(…), Iniciará no solo un nuevo gobierno, comenzará una nueva etapa, una mejor etapa, en la historia de Veracruz. En esta etapa será crucial la actividad del gobierno del estado” 

Miguel Ángel Yunes

Gobernador de Veracruz

Tras una de las más difíciles contiendas electorales en sus estados, hoy tres nuevos gobernadores tomarán posesión y sus retos no serán menores.

 

Martín Orozco, en Aguascalientes; Alejandro Murat, en Oaxaca y Miguel Ángel Yunes, en Veracruz, asumirán hoy sus cargos en medio de la crisis de sus estados.

 

Llegarán al gobierno en situaciones complicadas en su interior, pero también al exterior, con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

 

En los tres casos, los nuevos mandatarios tendrán la tarea de lidiar con problemas de administraciones pasadas que podrían complicarles el ejercicio de gobierno.

 

Los tres nuevos mandatarios serán de alternancia; por lo que es muy posible que investiguen y persigan irregularidades de sus antecesores.

 

Para estos tres políticos, la hora ha llegado. Su gobierno ocurrirá en una compleja coyuntura política, de cara al 2018, y en un tiempo en que el combate a la corrupción es la bandera de todos los partidos políticos.

 

Aguascalientes El reto de mantenerse

 

La entidad es uno de los estados con mejores condiciones de inversión, productividad y nivel de vida del país. 

 

El principal reto del nuevo gobernador, el panista Martín Orozco, será lograr que su estado mejore o al menos mantenga esas condiciones.

 

Tras seis años del gobierno priista de Carlos Lozano de la Torre, el PAN recuperó nuevamente el que consideraba uno de sus bastiones por llevar ya 18 años en el poder, mismo que perdió en el 2010 tras el mandato de Luis Armando Reynoso Femat, a quien se le acusó de cometer delitos de corrupción.

 

Aguascalientes es uno de los estados con mayor desarrollo industrial del país, receptor de inversión extranjera.

 

Con el gobierno del republicano Donald Trump, en Estados Unidos, Orozco tendrá el reto de buscar convenios y hacer negociaciones para que la inversión no abandone la entidad y, al contrario, llegue en mayor medida.

 

La inseguridad es otro de los problemas crecientes de ese estado. Son los delitos de fuero común los que preocupan a la población.

 

Una muestra del problema creciente fue el asesinato de un ladrón a manos de un grupo de mujeres que estaba al interior de una casa donde él entró a robar. 

 

Debido al incremento en este tipo de delitos, en algunas colonias de la ciudad de Aguascalientes los vecinos han optado por formar grupos de vigilancia –o autodefensa- para evitar ser víctimas del crimen.

 

Otro de los retos que deberá enfrentar Martín Orozco será evitar la influencia de la Iglesia Católica en el estado. 

 

De hecho, el PRI achacó el triunfo del panista a la intervención de la Iglesia, cuyas autoridades y párrocos llamaron a votar contra el tricolor por haber impulsado el matrimonio entre personas del mismo sexo, a nivel nacional.

 

A Orozco se le identifica como miembro de uno de los grupos más conservadores dentro del PAN.

 

Oaxaca Estado colapsado

 

Alejandro Murat Hinojosa, el nuevo gobernador priista de la entidad, reconoció que no será fácil superar los retos que tiene ante sí, por las condiciones en que se encuentra Oaxaca.

 

“Mi gobierno recibe un estado colapsado económicamente y socialmente. La grave situación del sector salud, de la seguridad pública, los transportistas, los conflictos de límites territoriales y la extendida ineficacia en las acciones de gobierno, tienen al estado en una situación de desastre.

 

“Ello representa un reto sin precedentes, obligándonos a trabajar de manera inmediata y sin descanso en las diferentes áreas que requieren atención prioritaria, en conjunto con la sociedad oaxaqueña”, dijo ayer.

 

Por ello, Murat anunció que no llevará a cabo ninguna celebración por su toma de protesta porque el estado no está de fiesta sino comenzando un proceso de transformación.

 

Uno de los pendientes más urgentes será terminar obras inconclusas en toda la entidad; entre ellas, la construcción y mantenimiento de varios hospitales públicos.

 

Además de ser uno de los estados con mayores índices de pobreza, Oaxaca se ha caracterizado por sus conflictos sociales.

 

Murat deberá manejar el conflicto con la disidencia magisterial de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), a quienes llamó al diálogo.

 

Los disidentes amenazaron con protestar afuera del Congreso estatal  para impedir la toma de protesta.

 

Murat deberá buscar disminuir los índices de pobreza, los que aumentaron durante el gobierno de Gabino Cue.

 

El nuevo gobernador dijo que tomará medidas desde el principio para evitar que la crisis se arraigue más en la entidad.

 

Veracruz  Necesario renacer

 

De todos los estados donde habrá nuevo gobierno, el más convulsionado es Veracruz.

 

La entrada del panista Miguel Ángel Yunes como nuevo mandatario marcará el fin del dominio priista en la entidad, cuyo último gobernador metió en una profunda crisis al estado.

 

Con el desvío de miles de millones de pesos, así como otras conductas delictivas de que se le acusa, el priista Javier Duarte dejó cuentas pendientes a nivel estatal y con los municipios.

 

Yunes tuvo que comenzar sus labores de gestión ante el Gobierno federal desde antes de tomar el cargo. Sostuvo reuniones con miembros del gabinete federal e incluso con el presidente Enrique Peña Nieto para intentar obtener apoyos que le permitan enfrentar la crisis.

 

Después de pedir licencia al cargo, Duarte dejó en manos del gobernador interino, Flavino Ríos, una deuda de al menos 87 mil millones de pesos. 

 

Los pasivos afectan a varios sectores, desde la propia Universidad Veracruzana hasta proveedores de servicios del Gobierno estatal.

 

Algunos alcaldes, incluso, se manifestaron a las afueras del Palacio de Gobierno, de Xalapa, porque no se les entregaron los recursos federalizados. Varios ayuntamientos cerraron porque no tenían dinero para operar.

 

Además de los problemas financieros, Yunes hereda también una crisis de seguridad en toda la entidad, azotada por las desapariciones y la presencia del crimen organizado.

 

Aunque ha prometido llevar a cabo una transformación radical del estado, uno de los factores que jugará en contra del Yunes será el tiempo. Su mandato durará solamente dos años, desde hoy y hasta el 30 de noviembre del 2018.

 

“En unas cuantas horas iniciará no solo un nuevo gobierno, comenzará una nueva etapa, una mejor etapa, en la historia de Veracruz. En esta etapa será crucial la actividad del gobierno del estado”, comentó ayer Yunes, al presentar su gabinete.

 

En octubre pasado, Yunes afirmó que el día de su toma de protesta –hoy- daría a conocer un anuncio que cimbraría a México. 

 

A las 14:00 horas tiene programado un evento en Xalapa, donde se espera que dirija el esperado mensaje.