Para Eduardo Galaviz Ibarra, presidente del Observatorio de Quintana Roo, la balacera de Puerto Morelos es la causa de un problema que se ha dejado crecer durante muchos años, tanto por los gobiernos, como por las empresas turísticas.

“Falta mejor coordinación entre las autoridades, ciudadanos, empresas y visitantes para que se vaya buscando la mejor manera de quitar este problema que nos está afectando a todo el estado, porque tenemos una vocación turística y este tipo de eventos afectan la gran actividad justo en este momento que comienza a recuperarse.

“Hay una falta de coordinación y de liderazgo en el tema, sobre todo en materia de narcomenudeo. El mando lo debería de llevar la Fiscalía General de la República por el tipo de delitos, ya que la Policía estatal no tiene esas atribuciones.

“Hay un vacío del que evidentemente se aprovechan para decir ‘no me compete a mí’, se echan la bolita hasta que ocurre algo como lo de Puerto Morelos y entonces todos hacen como que hacen cosas”, comenta el especialista.

El problema además se agrava, dice, por la permisividad que hay para que el turista compre y consuma libremente drogas dentro de los destinos turísticos.

“Hay mucha gente que llega y piensa que aquí está permitido comprar y consumir droga, vienen con esa disposición, esa es la gran lucha, si hay demanda, quienes manejan la oferta tienen que buscar la manera de satisfacerla.

Esto es algo que se tienen que manejar inmediatamente, tienen que entender que esos delitos son igual de penados que en sus lugares de origen. Si no hay una mano firme que haga la conversión de los destinos a algo familiar, vamos a seguir teniendo estos problemas”, concluye.

El involucramiento de la Fiscalía General de la República en la entidad es fundamental para combatir el narcomenudeo, pues es la institución que tiene las facultades para desempeñar esta tarea

¿Y la policía de Quintana Roo?

Después de que a finales del año pasado renunciara el secretario de Seguridad Pública de Quintana Roo, Alberto Capella, por reprimir a tiros una protesta feminista en Cancún, el nuevo encargado de la SSP, Lucio Hernández Gutiérrez, confirmó a finales de octubre que reforzarían y ampliarían el Gerenciamiento Coordinado de Acciones Policiales (antes Mando Único), porque estaba “funcionando a plenitud”.

Esto es contrario a la opinión de Rafael Barajas Valenzuela, director del Observatorio Ciudadano de Tulum, quien advierte que todo se trata de una simulación en la que pagan justos por pecadores y arbitrariamente detienen a ciudadanos para utilizarlos de chivos expiatorios.

Tal como ocurrió en la detención de quince personas durante el decomiso de armas de fuego, cartuchos útiles y droga en el municipio de Tulum el pasado 29 de octubre.

“La policía está inculpando a inocentes. Dos de los muchachos a quienes detuvieron los ‘levantaron’ en otro domicilio y no tienen relación con estas bandas. También, uno de nuestros colaboradores, Rocky Barrera, fue arrestado arbitrariamente ayer (domingo) mientras estaba realizando unas indagatorias con algunos vecinos del lugar donde decomisaron ese armamento.

“Estamos horrorizados porque ya comenzó la cacería. Tenemos todos esos puntos de control de la Guardia Nacional, el Ejército y la Policía Estatal que están cometiendo todo tipo de abusos y montajes para aplacar la opinión pública por la muerte de las influencers en La Malquerida”, señala.

Respecto a lo ocurrido en Puerto Morelos, Barajas Valenzuela comenta que es un ejemplo de que las dinámicas del crimen organizado están cambiando y de que existe la impunidad.

“Con lo de Puerto Morelos se puede confirmar la cantidad de armas que hay y la gente que las usa. También que los grupos criminales están experimentando con nuevos tipos de ataques que ya no son discretos y operan a la vista de todos porque saben que no pasa nada”
Eduardo Galaviz IbarraPresidente del Observatorio de Quintana Roo

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