Para Nadia López García la poesía es un puente que le permite transitar entre dos mundos: la lengua ñuu savi (mixteco) y el español.

La joven poetisa rememora las primeras veces que escuchó palabras en ñuu savi, fue a sus cinco o seis años cuando acompañaba a sus padres a pizcar en los campos de San Quintín, Baja California, también conocido como “Oaxacalifornia” por la gran cantidad de migrantes oaxaqueños que llegan para trabajar como jornaleros.

Entre palabras, la madre de Nadia mezclaba el español con el mixteco. La niña, por curiosidad, insistió que le contará de dónde venían esas frases que se presentaban con más frecuencia los domingos cuando lavaba la ropa y en las pláticas con sus compañeras de trabajo en las que solían hablar en su lengua materna.

“Mi mamá era una migrante, mujer, indígena y casi casi monolingüe en el mixteco. Cuando ella llega al valle de San Quintín tendría casi 16 años y como un año de estar aprendiendo el español; mi papá fue quien terminó de enseñarle. Mi mamá sufrió mucha violencia en su escuela y en el trabajo, sobre todo por parte de sus patrones que la regañaban porque no entendía lo que le decían y la maltrataban”, relata la poetisa quien agrega que su madre se avergonzaba de comunicarse en ñuu savi.

En su niñez, Nadia migró junto con sus padres y se educó en las escuelas para personas en tránsito. Años después regresó a la tierra de su madre, la Mixteca Alta de Oaxaca. En ese sitio fue donde escuchó y luego habló el mixteco de su abuela y de sus tías, algo que le cambió la vida por completo y que fue su puente para unir dos mundos a través de los versos.

Con 28 años, López García es un referente de su comunidad y de la poesía mexicana. En sus líneas son recurrentes situaciones sobre su comunidad, los procesos de sanación, la migración, la violencia que se vive en la región mixteca, el despojo territorial, entre otros. “Muchos temas que son los que vibra mi pueblo”, dice.

Los propósitos de escribir en su lengua materna son transmitir y redignificar no solo el mixteco, sino todas las formas de comunicarse en México.

“Las lenguas están en todos los espacios. Es importante que sepamos que en este país es tan válido hablar español como mixteco, zapoteco o mixe, entonces hacia allá empecé a escribir poesía, a dar talleres, con esta necesidad de compartir mi lengua y he visto la poesía como un puente. Pienso en dos extremos: hay un mundo que es el mixteco y otro que es el español y el puente que me deja compartirle a ambos es la poesía”, menciona.

La complejidad de dos lenguas para Nadia López

“Bello pero complejo” es como Nadia López define al ñuu savi.

“El tono de voz en el español a diferencia del mixteco cambia. Siento que cuando hablo mixteco lo hago con un tono de voz más bajo a cuando hablo español. Es una característica superficial, pero también te puedo decir que cuando pienso en mixteco me asumo y hablo como alguien distinto”, explica.

Los libros escritos por Nadia son bilingües, es decir, que están escritos en mixteco y en español. No obstante, expresa que la traducción es una tarea muy complicada ya que existen palabras o frases que son difíciles de trasladar.

“No solo son sistemas lingüísticos diferentes, sino también son distintos sistemas de mundo. Un caso sencillo es el que tiene que ver con el concepto de ‘te amo’ o ‘te quiero’. En español es así: ‘te amo’ y sabemos que es un sentimiento profundo. Pero en mixteco eso no existe, no hay una palabra específica”, comenta.

En mixteco, detalla la poetisa, lo más cercano a decir “te amo” es “Ku ini yuuu Yó’ ” que significa que en el interior está creciendo un sentimiento muy fuerte por una persona, una planta o un ente, y lo que provoca esa sensación es el simple hecho de que el otro exista.

“Es por eso que cuando trato de traducir esto al español, de pronto se me complica el cómo voy a explicar todo esto en un verso, a veces pongo ‘te quiero’ o ‘te amo’, pero no basta. El significado en mixteco es más grande”, añade.

Negar tus raíces

Uno de los objetivos de promover el ñuu savi y muchas otras lenguas es que las personas no se sientan avergonzadas de sus raíces y no sufran discriminación ni racismo en su propio país por hablar un idioma distinto al español.

En México existen 68 lenguas y 364 variantes de ellas. Nadia afirma haber sido discriminada cuando migró a la Ciudad de México para estudiar Pedagogía en la UNAM.

“Hubo comentarios feos que me hacían por hablar en mixteco a tal grado que en los primeros años que estuve en México yo misma intenté ocultar que soy mixteca porque me empecé a dar cuenta que la gente no lo veía bien, porque yo no era como de su mismo nivel”, sostiene.

La labor de Nadia ha sido elemental para que muchas personas se enorgullezcan de sus raíces y las expresen, a través de sus redes sociales promueve la #LluviadeVoces un proyecto en el que da a conocer palabras en lenguas distintas.

Además de ser pedagoga, Nadia López fue reconocida con el Premio Nacional de la Juventud 2018 y ha escrito y colaborado en publicaciones bibliográficas con su poesía, además de dar talleres sobre educación, lenguas indígenas y derechos humanos de personas migrantes. Entre sus publicaciones se encuentran Tierra Mojada y El Tren.

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