¡Tu navegador no soporta JavaScript!
Reporte
CDMX
imagen principal

SinTecho

Los dueños de la calle

Erick Miranda

Invisibles para los ciudadanos y autoridades miles de indigentes cohabitan en la capital del país. En los últimos 4 años esta población ha aumentado considerablemente sin que los programas para ayudarlos surtan efecto


Dic 3, 2018
Lectura 7 min
portada post

El número de personas en situación de calle ha aumentado alarmantemente en los últimos años en la Ciudad de México. Sin importar la edad, el sexo o vida pasada, más de 6 mil indigentes sobreviven al olvido de las autoridades y de los programas asistencialistas que deberían de apoyarlos.

Con una edad de 75 años y originario del estado de Chiapas, Rolando Muñoz asegura que lo más difícil de quedarse en las calles es tener que soportar el hambre y el frío. Desde hace aproximadamente 18 años suele deambular en las inmediaciones de la Alameda Central de la Ciudad de México.

Aunque en ocasiones llega a quedarse a dormir en casa de unos familiares, en la colonia Guerrero, él prefiere estar en la calle con sus amigos “El Güero” y “El Sombreros”, quienes también habitan el mismo parque.

“El trabajo es lo primero y por eso me la paso buscando chamba de ayudante de albañilería, de bolero o lo que encuentre (…) aunque ahorita me estoy recuperando de un gripón y un dolor que me dio en la espalda y hombro por lo mismo”, dice.

Hace 20 años don Rolando tenía esposa, dos hijos y un trabajo en el Aeropuerto Internacional de Tuxtla Gutiérrez, sin embargo, “una serie de malas decisiones” fueron suficientes para que terminara como indigente. Su actual realidad, al igual que la de miles de personas no son casos aislados, sino una situación vigente.

Según el estudio del IASIS los motivos que llevan a las personas a la indigencia son adicciones, conflictos familiares y económicos

De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso) capitalina, para 2014 habían sido identificadas 4 mil 290 personas en situación de calle, mientras que para el año en curso, y de acuerdo con los resultados finales del Diagnóstico Situacional de las Poblaciones Callejeras 2017-2018, dicha cifra se elevó a 6 mil 754. El incremento registrado fue del 57.44 por ciento.

Según las estadísticas del informe, del universo de 6 mil 754 personas ubicadas en indigencia, 5 mil 894 son hombres (87.27 por ciento) y 860 son mujeres (12.73 por ciento); además de que 4 mil 354 (65.67 por ciento) viven y/o sobreviven en espacios considerados de la vía pública, a la par de que 2 mil 400 (35.53 por ciento) radican en sitios habilitados como albergues, ya sean de carácter público o privado.

Asimismo, el documento emitido por el Instituto de Asistencia e Integración Social (IASIS) refiere que del total general un 82.66 por ciento son hombres con una edad entre los 18 y los 59 años; un 11.29 por ciento son mujeres que mantienen también una edad en dicho rango; 3.74 por ciento son personas mayores de 60 años, mientras que sólo un 1.9 por ciento son menores.

En cuatro de las 16 alcaldías es donde se tiene identificada una mayor presencia de población callejera: Cuauhtémoc con mil 303 personas que representan un 19.29 por ciento del total; Gustavo A. Madero con mil tres casos y una proporción del 14.85; Venustiano Carranza con una población de 898 y un respectivo 13.30 por ciento; así como Iztapalapa que registra 868 personas en dicha situación y que equivalen a 6.88 por ciento. En conjunto, estas 4 demarcaciones albergan un 54.32 por ciento del total general, es decir, más de la mitad.

Por el contrario, donde se registra una menor incidencia de personas en situación de calle es en los territorios de: Milpa Alta con 5 registros y un 0.07 por ciento; Tláhuac con 5 casos correspondientes al 0.09 por ciento; Cuajimalpa con una población de 7 individuos que representan un 0.10 por ciento y Magdalena Conteras, quien ostenta una población de 9 personas, las cuales equivalen a 0.13 por ciento del total general.

De acuerdo con el Diagnóstico, de las 6 mil 754 personas censadas, 4 mil 147 son originarias de la Ciudad de México, es decir, 61.40 por ciento, mientras que las otras 2 mil 607 personas son procedentes de otro lugar, de las cuales a su vez un 89.9 por ciento son connacionales (con mayor presencia de entidades como Estado de México, Veracruz, Puebla, Hidalgo, Chiapas y Oaxaca); 2.82 por ciento de origen extranjero (principalmente de países latinoamericanos), mientras que el restante 7.40 por ciento es de origen desconocido, debido a que se negaron a hablar de su procedencia.

Según el total de consultados, 2 mil 634 personas (39.0 por ciento) decidieron vivir en la indigencia por conflictos familiares; mil 891 (28.0 por ciento) por dificultades económicas; 946 (14.0 por ciento) por presentar problemas con adicciones; 337 (5.0 por ciento) por razones de salud física o mental; así como otras 946 personas (14.0 por ciento) por otras causas.

Territorio indigente

El Diagnóstico Situacional de las Poblaciones Callejeras 2017-2018 reveló que más del 50 por ciento de indigentes se concentran en cuatro delegaciones.

1,303 Cuahutémoc

1,003 Gustavo A. Madero

898 Venustiano Carranza

868 Iztapalapa

9 Magdalena Contreras

7 Cuajimalpa

5 Tláhuac

5 Milpa Alta

Programas fallidos

Las personas en situación de calle de la Ciudad de México son parte de un fenómeno que se ha ido agravando desde hace más de 40 años, ya que antes persistía la idea de que sólo hombres jóvenes y menores de edad constituían dicha comunidad, no obstante, ahora pueden encontrase personas de todas las edades, géneros, e incluso con diversas discapacidades físicas o psicológicas, explica Luis Enrique Hernández, director del El Caracol A.C, organización especializada en el cuidado de poblaciones callejeras.

“Se tiene una deuda histórica con ese sector debido a que los contados programas asistencialistas, que se llegaron a poner en marcha en su momento, nunca se caracterizaron por consistir en tratos de respeto, de no discriminación y servicios de calidad, además de una prevención efectiva que ayudara a disminuir su presencia”, asegura.

El hecho de que estas personas en condición vulnerable se concentren en las alcaldías más céntricas o más pobladas de la capital obedece a un “principio de sobrevivencia”, sostiene el experto, ya que en esos territorios se encuentran reunidos la mayor parte de los servicios e instituciones públicas y privadas de beneficencia, y porque también es más fácil conseguir recursos de cualquier naturaleza, llámese dinero, comida, ropa e incluso trabajos temporales.

Para evitar un crecimiento poblacional de este sector, a través de acciones inmediatas, será necesario insistir en un tema de concientización integral, tanto para las poblaciones callejeras como para la ciudadanía, comenta Hernández, con el fin de que se recupere la confianza en las instancias preventivas y de cooperación, así como para generar un mejor ambiente de no discriminación, de manera parecida a lo que ocurrió con la comunidad LGBT.

“Algo que tendrá que reconocer la administración entrante de Claudia Sheinbaum, es que no se ha logrado una articulación entre el Gobierno central y las alcaldías, porque éstas últimas son las que tienen que responder por las denuncias derivadas de la presencia de este tipo de personas y las mal llamadas limpiezas sociales (…) por ello tendrán que homologarse todos los programas sociales en materia y con un enfoque de derechos humanos para dar una respuesta oportuna y verdadera”.

Comentarios