5.74%

es la tasa que habían recuperado a diciembre del 2013


"Los cálculos estuvieron mal. Y por eso el reclamo de decir todavía tengo que seguir en el aeropuerto para poder recuperar la tasa a la que acordamos"

Ruffo Pérez Pliego

Director general de Fumisa

Los 20 años de explotar la zona comercial de vuelos internacionales en la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México no ha sido negocio.

Para la inmobiliaria Fumisa dos décadas no han sido suficientes para recuperar la inversión que hicieron en la ampliación del aeropuerto en 1991 y 1994.

Ruffo Pérez Pliego, director general de Fumisa, empresa que se encuentra en un pleito con las autoridades del AICM, aseguró que de la tasa de recuperación del 12.82 por ciento que pactaron hace 20 años, solo han recuperado a diciembre del 2013 el 5.74 por ciento.

Y es que de acuerdo al representante de la empresa actualizado a esta época la inversión que hicieron es de aproximadamente 4 mil 900 millones de pesos.

“Los cálculos estuvieron mal. Y por eso el reclamo de decir todavía tengo que seguir en el aeropuerto para poder recuperar la tasa a la que acordamos”.

¿Es muy difícil creer que fue un mal negocio?, se le cuestionó.

El motivo por el que según él no ha sido favorable la inversión es porque hubo una crisis económica en 1998 y a partir del 2007, con la entrada en operación de la Terminal 2, bajó la actividad de vuelos internacionales en la zona que ellos administran.

“Si esto hubiera costado en lugar de 4 mil 900 millones, 500 millones, pues la TIR sería sustancialmente mayor. Aquí todo tiene que ser cuantificado con respecto a la inversión inicial.

“Hemos sido rentables a una menor tasa a la pactada. Y hay otros factores más recientes, los flujos de la compañía crecieron entre 2000 y 2007, pero qué pasó en 2008, inmediatamente el 35 por ciento del flujo comercial desapareció. Construyeron la Terminal 2.

Aseguró que en la relación comercial que existe con el aeropuerto es de partes iguales.

“Fumisa no tiene como contraparte al Gobierno Federal. Es al AICM S.A. de C.V.”.

El directivo insistió en que por el momento las autoridades del aeropuerto no pueden utilizar los locales comerciales pues en el contrato del 2003, en el anexo I se establece que si no se llegaba a la TIR acordada tendrían que pagar el faltante y prorrogar el acuerdo.

“En el caso de que Fumisa no logre alcanzar la TIR acordada al final del plazo del Convenio Modificatorio, el AICM cubrirá las cantidades necesarias, o en su caso, extenderá el plazo necesario de explotación de los locales comerciales”, dice un documento proporcionado por Pérez Pliego y en el que dice que es un informe confidencial.

Sobre las quejas del AICM en que acusa a la inmobiliaria de no presentar el estatus financiero de todos esos años, aseguró que en el 2007 se entregó ante el juzgado número 67 civil del Distrito Federal toda la información financiera.

Y presentó un documento de ese juzgado en el que se establece que el aeropuerto no presentó los elementos para desvirtuar que las cantidades presentadas por Fumisa son reales.

“Su contraparte no aportó medio de convicción alguno con el cual desvirtúe lo expuesto por la concursante se tiene por cumplimentada la resolución emitida por la Sala citada puesto que aporta elementos de soporte justificativo y si bien su contraria objeta, no aporta ningún tipo de elemento para desvirtuar lo expuesto por su contraria”.

Pérez Pliego insistió en que esta relación en el ámbito del derecho civil quedó establecido por el juez décimo  en materia civil del Distrito Federal el 19 de diciembre del 2013.

Sin embargo el AICM ha recibido “el apoyo implícito” por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, advirtió Pérez Pliego.