El Metrobús en Tláhuac ya está en operaciones y su funcionamiento es una prueba de fuego para la permanencia de sistemas articulados de transporte en el oriente de la Ciudad de México.

A raíz del accidente de la Línea 12 del Metro, el pasado 3 de mayo, se implementó un servicio emergente del Metrobús y desde el pasado 26 de mayo inició su funcionamiento.

A casi dos semanas, Reporte Índigo recorrió sus estaciones, donde usuarios aprueban su operación y piden su permanencia.

Mientras que especialistas afirman que la operación del Metrobús en Tláhuac es una prueba importante que puede demostrar que la operación de sistemas de transporte articulados, integrados y semimasivos es viable en las alcaldías de la periferia y con ello, extender las opciones de movilidad para los habitantes de la zona.

En Tláhuac, el único sistema de transporte masivo que cubría las necesidades de la población era la Línea 12 del Metro que iba de Tláhuac a Mixcoac sobre toda avenida Tláhuac y Ermita.

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Sin embargo, con el siniestro del 3 de mayo, la operación se suspendió y apenas el Metrobús busca suplir la demanda generada por el Metro.

Datos sobre la afluencia de pasajeros del Sistema de Transporte Colectivo (STC) señalan que la Línea 12 transportaba, en 2020, en promedio al día 240 mil 215 usuarios.

Por lo cual, el reto que tiene el Metrobús (así como otros servicios complementarios como la Red de Transporte de Pasajeros) no es menor.

Es importante mencionar que el sistema de transporte de autobuses urbanos, en comparación con otros modos de traslado, es el único que tiene la infraestructura y la capacidad para coadyuvar a atender la demanda de la Línea 12; uno de sus autobuses articulados puede transportar hasta 160 personas, misma cantidad de usuarios que caben dentro de un vagón del Metro y, en consecuencia, 9 buses mueven el mismo volumen de pasajeros que un vehículo completo del STC, cantidad que asciende a mil 530 personas.

“Que se quede”

A las 8 de la mañana, las filas para tomar el Metrobús afuera de la estación Tláhuac de la Línea 12 del STC, que está cerrada tras el incidente del 3 de mayo, son de hasta 30 metros en los andenes que habilitó la Secretaría de Movilidad (Semovi) a través de techos de acrílico y tarimas metálicas que ayudan a los habitantes de la zona a subir a los camiones.

Una persona de la tercera edad, llamada Alberto Flores, afirma que el medio de transporte referido es la mejor opción de movilidad ahora que el Metro no funciona.

“Es un muy buen servicio en comparación con los micros y las combis, en general creo que en toda la ciudad es muy bueno”, menciona.

Flores dice que sus tiempos de traslado son variantes y dependen de la hora en que tome el Metrobús, no obstante, afirma que sería aún más eficiente y rápido si tuviera el carril confinado.

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Durante el recorrido realizado se observó que las unidades del Metrobús corren por un carril confinado preferente, es decir, no es obligación de los automovilistas no ocuparlo a diferencia de las otras 7 líneas que existen en la ciudad cuya vía es exclusiva.

“Lo que hace falta aquí es que les dejen el carril libre, que no lo invadan otros autos pero aun así ahorita es variable”, indica.

Asimismo, el habitante del suroriente de la ciudad pide que cuando vuelva a funcionar la Línea 12, también se quede el Metrobús.

“Si a mí me preguntas, estarían bien los dos porque el Metrobús también es rápido, pero el Metro es más favorable”, considera.

Por otra parte, Juan Domínguez, también usuario del servicio emergente del Metrobús, opina que en estas casi dos semanas de operación, el medio de transporte sustituto ha sido efectivo.


El problema es que sigue siendo alto el tiempo del traslado, pero es una muy buena opción y una solución al problema

Juan Domínguez

Usuario del Metrobús en Tláhuac

Domínguez refiere que a pesar de que el Metrobús vino a mejorar la movilidad que era un caos en los primeros días tras el accidente, sigue siendo mucho el tiempo que hace a su trabajo.

“A Atlalilco me hago una hora, pero en el Metro eran 25 minutos, es que aún con el Metrobús, no es lo mismo ir arriba que a ras de suelo”, declara.

Prueba y pauta para Metrobús

La implementación del Metrobús en Tláhuac es una prueba de que en el suroriente de la capital se pueden implementar sistemas de transporte estructurados, con paradas definidas, sistema de cobro homologados y con una calidad de servicio superior a los medios concesionados, dice Víctor Alvarado, gerente de Movilidad Eficiente de El Poder de Consumidor (EPC).

“Es un servicio emergente que ayuda a atender las necesidades de viaje y es efectivo, porque generalmente implementarlo se tarda un año y en esta ocasión se hizo en dos semanas”, detalla.

Respecto a que el Metrobús no ha logrado igualar los tiempos de traslado que los habitantes de Tláhuac hacían en la Línea 12, el especialista señala que este es un tema de corresponsabilidades entre el sector privado y el gobierno.

“Es parte de una corresponsabilidad de otros sectores porque se sigue pidiendo a las personas que lleguen a las 9 y 10 de la mañana, cuando por una situación de emergencia, esto debería cambiar. Pero como no es así, ocasiona en un alto tiempo de traslado por la alta afluencia de pasajeros, los semáforos y el tránsito vehicular”, declara.

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Por último, hace énfasis en que el Metrobús en Tláhuac marca una pauta de que se pueden instalar más y mejores sistemas de transporte para la periferia.

“Es una pauta y un punto de no retorno que demuestra que se pueden implementar más y mejores opciones de movilidad para las personas de todas las alcaldías del oriente y el sur de la ciudad”, concluye.