Se necesitan construir 17 kilómetros de vías para concluir el Libramiento Ferroviario Monterrey, que uniría la vía México-Nuevo Laredo con la Monterrey-Matamoros

Sacar los trenes del área metropolitana traerá un respiro a los automovilistas, gracias a la reforma que obliga a concluir el Libramiento Ferroviario de Monterrey.  La empresa Ferrocarril Mexicano S.A. de C.V. (Ferromex) ya no tendrá excusas para alargar la construcción de esta obra

Y es que con la publicación en el Diario Oficial de la Federación de la reforma a la Ley Reglamentaria del Sistema Ferroviario el pasado mes de enero, la empresa está obligada a terminar este proyecto en un año.

Un tramo de esta vía ha estado truncado por más de 17 años, motivo por cual el paso del ferrocarril se concentra en el área metropolitana.

Ferromex, quien posee el derecho del paso del libramiento en la entidad, deberá de acabar el proyecto, según consta en el documento del Plan de Desarrollo Ferroviario de Nuevo León 2011-2020.

Señala que para cerrar el circuito se requiere la construcción de otros 21 kilómetros de libramiento, que están concesionados a Ferromex, lo que permitirá conectar la línea B (vía México-Nuevo Laredo) con la línea F (Monterrey-Matamoros).

La inversión requerida para su construcción  contempla la vía férrea, tres puentes, la señalización y las obras de interconexión.

Esto asciende a 350 millones de pesos.

El diputado federal priista Abel Guerra, quien promovió esta iniciativa, reiteró que las nuevas disposiciones obligan a concluir en un año los proyectos establecidos en las concesiones.

“Con la nueva ley, se agregó transitorios en donde dice que todos los compromisos establecidos en los títulos de concesión originales no cumplidos, tendrán que cumplirse en un año, así lo dice la ley, tendrán un año para desarrollarse, así es que ya empieza a contar (el plazo)”, sostuvo Guerra.

El pasado 26 de enero se público en el Diario Oficial de la Federación esta nueva ley ferroviaria.

Entre los cambios de la reforma está la eliminación de la figura del permisionario y la creación de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario.

Esta agencia será responsable de garantizar la interconexión en las vías férreas entre los diversos prestadores de servicios, procurar condiciones de competencia y de establecer bases para regular las tarifas.

También para dar efecto y certeza jurídica a los concesionarios, conforme a lo establecido en sus títulos de concesión, al cumplimiento de las condiciones.

Así como los plazos plasmados en ellos y preservar la integración vertical contemplada en las concesiones otorgadas a la fecha.

En los transitorios de esta ley se fija un año para que las empresas ferroviarias de Kansas City Southern y Ferromex cumplan con los compromisos incluidos en los títulos de concesión.

Y que a la fecha no han sido efectuados. En caso contrario, se advierte en el documento, se revocarán sus concesiones.

“Los compromisos contenidos en los títulos de concesión que no hayan sido realizados por los actuales concesionarios tendrán un año para ser efectuados y terminados, en caso contrario se sancionará con la revocación de la concesión en los términos del artículo 21 de esta Ley”, dice el texto.

La obra férrea permitirá sacar los trenes de la capital de Nuevo León y la reubicación de la terminal ferroviaria ubicada en el centro de la ciudad.

Advirtió el legislador que las nuevas disposiciones obligan a concluir en un año los proyectos establecidos en las concesiones.

La ley fue aprobada en febrero por la Cámara de Diputados y en diciembre pasado por el Senado.

Sin trenes de pasajeros

Aunque México cuenta con la red ferroviaria más grande de Latinoamérica y Europa, no existe un sistema de trenes para pasajeros.

Unos 20 mil 687 kilómetros conforman la red ferroviaria mexicana, de los cuales el 80 por ciento está explotada por empresas privadas que cuentan con una concesión.

Esta vías son explotadas por las empresas Ferromex y Kansas City Southern, que ofrecen un servicio de carga, más no de pasajeros.

En Nuevo León existía una estación del ferrocarril llamada Unión, en la colonia Garza Nieto, que en su tiempo era utilizada para pasajeros, ahora convertida en un “hogar” para indigentes y punto de reunión de pandillas.

A la central llegaba el tren “El Regiomontano”, que dejó de dar servicio hace casi 20 y hacía el recorrido de la Ciudad de México a Monterrey.

Hay otra estación llamada Del Golfo, construida en 1896; a ese lugar arribó en diciembre de 1898 el entonces presidente Porfirio Díaz.

Actualmente alberga la Casa de la Cultura de Nuevo León.

Proyecto tren bala

Nuevo León cuenta con un proyecto de tren bala, para conectar a las ciudades de San Antonio con Monterrey.

Y ya en funcionamiento se podría extender a Oklahoma y el Distrito Federal, confirmaron el año pasado autoridades de Estados Unidos y México.

El tren rápido moverá pasajeros de ambas ciudades en dos horas. Un viaje en auto dura alrededor de cinco horas.

Aparentemente el tren podría estar listo en el año 2018.

Jorge Domene, vocero del Gobierno de Nuevo León, dijo que el proyecto se podría extender hasta el Distrito Federal.

Aunque para ello sería necesario contar con el tren de pasajeros que iría de México a Querétaro, cuya construcción fue suspendida indefinidamente por el Gobierno federal.

El ferrocarril tendría así paradas en el Distrito Federal, Querétaro, Monterrey, Laredo, San Antonio, Austin, Dallas y Oklahoma.