El PRI lleva prisa con la reforma energética. Está anteponiendo este proyecto a todas las demás reformas que están pendientes en el Congreso mexicano. Desde el domingo los coordinadores parlamentarios del tricolor en ambas cámaras iniciaron su estrategia.

A través de comunicados de prensa adelantaron que es la reforma energética la que sigue y la que urge. 

El diputado de Movimiento Ciudadano, Ricardo Mejía, uno de los más críticos a la administración de Enrique Peña Nieto, explica que la actitud del PRI obedece a las presiones de los grupos de interés que los ayudaron a regresar al poder.

“Es un pago de facturas”, dice tajante sobre los verdaderos motivos del PRI para presionar la agenda legislativa. 

En realidad la reforma que más urgencia tiene es la reforma al IFAI, dijo, que también fue presentada por el presidente Enrique Peña Nieto y que ya fue aprobada en el Senado.

“Tiene ya tiempo congelada en la legislatura y me parece que no se puede atender una iniciativa que todavía no llega y ya la están apremiando. No lo inscribo de otra forma más que le apuestan a que será una reforma que venga a echar a andar una economía que ha estado estancada en lo que va de la administración. Y ha habido reformas ya muy cacareadas y el estancamiento sigue igual”, asegura.

-¿Por qué no le dan la misma importancia a la reforma política que tiene ya años que se dice que es la reforma que le urge al país?

“Porque la reforma política para el PRI es prescindible porque como está actualmente la legislación ellos han podido maniobrar para seguir apuntalando la restauración autoritaria que se está viviendo y por eso para ellos no corre prisa”.

Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los diputados priistas fue quien más detalles dio de esta urgencia en su comunicado de fin de semana.

Es ante la recesión económica por la que pasa el país por lo que hay que empezar a negociar las reformas de tipo económico. 

“La incertidumbre en los mercados financieros globales y la disminución del crecimiento en las economías emergentes, incluido nuestro país, nos obligan a acelerar estas reformas necesarias para activar el mercado y el consumo internos”, señala.

Beltrones adelantó que ante las nada alentadoras expectativas económicas que se prevén para el resto del año los obliga a atender la reforma energética como una de las prioridades.

“La baja expectativa de crecimiento para el presenta año incrementa la urgencia de concretar reformas económicas previstas en la agenda legislativa de los próximos meses: las reformas financiera, energética y hacendaria y las normas secundarias correspondientes a la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones y competencia económica”, indica el priista.

Por su parte Emilio Gamboa Patrón, coordinador de los senadores del PRI, también entró en la estrategia de ir apuntalando los temas que tienen que ser los primeros atendidos en la agenda de los próximos meses.

“Es inaplazable una deliberación profunda y responsable en torno a la reforma energética y no sólo sobre Pemex”, anunció en su boletín de prensa.

Adelantó que estudiarán los posicionamientos que han hecho el PAN y el PRD sobre esta materia y después su partido presentará el proyecto que a ellos les corresponde. 

“Los priistas en el Senado haremos un minucioso análisis de todas las alternativas para hacer una reforma energética que ya no admite más retraso y postergación, porque es ésta la que esperamos los mexicanos, la de la prosperidad económica que exige la gente sin condicionamientos partidarios”. 

Mejía fue crítico incluso con los otros partidos de oposición como el PAN y el PRD. Desde ahora manifestó su rechazo a cualquier intento de privatización total o parcial de Petróleos Mexicanos. 

Sin embargo, advierte del peligro que representa ver que la estrategia del PRI es atender ya este tema pues eso significa que utilizarán todo el aparato a su favor para lograr esos intereses.

Dice con ironía que pronto se les podrá ver “bailando al son” que les toca el PRI.