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mil personas con discapacidad


El pilar de desarrollo social de Mancera es fuerte y busca que no tire bajo ningún motivo la presencia de la izquierda en el DF

Es sin duda uno de los pilares del Gobierno del Distrito Federal (GDF) y de los 18 años del PRD al frente de la capital: la política social.

El jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera Espinosa, y su equipo se han empeñado en erigir al Distrito Federal como la capital social de la República Mexicana.

La política social de Mancera es ambiciosa y va desde reforzar el apoyo económico a los adultos mayores hasta su propia estrategia de combate contra la pobreza extrema, apoyar a la población rural que vive en la capital y atender a los migrantes de paso a la ciudad de México en su camino hacia los Estados Unidos.

Mancera no quiere quedar por detrás de Enrique Peña Nieto en este rubro y tampoco pierde de vista que el gobierno federal tiene a la ex jefa de gobierno del DF, Rosario Robles, como la estratega de las políticas sociales en todo el país.

En el Auditorio Nacional, el jefe de gobierno y Rosa Icela Rodríguez presentaron ayer las “Orientaciones Estratégicas para la Política de Desarrollo Social en el Distrito Federal”.

Es un ambicioso plan que, a partir de un análisis de los 18 años de gobierno de la izquierda en el Distrito Federal, pretende retomar las estrategias que han tenido éxito y actualizarlas a las necesidades reales de la capital.

Entre ellas, el amplio abanico de políticas sociales, que tanto se ha criticado, y que ha servido como plataforma de votos a fin de mantener cautiva a la sociedad a través de apoyos y beneficios.

A partir de ese análisis, Mancera y su grupo elaboraron uno de los pilares más fuertes: el desarrollo social que abarca a niños, jóvenes, ancianos,  y que también contempla la discriminación de la mujer y la participación social de los capitalinos.

Pueblos originarios del DF

Existen 189 pueblos y barrios originarios en la ciudad, muchos abandonados o al margen de las políticas públicas. Hay un millón de indígenas provenientes de otras zonas del país en el DF y  su área metropolitana. Aunque la lengua originaria es el náhuatl, se hablan otras 62 lenguas indígenas.

Para atenderlos, hay instalados seis Consejos Delegacionales, en Coyoacán, Venustiano Carranza, Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, Magdalena Contreras y Cuajimalpa. Pero hace falta dotarlos de autonomía y mecanismos de representación que respeten el segundo Constitucional, así como modificar el marco normativo capitalino para armonizarlo con el derecho indígena.

“Abatir el rezago agrario prevaleciente en la entidad y solicitar la regularización de la participación de la población del pueblo originario y su núcleo agrario, cuando se realizan actividades de protección, conservación y restauración de los ecosistemas naturales que quedan dentro de sus tierras comunales o ejidales”, dice el programa.

Discriminación de mujeres

En la capital, el 4.6 pr ciento de la población femenina ocupada no recibe ingresos por su trabajo, en contraste con el  2.1 por ciento de los hombres (en el plano nacional es de 10.3 por ciento y 7.7 por ciento, respectivamente). Las asimetrías en el mercado de trabajo también se traducen en discriminación salarial: las profesionales de media 68.3 pesos por hora, mientras que los hombres ganan 80.1 pesos.

Para luchar contra la desigualdad laboral, el Distrito Federal cuenta con el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México y su ley correspondiente. Asimismo, existe una Ley de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres y el Programa General de Igualdad de Oportunidades y No Discriminación hacia las Mujeres de la Ciudad de México. La propuesta en ese sentido plantea la creación de centros multidisciplinarios de atención a mujeres víctimas.

Los derechos de los migrantes

Los migrantes tienen derechos, independientemente del lugar en donde se encuentren. Hay 900 mil capitalinos que viven en el exterior y un 43 por ciento que tiene un familiar en el extranjero. De estos, el 83% está en Estados Unidos y el 7% en Canadá. Un 70% de los migrantes son hombres y 30% mujeres. 

Las principales ciudades de destino son Los Ángeles, Chicago, Houston, Nueva York, Las Vegas y Atlanta. El 56% llegó estas ciudades sin documentos y 44% de forma legal.  El volumen de remesas que envian a sus familias se ha reducido por la crisis económica en Estados Unidos: solo el 19% de las familias las reciben.  

En 2011 llegaron mil 200 millones de dólares por remesas en el Distrito Federal y para el primer trimestre de 2012 se incrementó en un 15% con relación al mismo trimestre del año anterior. De los migrantes que arriban al DF el 3.4% es indígena.

