Madres de jóvenes desaparecidas y asesinadas exigieron en el Senado de la República que no haya ni una mujer víctima más de violencia de género en el país.

“Mi hija no se suicidó, la asesinaron”, afirmó Silvia Vargas Velasco, madre de Catalina Rico Vargas cuyo crimen fue clasificado como suicidio por las autoridades del Estado de México hace más de 5 años.

A la familia le han negado el acceso a los expedientes del crimen de Catalina y aún no es reclasificado.


“La autoridad seguirá diciendo: ‘son suicidios’ (...) La sentencia Mariana Lima dice que toda muerte violenta de mujer debe de investigarse con perspectiva de género”, apuntó

Así lo expresó Vargas Velasco durante la entrega del reconocimiento “Siempre por ellas” a madres y familiares de víctimas de violencia de género, feminicidio y desaparición, por su lucha por encontrar la justicia para sus familiares.

También se reconoció a las periodistas Azucena Uresti y a Lucía Lagunes por su apoyo para visibilizar el problema de la violencia de género y por acompañar a las víctimas en sus procesos judiciales.

El reconocimiento también lo recibió Carmen Volante y Esteban Gallardo Volante familiares de Pamela Gallardo Volante, quienes denunciaron que las autoridades capitalinas nunca quisieron buscar a la joven desaparecida en 2017.

“Es el mismo operar: simular, contener y pretextar. Lo peor de todo es que nos dicen ‘seguimos pendientes’ pero pendientes de qué”, reclamó Esteban Gallardo Volante.

Por último, lo entregaron a Magdalena Velarde Tepos, madre de Fernanda Sánchez Velarde a quien su esposo asesinó en Cuautitlán Izcalli en el año 2014.

Velarde Tepos denunció que también sus hijos, José Alberto y Daniel, fueron asesinados en 2017 en la búsqueda de justicia.

“No voy a terminar hasta que mis cuatro hijos tengan justicia”, añadió.

Además de la exigencia de que el caso no quede en la impunidad, Velarde Tepos pidió ayuda para que su nieto no se quede con el asesino de su hija.

“No quiero que me lo entreguen en una caja”, sentenció.

Los reconocimientos fueron entregados por María Antonieta Márquez y Norma Esther Andrade, quienes también exigen que se castigue a quienes asesinaron a sus hijas.

La senadora, Martha Lucía Micher, fue quien ayudó a organizar el reconocimiento de este año y también se pronunció porque no haya ni una muerta más en el país.


“Son ellas quienes nos abren los ojos ante la desigualdad estructural. Ni una más, cesen los feminicidios para siempre, nos siguen matando, no nos morimos de un catarro, nos violaron, nos torturaron, nos mataron”, declaró la legisladora