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Los golpes del comisionado

Quien fungiera como el comisionado de Seguridad Pública de Jalisco hasta este martes, Alejandro Solorio Aréchiga, deja a su salida un registro de mil 288 detenciones en contra de miembros de las organizaciones criminales con presencia en el estado. 

El excomisionado era la última pieza de relevancia en la Fiscalía General aún fuertemente ligada al anterior titular, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, quien salió el 6 de julio pasado para ser sustituido por Eduardo Almaguer Ramírez. 

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quejas por violación a derechos humanos en contra de elementos de Fuerza Única entre 2014 y 2015
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Quien fungiera como el comisionado de Seguridad Pública de Jalisco hasta este martes, Alejandro Solorio Aréchiga, deja a su salida un registro de mil 288 detenciones en contra de miembros de las organizaciones criminales con presencia en el estado. 

El excomisionado era la última pieza de relevancia en la Fiscalía General aún fuertemente ligada al anterior titular, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, quien salió el 6 de julio pasado para ser sustituido por Eduardo Almaguer Ramírez. 

Esta decisión del gobernador Aristóteles Sandoval Díaz, de dar la estafeta a Almaguer Ramírez, no ha rendido los frutos que se esperaban, de hecho, fue ya en su gestión que se perdió la tendencia a la baja en homicidios mantenida desde 2012. 

Almaguer Ramírez mantuvo por cinco meses a Solorio Aréchiga como comisionado, es decir, como jefe de los cuerpos policiales ahí concentrados, como la Policía estatal, Ministerial, Fuerza Única y hasta hace poco la Policía Vial.  El nuevo comisionado es Raúl Velázquez. 

La dupla de Nájera Gutiérrez de Velasco y Solorio Aréchiga se había mantenido al frente de las fuerzas estatales desde 2007, cuando arribaron a la Secretaría de Seguridad Pública con el exmandatario panista Emilio González Márquez. 

Luego, de manera inesperada, el actual gobernador priista hizo de Nájera Gutiérrez de Velasco el primer titular de la recién creada Fiscalía, y de Solorio Aréchiga su comisionado, un puesto semejante al que tenía como director de Seguridad en la extinta Secretaría. 

Así pues, de 2007 a 2015, las fuerzas policiales estatales bajo el mando del ahora excomisionado lograron mil 288 detenciones de miembros de la delincuencia organizada, de acuerdo con un informe de la Fiscalía obtenido a través de transparencia.  

La organización con más golpes ha sido el aún hegemónico Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), con 406 de sus miembros detenidos; seguido por el Cártel de los Valencia o Milenio, con 274, y en tercer lugar Los Zetas, 161. 

Los siguientes cinco grupos con más golpes de las fuerzas estatales hacen manifiesto lo nutrida que ha sido la pugna por Jalisco:

El Cártel del Golfo, en el cuarto lugar, con 121 detenciones; luego, el Cártel de Sinaloa, con 119; La Resistencia, 83; la Familia Michoacana, 46, y Los Coroneles (o La Corona), 20. 

Con la mira en el CJNG

En lo que respecta a la gestión de Solorio Aréchiga sólo como comisionado de Seguridad, de 2013 a 2015, el reporte de la Fiscalía señala que concretó las aprehensiones de 303 miembros de la delincuencia organizada. Esto es, una cuarta parte de las casi mil 300 detenciones totales desde 2007. 

Según el documento, bajo las órdenes del actual gobernador, los cuerpos estatales que lideró el excomisionado hicieron del CJNG el grupo con más golpes recibidos. 

Fueron 244 los miembros del CJNG aprehendidos entre 2013 y 2015 (a marzo), seguido por Los Coroneles, con 20; los Caballeros Templarios, 11; del Golfo, nueve; Sinaloa, ocho; Milenio, seis; el llamado “Camarones”, cuatro; y uno de Los Zetas.  

La salida previa de Nájera Gutiérrez de Velasco, en julio, tuvo como detonante los hechos del 1 de mayo, cuando el CJNG reveló su evolución al derribar un helicóptero militar en Villa Purificación, que causó nueve muertes (ocho soldados y una policía federal). 

