Llegaron para quedarse

Mexicanos de segunda y tercera generación tienen mayor preparación que la de sus padres y/o abuelos, el 50 por ciento de ellos cuentan con algún grado universidad y el 84 por ciento tienen un diploma de una escuela regular

Pese a las estrictas políticas migratorias de tolerancia cero del presidente Donald Trump en contra de los migrantes indocumentados, la comunidad mexicana que radica en Estados Unidos, principalmente los connacionales de segunda y tercera generación, encuentran en el país de las barras y las estrellas un mejor lugar para vivir del que tuvieron sus padres y sus abuelos.

Si bien, muchos de estos mexicanos, que según el Anuario de Migración y Remesas 2018, elaborado por BBVA Research México y el Consejo Nacional de Población (CONAPO) en 2017 sumaron 25.3 millones en Estados, viven con la incertidumbre de poder ser deportados, lo cierto es que su calidad de vida ha aumentado con respecto a sus antecesores y por lo tanto el número de la población también ha crecido.

“La población de origen mexicano constituye una de las minorías con mayor peso y dinamismo demográfico en Estados Unidos. Alrededor de 37.5 millones de personas residentes en este país pertenecen a este grupo, y se prevé que esta cifra siga aumentando durante los próximos lustros. Sin embargo, cerca del 70 por ciento de esa población está integrada por personas nacidas en ese país con uno o ambos padres nacidos en México (mexicanos de segunda generación) o que se auto definen como personas con ascendencia mexicana (mexicano de tercera o más generación).

“En 2017, los mexicanos de segunda y tercera generación sumaron 25.3 millones de personas, una cifra que equivale a 8 por ciento de la población de Estados Unidos; mientras en estados como Texas, Nuevo México, California o Arizona representaron más del 20 por ciento”, señala el estudio.
El crecimiento ha sido gradual pero rápido, la población de segunda y tercera generación en Estados Unidos ha crecido de 5.5 y 5.9 millones en 1994 ha 12.1 y 13.2 millones en 2017, respectivamente, es decir un incremento de más del 100 por ciento en tan solo 23 años.

Estos mexicanos de segunda y tercera generación tienen mayor preparación que la de sus padres y/o abuelos, el 50 por ciento de ellos cuentan con algún grado universidad y el 84 por ciento tienen un diploma de una escuela regular.

De esta población, solamente el 20 por ciento vive en condiciones de pobreza y el porcentaje de quienes viven sin cobertura médica también ha disminuido significativamente. Ha pasado de 28.3 por ciento y 24.9 por ciento en 1994 a 11.5 por ciento y 10.7 por ciento en 2017, respecto a los mexicanos de segunda y tercera generación.

Te puede interesar