De 2006 a 2012 se registraron 205 desapariciones forzadas en Tlajomulco. El 35 por ciento son de jóvenes en edad de ser estudiantes
La primera alternativa frente a la desocupación son las drogas, estima Juan Francisco Campos Alfaro, del Consejo Estatal contra las Adicciones
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Pobreza, marginación y violencia rodea a los jóvenes del municipio de Tlajomulco de Zúñiga. 

Territorio que recientemente experimentó un boom inmobiliario descontrolado en donde han crecido toda clase de fenómenos sociales derivados de la escases de espacio en las viviendas y la falta de áreas verdes. 

La población casi se cuadruplicó en 10 años, pasando de 116 mil a principios del año 2000 a 416 mil habitantes en 2010.

Desapariciones forzadas, robo, producción y consumo de drogas y pleitos entre pandillas, son solo algunos de los delitos que a diario se registran en zonas como Santa Fe, Chula Vista, Santa Cruz de las Flores y San Agustín.

Los jóvenes cargan las consecuencias de este falso modelo de desarrollo para la clase media y baja de la ciudad. 

Familias enteras terminan hacinadas en casas diminutas que no rebasan los 30 metros cuadrados y que no tienen espacio alguno de recreación. 

Están abandonadas 57 mil casas de las más de 170 mil construidas en la última década; la mayoría de ellas lucen derruidas por las pandillas, refiere el último censo de población del INEGI del 2010.

En Tlajomulco, el 31 por ciento de la población vive en situación de pobreza multidimensional, según las mismas cifras. 

El 46 por ciento de los habitantes de ese municipio no tienen acceso a la salud, y el 56.5 por ciento no tienen acceso a la seguridad social, según refiere el INEGI en el censo del 2010.

Sin escuelas suficientes, ni lugares de esparcimiento, ni oportunidades reales de trabajo, los jóvenes del valle de Tlajomulco son hoy vistos como un caso de estudio para el recién conformado Instituto de Alternativas para Jóvenes de Tlajomulco (Indajo).

Deserción escolar

Prefieren no llamarles “ninis”, simplemente “desocupados”.  Casi tres de cada 10 jóvenes de entre 15 y 19 años no tienen ocupación escolar ni económica. La cifra es superior a la media de Jalisco que ronda el 22 por ciento: Dos de cada 10. 

Uno de los principales problemas que afecta a la adolescencia de Tlajomulco es la falta de espacios escolares. 

“Está rebasada la oferta educativa”, apunta el titular del Indajo, Ghi Sandro Arreola, quien insiste que ante escenarios así se agudiza el problema de la falta de un proyecto personal de vida.

En Santa Fe y Chulavista hay una población aproximada de 300 mil habitantes y para ellos existen solo 17 primarias, cuatro secundarias y dos planteles con bachillerato. No hay opciones de educación superior. 

La situación se agrava en espacios como la carretera a Chapala donde se reducen aún más las opciones educativas.

En el municipio solo hay una escuela técnica de CEYTEJ, de la que muchos desertan por falta de rutas de camión eficientes, dice el titular del Indajo.

Datos del Consejo Estatal de Población del 2010 refieren que 133.5 mil personas viven con rezago educativo. La población de más de 15 años analfabeta asciende al 2.6 por ciento, mientras que el 12.5 por ciento de la población mayor de 15 años no tiene primaria completa. 

Las drogas

La primera alternativa frente a la desocupación son las drogas, estima el psicólogo Juan Francisco Campos Alfaro, del Consejo Estatal contra las Adicciones en Jalisco.

Campos Alfaro estima que en Tlajomulco existe presencia clara de violencia y desintegración familiar, que en algunos casos orilla a las drogas.

La edad promedio de inicio de consumo va entre los 11 y 12 años, el 46 por ciento, según la última encuesta de adicciones realizada a los alumnos de planteles de secundarias públicas del año 2012.

El 46 por ciento de los jóvenes de entre 10 y 18 años de ese municipio refieren haber probado por lo menos una vez  las drogas; el dato incluye el alcohol y el tabaco.

De 2009 a 2012 el consumo de las sustancias aumentó en un 5.3 por ciento en Tlajomulco. La mariguana y los inhalantes son las sustancias más ingeridas. 

El consumo de mariguana pasó del 9.1 por ciento en hombres en 2009, al 20 por ciento en 2012. Y del 6.2 al 10 por ciento en el mismo periodo de tiempo.  

Mientras que el consumo de metanfetaminas en adolescentes hombres aumentó del 2 al 8.6 por ciento en las mismas fechas de 2009 a 2012. En mujeres la cifra disminuyó levemente de 3.7 por ciento a 3.5 por ciento.

El Consejo Estatal contra las Adicciones en Jalisco recientemente abrió oficinas de atención primaria de adicciones en el municipio de Tlajomulco.

En el último año se han recibo un total de 891 casos de atención; solo el 8 por ciento se encuentra en un tratamiento de rehabilitación. 

Las pandillas

Alrededor de 48 pandillas de jóvenes operan en el municipio de Tlajomulco.

Autoridades militares han definido que nueve de estos grupos son de extrema peligrosidad y están asentados principalmente en las colonias Santa Fe y Chulavista.

Si bien la policía municipal ha insistido en que no actuará en su contra de manera violenta, la incidencia delictiva no cesa. 

El año pasado la administración municipal detectó que algunas de las pandillas tienen influencia de grupos como los Mara Salvatruchas, que se han alojado en casas abandonadas de Santa Fe y Chulavista.

En las pandillas se identifica que la edad promedio de jóvenes es de 14 años, pero hay algunos casos de niños menores a los 10 años.

Para Ghi Sandro Arreola, del Indajo, las pandillas surgen ante la falta de oportunidades y se vuelven el círculo más cercano de convivencia de los jóvenes.

El Ayuntamiento de Tlajomulco ha promovido el uso de 14 canchas de futbol que fueron construidas y otras renovadas durante la última administración. Otras dos están en proceso.

Violencia a la alza

Enero: “Atacan a policía en Tlajomulco”. Febrero: “Descuartizado y calcinado”. Marzo: “Dos cuerpos amordazados y calcinados en Tlajomulco”. Abril: “Jóvenes ejecutados en Tlajomulco”. Junio: “Ejecutado, torturado y quemado en Tlajomulco”.

La prensa local da cuenta de la violencia que ocurre a diario en el municipio periférico, en donde incluso oficiales de la policía han sido víctimas.

Aunque en el Indajo aseguran que no han encontrado indicios de que los jóvenes desocupados incidan en los índices de inseguridad del municipio, los estándares de violencia de ese territorio son altos.

Los jóvenes de Tlajomulco son blanco fácil: Algunos colaboran con el crimen, otros son víctimas de la violencia. 

En 2012 se registraron cinco casos de feminicidios o muertes violentas de mujeres en Tlajomulco de Zúñiga.

En los últimos seis años -de 2006 a 2012- se registraron 205 desapariciones forzadas. El 35 por ciento son de jóvenes en edad de ser estudiantes. El 58 por ciento eran mujeres ,y el 42, hombres.

Los datos están contenidos en el último Informe de Derechos Humanos del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD) del año 2012.

Tlajomulco está considerado como uno de los 10 municipios con más robos: Por cada 100 mil habitantes hay aproximadamente seis robos diarios.

En el mismo territorio se ha registrado el desmantelamiento de poco más de una decena de narcolaboratorios en los últimos dos años.