Jalisco había vivido en abril el peor ataque en su historia a un cuerpo de seguridad, con la muerte de 15 policías de Fuerza Única a manos del CJNG; además de la escalada de homicidios de funcionarios que siguió en junio con el finado Javier Galván, exdelegado del ISSSTE. 

El 30 de marzo, Solorio Aréchiga, entonces comisionado, había sufrido un atentado del CJNG en Zapopan, en el que su vehículo resistió los impactos de bala, este ataque y la emboscada a los 15 policías se consideraron respuestas al abatimiento de Heriberto Acevedo, el 23 de marzo, un cabecilla del grupo.

Derechos olvidados

La labor de Nájera Gutiérrez de Velasco y Solorio Aréchiga fue muy cuestionada por dos motivos: por haber volcado a la Fiscalía en su operación policial, sin reforzar la investigación de los delitos y relegando la inteligencia (lo que se mantiene hoy). 

Y segundo, que el respeto a los derechos humanos no fue una prioridad. Incluso, la Fuerza Única que crearon con efectivos estatales y municipales, debiendo ser de élite, ha recibido más de 230 quejas entre 2014 y 2015.  

Apenas el 3 de diciembre fue consignado un oficial de la Fuerza Única, junto a un expolicía de Chapala, por asesinar a un taxista, y entre el 9 de julio y el 30 de noviembre, 13 efectivos de Fuerza Única habían sido consignados por delitos diversos. 

Relevo y caída

La escalada de asesinatos que vive Jalisco y que interrumpió la tendencia descendente que se había logrado, se disparó teniendo ya como al principal responsable de la seguridad al fiscal Almaguer Ramírez. 

Es decir, este repunte en los homicidios no se suscitó en la gestión del anterior fiscal, Nájera Gutiérrez de Velasco, sino meses después de su relevo por determinación del gobernador Sandoval Díaz. 

Según el Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a junio de 2015, cuando se mantenía al pasado fiscal, Jalisco registró 447 homicidios, una cifra menor en 7 por ciento a la de 2014, en ese mismo lapso, con 481. 

Por tanto, la tendencia de homicidios continuaba a la baja en 2015 en la gestión de Nájera Gutiérrez de Velasco, luego, con el arribo de Almaguer Ramírez en julio, las cosas cambiarían para mal. 

El mes en que la tendencia favorable a la baja en homicidios se perdió, para volverse ascendente, fue septiembre, justo ahí Jalisco alcanzó 708 asesinatos, mientras que el año pasado hasta ese mes eran 697. 

A octubre pasado ya iban 802 homicidios; en ese lapso de 2014 eran 766: crecieron 4.7 por ciento. Además del cambio en Fiscalía hay otros factores a considerar.

Las fuerzas federales están desmantelando la cúpula del CJNG. A la detención en junio de Rubén Oseguera,  hijo del líder Nemesio Oseguera “El Mencho”, han seguido otras relevantes.

Destaca  la de Daniel Quintero, jefe de plaza de Guadalajara, en octubre; y hace unos días la de Antonio Oseguera, hermano del capo. 

En septiembre cayó Enrique Pizano, jefe de seguridad de “El Mencho”, y Geovanni Castro, otro cabecilla. 

Se ha especulado que el alza en homicidios se trataría de ajustes dentro del CJNG, pero esto implicaría fracturas en su seno que no han sido confirmadas por autoridades. 

En julio, además, se escapó Joaquín “El Chapo” Guzmán, por lo que se ha sostenido también que habría incursiones del Cártel de Sinaloa para disputar la hegemonía del CJNG. 

Sin embargo, hay referencias de que el CJNG habría participado favorablemente en la evasión del capo, según fuentes federales consultadas por Excelsior, el 26 de octubre. 

A esto habrá que sumar que la Administración para el Control de las Drogas (DEA) asegura que el Cártel de los Beltrán Leyva ingresó y opera con una presencia significativa en Guadalajara; y en el sur de Jalisco, los Caballeros Templarios. 

La llegada de los nuevos alcaldes, con la renovación de jefes policiales, se dio en octubre, cuando el alza en homicidios ya era una realidad.

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