Entre los años 2008 y 2012 la Comisión Estatal del Agua de Jalisco (CEA) vertió glifosato en diversos cuerpos de agua del estado, incluyendo ríos, arroyos, presas, humedales y canales de riego; un herbicida que ha sido prohibido por el Gobierno mexicano por estar clasificado “como probable carcinogénico en humanos”.

El pasado 31 de diciembre de 2020 el Gobierno de México publicó el decreto: “para sustituir gradualmente el uso, adquisición, distribución, promoción e importación de la sustancia química denominada glifosato y de los agroquímicos utilizados en nuestro país que lo contienen como ingrediente activo, por alternativas sostenibles y culturalmente adecuadas, que permitan mantener la producción y resulten seguras para la salud humana, la diversidad biocultural del país y el ambiente“.


La CEA de Jalisco asevera que la aplicación de glifosato en los cuerpos de agua se dio con autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales

Una de las razones por las que se decretó la sustitución del glifosato fue: “Que en los últimos años, distintas investigaciones científicas han alertado que dicha sustancia química tiene efectos nocivos en la salud, tanto de los seres humanos como en algunas especies animales, y ha sido identificada como probable carcinogénico en humanos por la Agencia Internacional de Investigación de Cáncer“.

Pese a lo dañino del agroquímico, un informe obtenido de la CEA de Jalisco revela que este organismo aplicó glifosato en los cuerpos de agua del estado, durante la administración de César Coll Carabias, para el “Control de Maleza acuática”, según se señala en los registros obtenidos vía transparencia (recurso de revisión RR 81-2021).

La primera aplicación del glifosato se dio del 8 de febrero al 24 de abril de 2008, en la Presa La Vega y el Arroyo El Tajo, en Teuchitlán, para el “Control de Maleza acuática en 415 hectáreas”.

La segunda se dio del 6 de abril al 4 de junio de 2009, en el “Río Santiago en el tramo entre la cortina de la Presa Derivadora de El Salto y confluencia al arroyo El Ahogado”, en Juanacatlán, para el “Control de Maleza acuática en 42 hectáreas”.

La tercera ocasión que se vertió glifosato fue del 7 de octubre al 5 de noviembre de 2009, en la Presa La Vega y el Arroyo El Tajo, en Teuchitlán, para el “Control de Maleza acuática en 43 hectáreas”.

La cuarta fue del 20 de mayo a diciembre de 2010, en “Cruz Blanca y canales de riego en zona Cajititlán, Canal La Cajilota”, en Tlajomulco de Zúñiga, para el “Control de Maleza acuática en 35 hectáreas”.

El quinto vertimiento se dio del 8 de octubre de 2010 al 21 de junio de 2011, en la Presa El Ahogado, el Arroyo el Ahogado y la Presa El Salto, en Tlajomulco de Zúñiga, Juanacatlán y El Salto, para el “Control de Maleza acuática en 75 hectáreas”.

Y el sexto y último se efectuó del 11 de abril al 23 de junio de 2012, en la Presa El Ahogado, el Arroyo el Ahogado, y la Presa El Salto, en los municipios de Tlajomulco de Zúñiga, Juanacatlán y El Salto, para el “Control de Maleza acuática en 128.7 hectáreas”.


La CEA de Jalisco asegura que en todos los casos aplicó el glifosato siguiendo una medida de “8 litros por hectárea”, y que requirió de 5 mil 909 litros del químico, lo cual tuvo un costo de 4 millones 421 mil 690.40 pesos; el producto fue adquirido mediante seis adjudicaciones directas a favor siempre del contratista ESSPRO Control de Plagas

Glifosato en Sitio Ramsar

Entre los cuerpos de agua donde la CEA de Jalisco aplicó el glifosato destaca el caso de la Presa La Vega, pues se trata de un Sitio Ramsar, es decir, de un humedal que está reconocido y protegido por la “Convención sobre Humedales de Importancia Internacional”, mejor conocida como “Convención Ramsar”.

No solo eso, en el portal del Gobierno de Jalisco sobre la Presa La Vega se reconoce, además, que este humedal es una fuente de agua relevante para la producción de alimentos en el estado, y pese a ello, recibió también ese agroquímico que está clasificado como “probable carcinogénico”.

“Constituye un humedal artificial cuya superficie de 1,950 hectáreas y una capacidad total de captación de 44 Mm3. Es de considerable importancia socioeconómica por el abasto de agua para la agricultura, así como por ser fuente de trabajo para los sectores pesquero y turístico”.

El humedal donde se vertió el glifosato, señala el portal, pertenece hidrográficamente “a la cuenca del Pacífico (R. Hidrológica 14), forma parte de un sistema de gran relevancia hídrica, los ríos Salado y Teuchitlán desembocan en la Presa La Vega misma que luego da origen al Río Ameca, considerado el segundo río en importancia biológica en el Estado de Jalisco”.

Además: “la Presa alberga una significativa diversidad de especies de flora y fauna de las cuales algunas se encuentran en diversas categorías de riesgo según la Norma Oficial Mexicana NOM059-SEMARNAT-2001″

Aun así, la CEA de Jalisco asevera que la aplicación de glifosato en ese Sitio Ramsar y en el resto de los cuerpos de agua referidos en su informe, se dio con autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) federal, mediante los expedientes: SGPARN.014.02.01.01.1087/11 – y ampliación SGPARN.014.- 02.01.01.808/19-; SGPARN.014.- 02.01.41510; y SGPARN.- 014.02.01.01.862/07.

Peligro

La asociación Greenpeace México, resaltó el 5 de agosto de 2020 los riesgos del glifosato.

“Cabe recordar que en 2015, el glifosato fue clasificado por la Agencia Internacional de Investigación de Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como probable carcinógeno en humanos y está asociado a una amplia variedad de efectos dañinos a la salud y a la diversidad biológica, reportados en una amplia literatura científica”.

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