En medio del océano empresarial, el recorrido de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) parece no tener un rumbo fijo, ya que en muchas ocasiones, al ser proveedoras, su dirección depende de las grandes empresas.

“México no tiene regulada esta situación, si llegas como pequeña empresa ya hay condiciones de pago y las grandes empresas no están en disposición de negociar, te pueden retrasar el pago y tienes dos opciones, lo aceptas o no; el no hacerlo propicia que evidentemente pierdas al cliente, entonces en la mayoría de los casos estamos atados de manos”, expresa Luis Meixueiro, cofundador de la productora multimedia Polygone.

Por su parte, Angélica Fey, directora general de La Otra Post, agencia de comunicación, explica que es muy complicado para las micro, pequeñas y medianas empresas poder sobrevivir con márgenes tan amplios en los pagos.

En la actualidad, el 52 por ciento de las empresas que mueren durante sus dos primeros años de vida lo hacen por dificultades de flujo de caja, detalla Juana Marcela Ramírez, presidenta de la Asociación de Emprendedores de México (ASEM), en entrevista para Reporte Índigo.

“Las razones de las problemáticas de liquidez recaen primordialmente en que las mipymes no consiguen que les paguen; los plazos de pago son superiores a sus actividades financieras, de 90 a 120 días, incluso sin anticipos ante cantidades de cientos de miles de pesos; y tampoco les conviene hacer un proceso de cobro legal por el incumplimiento, ya que además de ser costoso no garantiza el éxito”, dice.

Esto sucede de forma recurrente, La Otra Post y Polygone son sólo algunos ejemplos de proveedores donde el retraso es una constante para quienes viven al día.

“Tratamos de no quedar mal con las personas, primero son los compromisos y luego lo nuestro, hemos vivido como socios con 2 o 3 mil pesos al mes con pequeños trabajos que nos caen. Nos cambia la dinámica y tenemos que resolverlo de una u otra forma”, cuenta Meixueiro.

No obstante, en algunos casos la situación se acentúa. Por ejemplo, Polygone también llegó a una demanda con una agencia de publicidad, ya que desde finales de 2018 les generó un adeudo de poco más de 200 mil pesos, situación que se ha ido prolongando hasta el 2021.

“Si lo vemos a una escala real, la deuda que tienen con nosotros es poca, sin embargo, para una pequeña empresa como lo es la nuestra, implica el funcionamiento de varios meses. Nosotros decidimos hacerlo por cuestión de agotamiento, de hartazgo, de que jugaran con nuestro tiempo, incluso fueron cínicos. ¿Qué estamos esperando? La verdad es que yo ya no espero nada, tengo la esperanza que se pueda recuperar lo más que se pueda”, comenta Meixueiro.

Las mipymes no tienen cajas superiores a los 60 días, es decir, es el tiempo máximo que pueden sobrevivir de sus ahorros en promedio, complementa Ramírez.

Además, la utilidad al concluir un evento puede ser del 15 o 20 por ciento, sin embargo, si lo pagan 120 días después o más, entonces se pierde por lo menos el 3 o 4 por ciento, por ende la ganancia baja, según sea el caso.

La directora de La Otra Post, Angélica Fey, declara que hay empresas que todavía siguen pagando facturas de hace algunos años, lo que refleja las pérdidas económicas a las que se exponen de forma habitual.

“En el caso de las microempresas es muy difícil que puedan sobrevivir. Incluso una empresa grande como Radio 13 terminó por deberle a todo mundo, ahora imagina qué puede ocurrir con las mipymes”, opina Alfredo Ortiz, a quien se le cambió su nombre para proteger su identidad.

En busca del cambio

La posibilidad de una ruta alterna para las mipymes puede estar próxima. La Asociación de Emprendedores de México presentó un proyecto que favorece las condiciones de las mipymes, se trata de una propuesta de ley llamada “Ley de Pronto Pago”, la cual tiene por objetivo que las corporaciones les paguen a tiempo para que logren seguir operando.

“Parece que quieren manejar a las mipymes con los mismos criterios de negocio que a las grandes empresas, ellas sí tienen acceso a financiamiento de bajo costo, caso contrario a las micro, pequeñas y medianas empresas, lo que tratamos de hacer es obtener una cancha más pareja, aclarar que no pueden competir en las mismas condiciones”, sostiene Ramírez.

De aprobarse la iniciativa, el emprendedor decidirá el plazo de pago deseado según las posibilidades de sus recursos, ya sea de 30, 60 o 90 días, de manera que las corporaciones accedan a ello y no pospongan el acuerdo.

Más sobre el tema:

Ley de Pago a 30 días, en la congeladora

Impacto COVID-19, la gran muerte de las empresas