Después de semanas de calma, México se encuentra en la antesala de una nueva ola de contagios.

En las cenas familiares, en redes sociales y entre los compañeros de empleo es común escuchar que tal o cual conocido se contagió o se recontagió de COVID-19 debido al regreso presencial a clases, a los lugares de trabajo y a las fiestas decembrinas.

El 2021 terminó y el 2022 inició con largas filas en kioscos, farmacias y laboratorios en donde se realizan pruebas para diagnosticar el COVID-19.

El día de ayer la Secretaría de Salud en su informé técnico reveló que en los primeros dos días del año hubo un aumento de 10 mil 864 personas contagiadas respecto al último día del 2020.

En el caso de los decesos confirmados, la cifra se acerca a los 300 mil, al sumar 299 mil 544 muertos, lo que significa que 116 personas murieron en las últimas horas a causa delCOVID-19 en todo el país.

A pesar de este escenario, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que este año será mejor que el 2021.

“Uno de mis deseos es que se termine la pandemia, que ya no se siga padeciendo, sufriendo (…) Hay que recordar a los que se nos adelantaron, los que perdieron la vida por la pandemia, han sido momentos muy difíciles. Este año (2021) nos ha ido mejor y el que viene (2022) estoy seguro que va a ser mejor, tengo mucha fe en el porvenir”, dijo al respecto el primer mandatario del país.

Al respecto, el especialista en evaluación de políticas públicas, Enrique Minor, señala que este año requerirá de mucho trabajo para que México se recupere de la crisis económica, social y política que ha dejado la pandemia.

“Desde el contexto económico y político la pandemia vino a cambiar la discusión. El debate ya no es entre ricos y pobres, neoliberales y conservadores. La enfermedad no distingue clases ni ideologías, pero las secuelas sí pueden afectar a los sectores más vulnerables.

“Debido a esto, esperaría que pese a vivir en un sistema tan centralizado como en el que vivimos, haya ciertos cambios en el discurso del presidente, que fuera uno más conciliador e incluyente”, opina.

Respecto al panorama económico para México, el especialista prevé que será un año complicado, en el que el reto será atraer nuevamente la inversión.

“Hay un influjo de inversiones. No están llegando las inversiones que se requieren para poder reactivar la economía, por eso se va a requerir de un esfuerzo muy importante.

“En general, México es un país atractivo para la inversión porque tiene buena infraestructura una línea muy importante de productividad y mano de obra preparada, pero el Gobierno necesita atender urgentemente la impunidad y la corrupción. Tenemos una gran oportunidad como país, después de las grandes crisis mundiales vemos un gran avance de la humanidad, no hay que echar esto por la borda”, finaliza

Más sobre el tema:

El rostro de la pandemia en 2022 

Pandemia COVID: las secuelas