"No puede ser posible que en un estado gobernado por el PRI el partido no lo maneje el gobernador, eso no es posible”

Lucas de la Garza

Fundador nacional del PRD y ex secretario de Gobierno de Nuevo León.

La responsabilidad por la derrota en Nuevo León de Enrique Peña Nieto recae sobre los hombros del gobernador Rodrigo Medina, porque “en los gobiernos del PRI, el partido es el gobierno”.

Así lo afirma Lucas de la Garza, quien es uno de los fundadores del PRD  a nivel nacional y ex secretario de Gobierno de Nuevo León.

“Yo no sé como está operando el gobernador en turno, no sé, no te quiero contestar. Yo te digo que no puede ser posible que en un estado gobernado por el PRI, el partido no lo maneje el gobernador, eso no es posible”, explica de la Garza.

Sentado en el sofá de su residencia en la colonia Carrizalejo, en San Pedro, el hijo del ex gobernador Arturo B. de la Garza califica de “personajillos” a los presidentes estatales del PRI, que se han convertido en subordinados del mandatario en turno.

“Los jefes del partido son los gobernadores, no tengo ninguna duda, porque yo estuve ahí”, dice sin reservas.

“El gobierno es el partido, eso en el PRI no se ha roto. Sí se rompió la comunicación del gobernador con el presidente (de México)”.

El hombre de 77 años asegura que la derrota de Peña Nieto en el estado fue anticipada por el PRI.

Por esa razón, la dirigencia nacional del partido le pidió consejos para evitar la pronosticada debacle electoral del candidato en Nuevo León.

“Lo que está pasando en Nuevo León ya se sabía desde antes de la elección. Los que tenemos experiencia política y tenemos muchos amigos dentro del PRI, como el caso particular mío, sabíamos que el PRI nacional estaba muy preocupado por los focos rojos de Nuevo León y tenían razón.

“En Nuevo León sí prendieron las luces rojas”, comenta, “eso se sabía desde antes, a mí me consta. Yo fui de los que en algún momento entrevistaron”.

En Nuevo León, Peña Nieto fue superado por Josefina Vázquez Mota por más de 130 mil votos.
Medina se desligó públicamente del fracaso histórico del tricolor, que se sumó a las derrotas del PRI en Tamaulipas y en Guanajuato durante la jornada electoral del 1 de julio.

Las viejas prácticas

Durante el pasado domingo se demostró que las viejas prácticas electorales, entre ellas la compra de votos, persiste en el sistema político mexicano.

A pesar de que el PRI es acusado de valerse de la compra de votos con  recursos públicos, su estructura electoral fue derrotada en bastiones tricolores por el PAN en Nuevo León.

“Si el gobierno gastó dinero en la campaña y perdió Tabasco, bueno, pues no les sirvió, pero no quiere decir que no lo haya gastado, que tuvo una ventaja que no tuvimos los demás”, señala el también ex coordinador de campañas de Cuauhtémoc Cárdenas.

“Gastar dinero en política tiene un problema: como lo que estás haciendo es ilícito pues no puedes tener control.

“De repente el PAN con razón decía: ‘Nos encontramos en la esquina 600 boletas semiquemadas’.

“Pues porque a veces el pobre desgraciado a quien se las daban para que las metiera (en las urnas) no se esperaba que se quemaran bien, ahí las dejaban”.