La Organización Mundial de la Salud informó que no existe evidencia de que la nueva variante de coronavirus, encontrada en visones criados en Dinamarca, tenga un comportamiento distinto al SARS-CoV-2, causante de la enfermedad por COVID-19.

Tras detectar una versión mutada del coronavirus que podría transferirse a los humanos, el gobierno de Dinamarca anunció que serán sacrificados 17 millones de visones, animales criados para utilizar su piel en la industria textil.

La agencia de salud de la ONU declaró que no hay pruebas de que la mutación haya modificado la gravedad del virus; su capacidad de contagio o pueda alterar la eficacia de la vacuna para combatirlo. La evidencia no muestra que la variante encontrada en visones sea distinta al SARS-CoV-2 que ya circula en el mundo.

“Es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre las implicaciones que tiene esta mutación específica, sea para la transmisión, la gravedad de la enfermedad o para la respuesta inmunitaria y la eficacia potencial de una vacuna”, dijo la científica jefa de la OMS, Soumya Swaminathan.

Según los expertos de la OMS, las mutaciones de virus son muy comunes y el SARS-CoV-2 ya mutó varias veces desde que comenzó a circular a finales del año pasado; pero en ninguna ocasión se ha modificado la forma en que actúa.

Aunque es preocupante que el virus ubicado en visones pueda regresar a los humanos, la OMS explica que éste sigue siendo el mismo. Explica que tomará más tiempo evaluar las diferencias en la mutación en cuanto a la transmisión, o si existen implicaciones para los tratamientos o vacunas:

“Existe la posibilidad de que el virus se regrese a los humanos, algo que es preocupante ya que los mamíferos como los visones son anfitriones ideales para los virus y para que muten, especialmente cuando son tantos y viven abarrotados. Sin embargo, por ahora no tenemos evidencia de que esta variante tenga algún comportamiento distinto, sigue siendo el mismo virus”, dijo el director de emergencias de la OMS, Michael Ryan.

Los visones sí serán sacrificados

El gobierno de Dinamarca anunció que sacrificarán a todos los visones de granjas tradicionales de crianza donde se detectó el contagio. Las autoridades manifestaron que prefieren no arriesgarse y actuar de forma inmediata antes de que el virus mutado se transfiera a los humanos.

Según autoridades de salud en el país europeo, la nueva mutación del virus podría ser más resistente a las vacunas.

“Cuando se crían animales en granjas, es muy importante que los trabajadores tengan protección de bioseguridad adecuada, es un problema que vemos alrededor del mundo y hablamos mucho de esto, la conexión entre animales y humanos es muy dinámica e incluso con pruebas nos ha tomado mucho tiempo detectar qué tan amplio es el contagio entre los visones, y cuál es la transmisión”, dijo Michael Ryan.

Dinamarca es el mayor productor de visones en el mundo. El miércoles pasado, la primera ministra Mette Frederiksen anunció que la decisión de sacrificar a los animales se había tomado con gran pesadumbre, pero era necesario.

De acuerdo con un estudio realizado por el Statens Serum Institut, en Copenhagen, habían encontrado cinco casos del virus en granjas de visones y 12 ejemplos en humanos, que mostraron una reducción de sensibilidad ante los anticuerpos; lo que podría limitar potencialmente la efectividad de futuras vacunas.

En redes sociales, circulan peticiones donde ciudadanos recolectan firmas para pedir a la primera ministra detener  el sacrificio masivo de los animales.

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