El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del Gobierno federal, Hugo López-Gatell, dijo que México no cerrará sus fronteras por la incursión de la nueva variante de COVID-19, Ómicron.

El funcionario señaló que algunas de las medidas tomadas por otros países frente la propagación de la nueva cepa son “desproporcionadas” y “poco útiles”.

“Las restricciones de viajes o cierres de fronteras son medidas poco útiles, afectan la economía y el bienestar de los pueblos. La información difundida sobre los riesgos de la nueva variante es desproporcionada respecto a lo que muestra la evidencia científica existente”, declaró Gatell.

Asimismo, López-Gatell consideró que hasta el momento no existe evidencia sobre los riesgos de alta virulencia de la nueva cepa Ómicron.

“No se ha demostrado que sea más virulenta ni que evada la respuesta inmune inducida por las vacunas”, escribió en su cuenta de Twitter.

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La detección de una nueva variante del coronavirus en Sudáfrica, identificada como B.1.1.529, ha levantado las alertas en la comunidad científica.

Para este domingo, la cepa B.1.1.529 se extendió a Europa, registrándose 13 casos en Países Bajos, dos casos en el Reino Unido, dos en Dinamarca y otros dos en Alemania.

Asimismo, Italia y la República Checa confirmaron el primer caso de contagio con esta variante.

Esta variante presenta una amalgama de más de 30 mutaciones, por lo que se teme pueda mostrarse resistente a algunas vacunas.