Conocido como el “rey del outsourcing” de México, Raúl Beyruti es buscado por la justicia desde inicios de 2021, debido a que montó una red en la que lo mismo fungía como representante legal de las empresas a las que brindaba sus servicios de subcontratación que utilizaba otras para lavar las ganancias que obtenía de las primeras. Ocasionó un daño a la Hacienda pública que ronda los 34 mil millones de pesos.

Las empresas, tanto mexicanas como extranjeras, que contrataron al GIN Group de Beyruti por su esquema de manejo de nómina mediante outsourcing también se hicieron con su representación legal, razón por la que Distribuidores y Representantes del Sur S.A de C.V., la firma insignia del grupo, aparece reconocida como “patrón” en los documentos de otras como la regiomontana Softek, la desarrolladora de software más grande del país.

Tan solo en 2017, se estima que, debido a las operaciones de Beyruti para evitar pagos de IVA e ISR –impuestos Sobre la Renta y al Valor Agregado–, así como las cuotas de seguridad social para los trabajadores, la subdeclaración de Softek asciende a más de 233 millones de pesos, alrededor de 15.6 por ciento de los casi mil millones y medio de ingresos que registró ese año.

Operaciones similares se registran en empresas como Walmart, Comex o Ford, clientes de GIN Group.

Las operaciones de Beyruti comenzaron a ser investigadas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Procuraduría Fiscal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y determinaron que el tamaño de la evasión a través de sus 94 empresas de outsourcing rondaría los 34 mil millones de pesos.

Tras presentar siete denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR), un juez federal liberó una orden de aprehensión en contra del empresario en febrero pasado.

A la defraudación fiscal se suma el daño ocasionado al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con la evasión del pago de las cuotas obrero-patronales de los más de 180 mil empleados subcontratados mediante las empresas de Beyruti a otras firmas privadas.

Por lo que, la Coordinación de Investigación y Asuntos de Defraudación del IMSS planteó que dicha afectación superó los 40 millones 870 mil pesos tan solo en el primer semestre de 2017.

Las denuncias ante la FGR arrojan que la evasión de impuestos y cuotas de seguridad social fue solo la primera parte de las operaciones de Beyruti ya que, para lavar las ganancias, contó con una red de negocios, la cual consistía principalmente de, al menos, 45 restaurantes. Incluidos, desde establecimientos de comida rápida, como franquicias de la cadena estadounidense Carl’s Jr., hasta el exclusivo Corazón de Alcachofa de la avenida Presidente Masaryk.

Además de la orden de aprehensión por delincuencia organizada y uso de recursos de procedencia ilícita contra Beyruti, por la que se especula que se encuentra escondido en Miami desde febrero pasado, la FGR también abrió causas penales en su contra por estas actividades de lavado de dinero.

Además de Beyruti, las investigaciones también tendrían en la mira a sus hijos por su presunta participación en estas operaciones: Raúl Beyruti Espinosa, director general de GIN Group WTC, y Ángela Mireya Byruti Espinosa, titular del Centro Operativo Santa Fe del consorcio familiar.

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