Casi cuatro años le bastaron a Morena para consolidarse como fuerza política en los estados de México.

El partido político, creado en 2014, arrasaría en las elecciones estatales de este año con la coalición Juntos Haremos Historia, conformada junto al PT y el PES, al perfilarse claros triunfos en 4 de las 9 entidades, incluida la Ciudad de México, los cuales renovaron a sus gobernadores y jefe de gobierno, según las encuestas de salida.

El partido encabezado por Andrés Manuel López Obrador, quien será el próximo presidente de México luego de que el candidato priista José Antonio Meade y el del Frente Ricardo Anaya reconocieron su triunfo, lograría sólidas victorias en la capital del país, en Morelos, Chiapas y Tabasco, según el consenso de sondeos.

Y pese a ser resultados cerrados en los cuales hay una disputa hombro a hombro en los dos primeros lugares, Morena compite aún por arrebatarle Puebla y Veracruz a la alianza entre el PAN y el PRD, a espera del resultado oficial, en lo que se antojan comicios que serán impugnados.

Los resultados de los morenistas sorprendieron a propios y extraños, ya que hubo comicios donde según los primeros sondeos llegaron a triplicar y doblar al segundo lugar.

Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México, Cuauhtémoc Blanco en Morelos, Rutilio Escandón en Chiapas y Adán Augusto llevan sólidas ventajas, los cuales parecen irreversibles.

Las elecciones estatales dejaron a Morena como un claro ganador a espera de la confirmación oficial del número de entidades que ganaron que podría pasar de 4 a 6.

Mientras que hubo un perdedor claro como lo fue el PRI, quien solo tiene posibilidades de mantener Yucatán con Mauricio Sahuí, mientras que Diego Sinuhé, candidato del Frente -PAN-PRD y MC-, lleva una sólida ventaja que parece irreversible en Guanajuato.