"Nos hemos dado a la tarea de solicitar información de los riesgos que implican ese tipo de construcciones (rascacielos)"

María Luisa Yllana

líder vecinal
de la colonia Condesa


"Están comprando muy barato, me parece obvio, para tronar la obra, destrozar las calles, no realizar infraestructura"

José Alba

líder vecinal de la colonia Juárez


"El negocio es el plus de las edificaciones que se van a construir ahí. Me parece muy perverso parapetarse detrás de la cultura para generar un negocio inmobiliario"

José Alfonso Suárez del Real

diputado local electo de Morena

Unos hablan del “cártel de inmobiliarias” que están a la caza de lotes y terrenos en la Zona Rosa, Roma y Condesa, otros temen la llamada “gentrificación” del barrio.

Es decir, la transformación urbana a partir de la cual la población original es progresivamente desplazada por otra de mayor nivel adquisitivo.

Por eso, los vecinos de las colonias impactadas por el proyecto Corredor Cultural Chapultepec forman un frente ciudadano para exigir a Simón Levy, titular de PROCDMX, y al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, transparencia a fin de conocer cuáles son las intenciones reales de la inversión en la zona.

Los líderes vecinales se dicen traicionados por el jefe de Gobierno, a quien acusan de violar una de sus principales promesas, que incluso se convirtió en lema de campaña: “Decidamos Juntos”.

Al rechazo ciudadano se ha sumado el factor del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que desde ahora ya pretende ser un factor en la balanza de las decisiones que impacten el entorno vecinal.

El delegado electo en la Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, fue mesurado al hablar de apoyo al proyecto, siempre y cuando se respete la decisión vecinal.

Pero el diputado local electo, José Alfonso Suárez del Real, avecindado en dicha demarcación, se sumó a las reuniones de colonos en las que planean una consulta vecinal alterna a la que ya prometió el jefe de Gobierno.

El legislador de Morena pone el dedo en la llaga al hablar del “cártel inmobiliario” que se ha infiltrado a las instituciones del Gobierno del Distrito Federal (GDF) para desde ahí promover acciones a favor de sus intereses económicos.

“En Colombia (se) llegó a reconfigurar el poder legislativo al permitir que Pablo Escobar fuera senador y desde ahí protegiera al narcotráfico; en este caso,  los promotores inmobiliarios han logrado infiltrarse en PROCDMX para garantizar su beneficio”, suelta sin tapujos José Alfonso Suárez del Real.

Sobre la consulta ciudadana, explica que se trata de preguntar si los vecinos están de acuerdo o no en que se entregue la concesión a un particular.

“De un espacio público de 101 mil metros cuadrados, la más grande que se conozca en estos momentos, por 40 años”.

Para el diputado de Morena, al jefe de Gobierno le abrieron un frente innecesario que lo vuelve a confrontar con los vecinos, a quienes prometió tomar decisiones en conjunta en beneficio de ellos y la ciudad.

Señalan que el gran negocio del corredor cultural Chapultepec está en los predios que se ubican al frente de la avenida Chapultepec, donde se permite el uso habitacional mixto con el que pretenden levantar el par vial de Paseo de la Reforma.

“El negocio es el plus de las edificaciones que se van a construir ahí. Me parece muy perverso parapetarse detrás de la cultura para generar un negocio inmobiliario, es querer prostituir la cultura en aras de la ganancia financiera.

“Simón Levy, Salomón Chertorivski, Simón Newman, todos ellos pertenecen a la comunidad judía, que como se sabe es de las más fuertes a nivel mundial para detonar proyectos inmobiliarios.

“Hay una aparición de representantes de esa comunidad dentro de cargos importantes del gobierno capitalino y están relacionados con el manejo de capital”, detalló Suárez del Real.

Fenómeno ‘gentrificador’

Aunque la inversión inicial se aplicaría directamente sobre avenida Chapultepec, el impacto se extiende a zonas de la Juárez, Roma y Condesa, fundamentalmente.

Los vecinos, hablan de que el Corredor Cultural Chapultepec es la consumación de una estrategia que se viene gestando desde hace años, a partir de la cual las autoridades delegaciones y centrales han permitido la degradación urbana de la zona.

Para luego, como está ocurriendo, hablar del rescate y desplazar a quienes originalmente viven en la zona. 

Gentrificar es un concepto que los urbanistas retoman para hablar de un proceso de transformación urbana en la que la población original de un sector o barrio deteriorado y paupérrimo es progresivamente desplazada por otra de un mayor nivel adquisitivo que llega a vivir a ese lugar.

Ese es uno de los grandes temores de los vecinos originales de la colonia Juárez, quienes temer ser echados por promotores empresariales con el objetivo de traer nuevos inquilinos y nuevos propietarios atraídos por el factor de exclusividad de la zona.

José Alba, líder vecinal de la colonia Juárez, opina que el proyecto desató desde hace mucho una feroz especulación inmobiliaria que busca acaparar los grandes terrenos de la Zona Rosa.

El vecino habla de personajes clave que se han convertido en gestionadores, agentes del magnate Carlos Slim, a partir de los cuales han buscado y comprado terrenos baratos en espera de construir.

“Nos faltan al respeto, nos traen al ratón loco. Están comprando muy barato, me parece obvio, para tronar la obra, destrozar las calles, no realizar infraestructura, No han invertido un peso en diez años en la zona y sí han provocado la inseguridad”, acusa.

La líder vecinal de la colonia Condesa, María Luisa Yllana, dice que a pesar de las reuniones que encabeza Simón Levy, a la fecha no se  les han ofrecidos explicaciones claras ni contundentes, más bien vagas y a la ligera.

“Conocemos la historia de avenida Chapultepec del sismo del 85, la forma en que se cayeron la mayoría de los edificios, estaba toda la avenida hacia abajo, en base a eso nos hemos dado a la tarea de solicitar información de los riesgos que implican ese tipo de construcciones; iniciamos con el CETRAM de Chapultepec, nos mandaron con Seduvi, luego nos mandaron con Javier Sánchez y Arquitectos, el despacho está encargado de llevar las obras”, detalló Yllana,.

Lo que piden es información técnica para que los especialistas que apoyan a los vecinos de la Juárez, Roma y Condesa, analicen la peligrosidad del proyecto.

“En primer lugar por el suelo que es arenoso, donde quieren construir el Cetram y el corredor Chapultepec; no se sabe de los planes de cómo pretenden construir el Cetram, además de dos torres, una de 51 pisos y otra de 10 pisos”.

A la fecha, dice, no cuentan con diagnóstico de impacto ambiental ni de impacto urbano, así como tampoco de la mecánica de suelo.

“¿Qué pasa con el atlas de riesgo y sismología dentro de la delegación Cuauhtémoc?, ahí se nota la peligrosidad de lo que implica construir la avenida Chapultepec.

“¿Qué implica construir por encima de las líneas del Metro?,  ahí pasa una tubería de Gas Natural, que puso sus tuberías cruzando lo que es avenida Chapultepec para llevar ramales hacia la Juárez y la Roma”, cuestiona  Yllana sobre algunas de las dudas que le gustaría que Simón Levy, o cualquier autoridad competente, le responda.