El 75% de la población en el Distrito Federal es originaria de la capital, el 12% es inmigrante legal y el resto proviene de otros estados y del exterior. 

La Ciudad de México es la primera ciudad, fuera del continente, que forma parte del Programa de Ciudades Interculturales del Consejo de Europa, una iniciativa que ayuda a las ciudades europeas para que consideren  a la población extranjera como fuente de innovación, creatividad, crecimiento y progreso social, más que como un obstáculo o amenaza. A esta red se han unido recientemente Montreal, en Canadá, y una red japonesa de ciudades miembro asociada al Programa.

Niños de la calle

En la Ciudad de México se han realizado dos conteos de los llamados niños callejeros. El último, elaborado por UNICEF, encontró que en las 16 delegaciones del Distrito Federal existían más de mil 214 puntos de refugio para la población en situación de calle que, en este caso, son 13 mil 373 menores, un 31.5% niñas y un 68.5%, niños. De este universo, el 14.8% es indígena, el 77% menor de 16 años y el 74% nacido en el Distrito Federal.

De acuerdo a un muestreo realizado por el Gobierno del Distrito Federal en 2011 entre un total de 4 mil 14 casos de niños y jóvenes en esta situación, el 14% son mujeres y el 86% hombres con un rango de edad predominante de 18 a 30 años.

La propuesta es conocer la realidad sobre la población que vive en la calle y adecuar las políticas que permitan atender ese problema en sus distintas vertientes (salud, psicosocial y de derechos) de manera coordinada entre las dependencias de gobierno. 

“Aunque diversas instituciones en el Distrito Federal atienden a niños y jóvenes en situación de calle como el DIF-DF, IASIS, IAPA, entre otras, falta homologar la información generada entre las dependencias que intervienen en su atención”.

Adicción juvenil

Las principales causas de muerte de los jóvenes de 15 a 29 años de edad registradas en 2008 fueron, en primer lugar, los homicidios (39.4), en segundo, los suicidios (37.6), en tercero, los accidentes (29.4) y en cuarto, los tumores.

En el Distrito Federal existen aproximadamente un millón 588 mil personas fumadoras. La capital del país ocupa el segundo lugar en el consumo nacional, con una edad de inicio en torno a los 10 años. Uno de cada tres jóvenes entre 12 y 29 años aseguró haber fumado alguna vez. 

También en el DF, el 7.8 % de la población declaró haber usado drogas. El consumo de mariguana aumentó de un 3.5 a un 4.2 por ciento y el de cocaína del 1.2 al 2.4 por ciento, superando la media nacional. La edad para iniciarse en la ingesta de drogas ilegales disminuyó en cinco años (de 15 a 10 años de edad) en un periodo de seis años. Se observa un preocupante incremento en el consumo de metanfetaminas, por lo que la metrópoli ocupa el sexto lugar nacional.

La propuesta del programa de Mancera es recuperar los espacios públicos como un lugar de combate contra las adicciones y promover la actividad física.

“Reforzar los modelos de reinserción social de jóvenes con adicciones, mediante la participación ciudadana, deporte, cultura; los jóvenes deben de hacer suyos los espacios públicos para sentirse dentro de la sociedad”, asegura el documento.

Adultos mayores

Desde la administración de Andrés Manuel López Obrador, la tercera edad ha sido una prioridad de la política social del gobierno del DF.

Los adultos mayores de 60 años constituyen el 11.3% de la población total residente en el Distrito Federal, casi nueve millones. con un índice de crecimiento estimado del 3.12%. De ellos, el 57.8% son mujeres y el 42.2% hombres.

La mitad subsiste en condiciones de pobreza o pobreza extrema, ya que, después de los 60 años, su vida activa disminuye considerablemente. 

Sin embargo, el 30.8% de los adultos mayores continúa trabajando o en busca de algún empleo, sobre todo las mujeres. A la edad, se suma la aparición de enfermedades crónicodegenerativas que aumentan su vulnerabilidad, ya que el 52.4% no cuenta con seguridad social. 

En este escenario, el GDF quiere coordinarse con las 16 Delegaciones para poner en marcha  programas de apoyo a Adultos Mayores para mejorar los recursos y evitar duplicidades.

“Fortalecer las acciones y convenios interinstitucionales de apoyo social que realiza el Instituto para la Atención de los Adultos Mayores y dar continuidad al programa de visitas médicas domiciliarias”.

