El reciente despido de empleados a consecuencia de un recorte en el gasto del Municipio de Monterrey, pudiera estar relacionado con una limpia por el cambio de administración.

Fuentes consultadas en el Municipio de Monterrey aseguran que van más de 400 bajas, que se intensificaron tras las elecciones internas del PAN para definir al candidato a la gubernatura. 

“Unos fueron militantes y otros no… faltan poco más de dos meses para que cambie la administración… y eso no se vale. Si hay despidos que lo haga la otra administración”, dijo la fuente.

Esto ha causado preocupación entre los empleados municipales, quienes han puesto denuncias por despido injustificado y hasta realizan paro de labores.

“¿Le están limpiado la casa a Adrián? (de la Garza)”, cuestionó el informante, en referencia a que están dejando el Ayuntamiento sin empleados con afiliación o simpatía panista.

El pasado 30 de junio, un grupo de trabajadores protestó en los bajos del Palacio Municipal por despido injustificado.

Israel Ortiz, instructor del Centro Acuático Antonio I. Villarreal, dijo públicamente en entrevista radiofónica que habrían sido 150 empleados corridos.

Aclaró que tendrían contrato hasta el mes de septiembre, pero fueron separados de su cargo antes de tiempo, y aseguró que fue remplazado por otra persona en su puesto. 

En rueda de prensa el pasado 3 de marzo, Arellanes justificó los futuros despidos como un necesario recorte al gasto del Municipio.

“Estamos buscando una reducción de costos de aproximadamente un 17 por ciento”, dijo la alcaldesa.

Esta serie de despidos inició con un recorte masivo de 300 burócratas el pasado 16 de marzo.

¿Traiciones y venganzas?

Paradójicamente ocurrió cuando Arellanes regresó a la administración, luego de que perdió la elección interna del PAN a la candidatura a la gubernatura.

Sin embargo, días antes de la elección interna, y ante la traición que sufrió Arellanes por el Grupo San Nicolás, de Seferino Salgado y el senador Raúl Gracia, primero fueron despedidos el 12 de febrero 20 trabajadores nicolaítas.

Y también el pasado 20 de febrero se dio la baja de dos directores vinculados al senador Raúl Gracia.

Se trató de Tomás Macías Canales, quien fue destituido de la Dirección de Control Urbano, y Eduardo Sierra Chein, quien estaba en la Dirección de Planeación Presupuestal de la Tesorería.

Aunque causó polémica con los despidos, el Municipio insistió que se busca un ahorro de las arcas, pues se estima que con eso se dejó de gastar 13 millones de pesos.

Según fuentes municipales, la meta es llegar a los 20 millones de pesos por mes, para completar unos 140 millones al cierre de la administración. 

El Municipio tenía unos 11 mil empleados entre activos y jubilados.