En marzo de 2016, Alberto Santíes fue bautizado en redes sociales como #LordFerrari, luego que uno de sus escoltas le propinara una golpiza en Viaducto a un automovilista. Ese mismo año fue detenido en Miami, Florida, por el delito de fraude.

Casi dos años después de su problema con la justicia, el lujoso vehículo rojo lo llevó de nueva cuenta a comparecer ante autoridades mexicanas, y esta vez fue en la Fiscalía General del Estado de Guerrero, tras el choque en el que se vio involucrado el Ferrari en el que murieron dos mujeres de nacionalidad colombiana.

Aunque en un primer momento se especuló que Alberto Santíes era el responsable del accidente, después se dio a conocer que el conductor era Iván Borbolla.

#LordFerrari se presentó a su segundo citatorio emitido por el Ministerio Público y del Fuero Común de Chilpancingo, para aclarar que el vehículo fue vendido, informó el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia.

Para deslindar su participación en los hechos del 26 de febrero en la Autopista del Sol, Santíes entregó copia del contrario de compraventa con el que avaló que el carro ya no es de su propiedad.

El empresario rindió su declaración ante el MP y abandonó el lugar por la puerta de atrás para evitar ser visto por la prensa.