En cuanto a la polémica tarjeta de adultos mayores que se entrega a los ancianos del DF desde que AMLO era jefe de Gobierno, su coste aumenta cada año. De acuerdo las proyecciones de Conapo y considerando un incremento salarial del 5 por ciento, para atender a 592 mil 264 Adultos Mayores, el presupuesto para el Programa de la Pensión Alimentaria en 2013 sería de 6 mil millones de pesos.

Seguridad alimentaria

En el Distrito Federal existen 473 mil 367 habitantes con deficiencias alimentarias, de los cuales 110 mil (el 5.4% de las familias) no pueden comprar la canasta básica.

En 2007, se constató entre los escolares capitalinos la relación directamente proporcional entre mala alimentación y el sobrepeso, ya que la tasa más alta de obesos se daba en niños de hogares con inseguridad alimentaria severa (15.8%), seguida por la moderada (10.4%). El porcentaje más reducido se registró en los que experimentaban seguridad alimentaria (6.9%).

Por ello, deberá reorientarse la política alimentaria para el Distrito Federal coordinando las actuaciones del DIF, Desarrollo Social, Central de Abasto, IAAM, Salud, Educación y demás instancias para ofrecer alimentos de buena calidad nutricional.

El pilar de desarrollo social que plantea Mancera es fuerte y busca que la presencia de la izquierda en el Distrito Federal, que se traduce en mayoría absoluta a la hora de votar, mantenga su protagonismo en este rubro.

El jefe de gobierno ambiciona, además, impulsar de manera obligatoria un chequeo médico anual de los habitantes, como prerrequisito para que sean  atendidos por el sistema de salud del Gobierno de la Ciudad de México.

También está prevista la ampliación del programa “Prepa Sí”, con 193 mil 664 jóvenes beneficiarios que reciben un ingreso mensual para apoyar su gasto escolar. Está comprobado que estos estudiantes mejoraron su rendimiento en más de un punto y la tasa de deserción bajó del 20.9% al 6.2 %. Sin ese apoyo, se calcula que alrededor de 120 mil jóvenes habrían abandonado sus estudios.

Ahora más que nunca la promesa de continuidad que Mancera Espinosa hizo en campaña respecto a los programas de Ebrard y del propio Andrés Manuel López Obrador se cumple. Sin aquella frase lapidaria de “Primero los pobres”, Mancera va por más.

Médicos y medicinas

En el Distrito Federal, la población sin seguridad social asciende a 3 millones 916 mil 589 habitantes, el 44.2% del total de la población.

Pese a estas cifras, y gracias al Programa de Gratuidad, obligatorio por ley, se han incorporado 3.1 millones de beneficiarios de sanidad y medicamentos gratuitos, lo que representa el 80% de cobertura para este sector de la población.

Los planes son continuar con este programa, con la entrega de medicamentos a domicilio para residentes en el DF y ampliar la cobertura de visitas domiciliarias a las zonas más marginadas y con mayor densidad de población vulnerable.

“Mejorar los esquemas de atención médica de calidad, mediante la aplicación de vespertinos en todos los centros de salud y coordinar con las instancias federales para incluir los medicamentos de nueva generación al cuadro básico institucional”.

Pobreza rural

La pobreza extrema se concentra en el sector rural y la agricultura ha dejado de ser una fuente de ingresos relevantes para la mayoría de los hogares de este tipo en el DF. El ingreso total por unidad de producción agrícola ha disminuido de 38 al 17% del ingreso total de los hogares.

Los pobres extremos en zonas rurales participan más en actividades agrícolas. La agricultura de subsistencia se ha convertido en una fuente irrelevante de ingresos para los hogares rurales, a pesar de que el 27% reporta ingresos no monetarios por los cultivos para el consumo propio.

Por esta razón, se dará prioridad a las ayudas al campo de forma que tengan un mayor impacto en los productores y se considerará su vulnerabilidad y potencial económico.

Personas con discapacidad

En la Ciudad de México hay 483 mil 45 personas con algún tipo de discapacidad, el 59.9% son mujeres y el 43.1% hombres. De ellos, el 60.2% no puede caminar ni moverse; el 25% tiene problemas de visió;, el 12.9% de audición; el 7.4 de habla o de comunicación; el 6.6% no puede cuidarse a sí mismo; el 4.4% presenta problemas de atención o aprendizaje y el 9.2, mentales.