La Línea 3 del Metro se debe de construir hacia el municipio de Apodaca.

O al menos ese es el trazo propuesto en los estudios de movilidad y transporte del área metropolitana de Monterrey.

El corredor Félix U. Gómez-López Mateos es el que presenta la mayor demanda de potenciales pasajeros de este servicio de transporte, es decir, el más rentable.

De acuerdo a esta proyección, la demanda de usuarios que existe en este corredor es de 189 mil pasajeros por día,  es decir, es el que tiene mayor costo-beneficio de las diferentes opciones.

Esta estimación está incluida como parte del estudio de movilidad que elaboró para el organismo de Metrorrey el despacho Felipe Ochoa y Asociados y que proponía la construcción del “Bertro”.

La Línea 3 del Metro hacia Apodaca, en caso de que se se confirme ese trazo, tendría influencia también en los municipios de Monterrey y San Nicolás, que actualmente son gobernados por autoridades panistas.

Esta ruta, Félix U. Gómez-López Mateos, fue propuesta para la Línea 3 en el Plan Maestro del Metro, elaborado en 1987 por Metrorrey.

El trazo por estas avenidas tiene la ventaja de que conectaría con el sistema de transporte Ecovía, que el próximo año funcionará en las avenidas Ruiz Cortines y Lincoln.

La conexión con el Hospital Metropolitano, ubicado en la colonia Bosques del Nogalar, en San Nicolás, es otra de las ventajas que ofrece este trazo.

La Línea 3 del Metro hacia Apodaca presenta una mezcla importante de usos mixtos habitacional, industrial y de servicios.

Tiene además la posibilidad de conectarse con el Aeropuerto Internacional de Monterrey a través de una ruta alimentadora de autobuses.

El proyecto hacia Apodaca contempla la construcción de un viaducto de 17 kilómetros de longitud por estas dos vías.

También conectaría con la estación Félix U. Gómez de la Línea 1 del Metro.

La inversión para esta obra está estimada en más de 700 millones de dólares, un monto que incluye la construcción de un viaducto elevado, estaciones y compra de vagones.

El costo de un kilómetro de Metro convencional se ubica en 42 millones de dólares.

Sin embargo, las autoridades estatales estarían analizando la construcción de una primera etapa, con un trazo que no incluyera los 17 kilómetros desde el principio, sino una opción más corta y más económica.

La inversión se reduciría a 4 mil millones de pesos, que es el monto que el Estado tiene destinado para financiar este proyecto de infraestructura.

El esquema de financiamiento para la Línea 3 del Metro involucraría el Fondo Nacional de Infraestructura, que exige la participación de inversionistas privados.

Pero también a través del Presupuesto de Egresos de la Federación, vía partidas presupuestales  de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

El sábado el nuevo presidente de México, el priista Enrique Peña Nieto, incluyó como proyecto estratégico de infraestructura en su sexenio la construcción de la Línea 3 del Metro en Nuevo León.

Este respaldo presidencial le permitirá al gobernador Rodrigo Medina incluso recibir recursos etiquetados el próximo año en el presupuesto de egresos de la Federación.

En los próximos días se espera que el gobernador Rodrigo Medina dé a conocer el trazo de la Línea 3 del Metro.

La demanda de pasajeros que registra este corredor, el de Félix U. Gómez-López Mateos, supera ampliamente a la que presenta la ruta Fleteros-Díaz Ordaz.

La estimación de la demanda en este corredor que tiene como destino Santa Catarina es de 131 mil 600 pasajeros por día, según el estudio de movilidad elaborado por el despacho Ochoa y Asociados.

Los alcaldes de Santa Catarina, García y de San Pedro han integrado un bloque para apoyar la construcción del Metro hacia sus municipios.

La opción de ampliar la Línea 1 del Metro, desde la estación Exposición en Guadalupe hasta el municipio de Juárez, es otra de las alternativas que analiza el Estado para la Línea 3 del Metro.

El debate sobre el trazo de la Línea 3 del Metro se reanudó una vez que el gobernador Rodrigo Medina cancelara el proyecto “Bertro” como Línea 3 del Metro, un sistema que contemplaba la operación con autobuses y no con vagones.

Este sistema de transporte, impulsado por Mario Guerrero, ex director de Metrorrey, estaba trazado por la avenida Félix U. Gómez, pero no continuaba por la avenida López Mateos.

El viaducto propuesto estaba trazado sobre la avenida Rómulo Garza hasta la avenida Miguel Alemán, y conectaría con el centro de Apodaca a través de un servicio de autobuses.

Este proyecto fue duramente criticado por sus altos costos y por no ser un Metro convencional.

El corredor ubicado sobre la avenida Diego Díaz de Berlanga, que conecta también los municipios de Monterrey, San Nicolás y Apodaca, presenta una demanda de 145 mil pasajeros por día.

La extensión da e la Línea 2 del Metro, que originalmente estaba trazada hasta el Tec de Monterrey, presenta la problemática de que necesariamente debe ser subterránea, debido a  los pasos a desnivel  que fueron construidos en esta complicada avenida para mejorar el tráfico.