1. ¿Cuándo bajarán los precios del gas, gasolina, combustóleo y energía eléctrica? ¿Qué otros beneficios tangibles se esperan de la Reforma? ¿Cuál es el cronograma de esos beneficios?

> El gobierno de Enrique Peña Nieto prometió que bajarán los precios de la luz y el gas, no de la gasolina. Pero estos precios son regulados, el gobierno podría bajarlos sin una reforma. 

El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas considera que la baja llegaría por lo menos cinco años después de la reforma, en 2018.

El precio del gas disminuiría, según el gobierno, cuando se importe más desde EU mediante el gasoducto Los Ramones, a terminarse a finales de 2015.

2. ¿Qué afectaciones específicas habrán al medio ambiente con prácticas de explotación masiva? ¿Qué medidas se tomarán para protegerlo y quién asumirá la responsabilidad en el caso de los derrames o desastres?

> La reforma borra la obligación legal de Pemex de proteger el medio ambiente, según el borrador de la ley secundaria al artículo 27 constitucional.

La obligación de las petroleras extranjeras en caso de un siniestro será avisar a las autoridades. De lo contrario pagarán una multa de 45 millones de pesos. Nada más.

Los borradores de las nuevas leyes de Pemex y CFE a los que tuvo este diario acceso no mencionan sanciones respecto a los riesgos ambientales. 

Estos organismos y los privados serán regulados por la nueva Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente, de la que se desconoce cuáles serán sus alcances y su capacidad sancionatoria. 

3. Los hidrocarburos son recursos no renovables y su impacto en el medio ambiente es enorme. ¿Existen planes para desarrollar tecnologías e infraestructuras de energía alternativa en nuestro país?

> Las organizaciones ambientalistas consideran falsa la afirmación peñista de que la suya es una reforma “verde”. 

Greenpeace asegura que la promoción de la explotación de lutitas (shale) y aguas profundas prueban que la reforma no apuesta por una transición a energías renovables. 

El gobierno de Peña Nieto ha otorgado permisos para que empresas extranjeras, como Sempra, monten parques eólicos y utilicen esa energía en territorio extranjero.

4. De la reforma aprobada derivarán contratos multimillonarios. En un país con un Estado de Derecho tan endeble (y muchas veces inexistente) como el nuestro, ¿cómo podrán evitarse fenómenos de corrupción a gran escala?

> Ningún borrador conocido hasta ahora especifica sanciones por corrupción para el ramo energético. Se remite a la Comisión Nacional Anticorrupción, propuesta por Peña Nieto.

El organismo que tendrá mayor peso en la decisión de los contratos será la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), que ya evalúa los campos de Pemex mediante la ronda cero. 

Hasta ahora el presupuesto, las atribuciones ni los miembros de esta Comisión han sido modificados.

5. Las trasnacionales petroleras en el mundo tienen tanto poder como muchos gobiernos. ¿Qué medidas se tomarán para evitar el proceso democrático de nuestro país quede atrapado por financiamientos ilícitos y otras presiones de los grandes intereses?

> La intervención de empresas en los procesos democráticos se menciona en la reforma política, no en la energética.

El paquete político-electoral no ha incluido ningún apartado sobre el financiamiento proveniente de compañías petroleras. Incluyó una polémica por el cambio de la palabra “adquirir” por “comprar” publicidad oficial como causa de nulidad de la elección.

6. ¿Con qué herramientas regulatorias cuenta el gobierno mexicano para evitar que se impongan las prácticas de depredación que puedan cometer las empresas privadas que participarán en el sector?

> El gobierno peñista presume la creación de un Sistema Nacional de Transparencia, conformado por la revisión de varias leyes, la aprobación de la Ley Anticorrupción y la inclusión de una Fiscalía Especializada contra la Corrupción dentro de la reforma política. 

Todo este sistema está en proceso de implementación. Ninguna de sus herramientas se ha diseñado con carácter específico para el tema petrolero.

7. ¿Cómo asegurar que la reforma incremente la productividad de Pemex si no se enfrenta el problema de la corrupción dentro del sindicato?

> El único cambio sustancial respecto al sindicato es que ninguno de sus miembros participará en los consejos de administración de Pemex y CFE, según los borradores de las nuevas leyes para esos organismos que revisó Reporte Indigo. No se menciona ningún mecanismo de transparencia respecto a sus recursos ni al manejo de préstamos.

8. Si Pemex aportó durante 70 años más de la mitad del presupuesto federal (con el que se construyó la infraestructura nacional, se sostuvo la educación y los servicios de salud gratuitos), ahora que el aporte del petróleo no irá directamente de Pemex a las arcas, ¿cómo se cubrirá dicho presupuesto?

> Las opciones de cobertura de esos presupuestos tocarán a los dos sexenios siguientes, no a Peña Nieto.

La aportación de Pemex se mantendrá como hasta ahora hasta 2016, cuando aportará al Estado el 30 por ciento de sus ingresos, además de los impuestos. 

En 2021 entregará impuestos y un 15 por ciento adicional. A partir de 2027 sólo pagará los impuestos, según el borrador de la nueva ley de Pemex obtenido por Reporte Indigo.

9. ¿Cómo asegurar que las utilidades no se canalicen a la expansión de la burocracia sino que lleguen al propietario original de esos recursos, que es el pueblo mexicano?

> Las utilidades de Pemex y los privados se manejarán por medio del nuevo Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo. 

Sus recursos irán primero para las entidades federativas y luego para el ahorro, las pensiones, los proyectos de inversión en ciencia y tecnología, las becas, el desarrollo general de la industria y los proyectos petroleros. 

Estos rubros recibirán dinero solo si el ahorro a largo plazo supera el 3 por ciento del Producto Interno Bruto. 

10. Dos experiencias desastrosas permanecen en la memoria de los mexicanos: la quiebra de 1982 (luego del dispendio, la ineptitud y la corrupción que caracterizó el manejo de la riqueza petrolera de los años setenta) y las reformas discrecionales y opacas de tiempos de Salinas de Gortari, buenas para las manos privadas pero dudosas para los consumidores. ¿Qué nos garantiza que esas experiencias, que han ahondado los abismos sociales, no se repitan? Usted y su partido cargan con la responsabilidad histórica de estas reformas. ¿Cree realmente que el Estado mexicano tiene los instrumentos para llevarlas a cabo con eficacia, sentido social y transparencia?

> En todas sus intervenciones públicas, Peña Nieto ha desechado todas las críticas a su reforma energética. Durante la promulgación de la reforma constitucional el año pasado, las calificó como “mitos y tabúes”.