría en vigor hasta el 2013”.

En dos encuentros con los medios de comunicación por parte de los integrantes de la Mesa Directiva, también se encontraron inconsistencias en el gasto, uno el 14 de febrero y el otro una cena de fin de año.

Se encontró que se hizo una compra de vehículos para los diputados sin vender la flotilla que se había adquirido anteriormente. 

Además, en la serie de vehículos que se sacaron de circulación se registraron 13 que apenas un año antes aún estaban en buenas condiciones y de cualquier forma se consideraron como inoperables e incluso se hizo el avalúo para su venta.

A pesar de que se tenía todo para deshacerse de ellos nunca se vendieron.

La ASF recomendó que se mejoren los sistemas de adquisiciones para que no se compren vehículos cuando aún existen algunos que pueden continuar dando el servicio.

La empresa de servicios de limpieza Kasper fue polémica durante la pasada legislatura pues los empleados denunciaron maltrato y pésimas condiciones de trabajo.

La ASF encontró que todo era realidad. Se descubrió que no todos los empleados están dados de alta en el IMSS y que no se cumple con sus prestaciones en materia de vacaciones y descansos.

Sin embargo, sigue dando servicio actualmente en el Palacio Legislativo de San Lázaro. Los resultados que cada año se dan a conocer demuestran en la Cámara de Diputados lo que dice otro refrán popular: en casa del herrero, azadón de palo.

Cuentas nada claras

> 1244 millones 221 mil pesos para gastos en 2011

> 117 millones 839 mil pesos de ampliación, un 10.46 por ciento respecto al presupuesto 

> 346 mil pesos por gastos en banquetes y comidas 

> 862 mil pesos por pago de alimentos del mes de marzo de 2011 a otro grupo parlamentario 

> 998 mil pesos EN corbatas de seda, despensas y arreglos florales del priista Jorge Carlos Ramírez Marín