El Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) de México está recomendando que se prohíba la publicidad y promoción de los sucedáneos de la leche materna (SLM) en el país, como una medida para proteger y fomentar la lactancia materna.

“En México sigue siendo una práctica muy recurrente la promoción y comercialización desmedida de los sucedáneos de la leche materna en espacios donde confluyen mujeres embarazadas, madres, padres y cuidadores de niños y niñas menores de tres años, en medios de comunicación tradicionales y digitales, así como con profesionales de la salud, a lo que se suman las donaciones de SLM en contextos de emergencia, incumpliendo lo establecido en el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna”.

Así lo señala la Comisión para la Primera Infancia del SIPINNA, para luego precisar los efectos negativos que están generando los SLM.

Debido a las condiciones laborales adversas en el país, muchas mujeres no se encuentran en contextos óptimos para poder amamantar a sus hijos

“Lo anterior muestra que la publicidad y comercialización inapropiada de SLM contribuye al uso innecesario de estos productos repercutiendo negativamente en las prácticas de lactancia materna ya que influye en las normas sociales sobre la forma de alimentar a los bebés y niñas y niños pequeños, confunde a madres, padres y cuidadores sobre la seguridad y beneficios de los SLM y los muestra como una alternativa igual o superior que la lactancia materna”.

En este pronunciamiento que emitió la Comisión para la Primera Infancia del Sistema Nacional en diciembre de 2021, se plantea la necesidad de que México elabore finalmente una “Política Pública para la Protección y Fomento de Lactancia Materna”, debido al rezago que presenta el país al respecto.

“En México, si bien hubo ciertos avances en la implementación de algunas políticas a favor de la lactancia entre 2012 y 2018, actualmente no existe una Estrategia Nacional de Lactancia Materna y persisten retos en la materia. A pesar de existir un incremento en la lactancia materna exclusiva en menores de 6 meses, que pasó del 14.4 por ciento (Ensanut 2012) al 28.3 por ciento (Ensanut 2018-19), aún estamos lejos de las metas mundiales que recomiendan aumentar la lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses hasta al menos 50 por ciento para el 2025”.

Las dificultades de la lactancia materna

La Comisión reconoce, sin embargo, que no todas las mujeres se encuentran en contextos “óptimos” para amamantar a sus hijos, particularmente por las condiciones que sigue presentando el ámbito laboral en el país.

“La legislación laboral es una de las principales barreras que enfrentan las mujeres para poder amamantar de forma óptima. De acuerdo a la Ensanut 2018-19, la prevalencia de lactancia materna exclusiva entre mujeres que no tuvieron un trabajo con pago fue de 29.5 por ciento, mientras que entre mujeres que reportaron tener algún trabajo con remuneración solo fue de 23.2 por ciento”.

Además, las mujeres con empleo formal tienen derecho a licencia de maternidad pagada por solo 12 semanas, es decir, debajo de la recomendación de la Organización Mundial de Salud (OMS) y del Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (Unicef) de al menos 18 semanas y preferentemente 24 semanas después del parto para favorecer la lactancia materna exclusiva y la salud de las niñas y niños, y sus madres.

Y en la economía informal las cosas no pintan mejor para las mujeres: “Si esta situación se traslada al sector laboral informal, existe muy poca información al respecto y hay una fuerte precariedad en las condiciones para la protección y fomento de la lactancia materna”.

Según el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (Equide) de la Universidad Iberoamericana, en México el 52 por ciento de las madres trabajadoras tienen un empleo en el sector informal, condición que disminuye las probabilidades de cumplir con la lactancia materna óptima.

La legislación laboral es una de las principales barreras que enfrentan las mujeres para poder amamantar de forma óptima

Recomendaciones

De acuerdo con la Comisión, la construcción de una Política Pública para la Protección y Fomento de Lactancia Materna, debería considerar elementos como los siguientes:

“La protección de la lactancia materna en espacios de trabajo, tales como la conciliación familiar y laboral; la creación de lactarios, horarios y esquemas flexibles o a distancia; ampliación de las licencias de maternidad pagada a 26 semanas (2 semanas antes del parto y 24 semanas después del parto) y aumentar la licencia de paternidad para apoyar la equidad de género”.

De igual forma, la revisión y aprobación de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) encaminadas a promover, proteger y garantizar la lactancia materna, como: el “Proyecto de NOM PROYNOM-050-SSA2-2018, Para el Fomento, Protección y Apoyo a la Lactancia Materna” y el “Proyecto de NOM PROY-NOM-031_SSA2- 2014, Para la Atención a la Salud de la Infancia”.

También se requiere modificar el Reglamento de la Ley General de Salud en materia de publicidad; el Reglamento de Control Sanitario de Productos y Servicios; y la NOM-131-SSA1-2012 Productos y servicios. Fórmulas para lactantes, de continuación y para necesidades especiales, con objetivos como estos:

“Se prohíba el patrocinio, la publicidad y promoción de los SLM en todos los medios, incluyendo internet, sitios web, redes sociales. (…) Se regule la adquisición de SLM mediante prescripción médica por padecimientos o condiciones médicas específicas. (…) Se implemente un empaque genérico y se indique en la etiqueta de los SLM los beneficios de la lactancia materna, el uso de SLM bajo prescripción médica y los riesgos para la salud por el uso de SLM y la introducción de alimentos antes de los 6 meses”.

También para: “Monitorear que se cumplan estas disposiciones y aumentar las sanciones a la industria para que éstas sean significativas en comparación con las ventas de sus productos; avanzar hacia una estrategia que promueva licencias de maternidad pagadas a través de programas sociales como transferencias monetarias para las mujeres que trabajan en el sector informal; e institucionalizar la existencia de un grupo coordinador de lactancia materna de naturaleza intersectorial y permanente nacional y estatal sin conflicto de interés.

También puedes leer: La lactancia que vale oro para el desarrollo y economía