206

millones 280 mil 360 pesos fue el costo total de las 39 comisiones


La primera función de las comisiones especiales es satisfacer la inconformidad de todos aquellos que no alcanzaron en el reparto


Si hay un tema político de moda se forma una comisión que lo investigue, y es común que tampoco tenga grandes logros en su cometido

Si en algo son productivos los legisladores mexicanos es en la creación de comisiones especiales.

Las hay de todo y para todo. Los que no son claros son los resultados. Son 39 comisiones especiales que los legisladores acordaron formar para distintas funciones pero ninguna de ellas tuvo logros destacados en la actual legislatura.

Eso sí el costo por los tres años de legislatura está bien definido y asciende a 206 millones 280 mil pesos.

Al inicio de la actual legislatura y luego de una larga discusión se formaron 28 comisiones especiales. De Protección Civil, del Café, de la Competitividad, de la Citricultura son algunas de las más llamativas por su nombre. Estas cabrían entre las facultades de las Comisiones de Agricultura las primeras y en la de Economía la última.

De la vigilancia y seguimiento de la industria azucarera, del impacto ambiental, de la industria automotriz, para dar seguimiento a las agresiones a los periodistas y para vigilar el funcionamiento de las aduanas son otras que parecieran ser muy puntuales en su objetivo. Tampoco tuvieron resultados.

De entre las reformas que destacan los diputados como parte de los logros de esta Legislatura, sólo la ley para evitar la trata de personas salió de una comisión especial.

Es decir que las 39 comisiones en total, además de las 44 que ya existen por ser la composición ordinaria de la Cámara baja, tuvieron un trabajo insignificante.

Además, cada uno de estos órganos legislativos cuenta con recursos económicos para funcionar  y la facultad de pedir dinero al Comité de Administración para realizar foros o las actividades paralelas a sus funciones de dictaminar las iniciativas presentadas.

Si la crítica constante a la Cámara de Diputados es el alto costo de sus legisladores y su función cómo órgano del gobierno ante su falta de productividad, ahora tendría que unírsele la simulación que hacen al formar una gran cantidad de comisiones que al final de la Legislatura no demuestran haber cumplido con su finalidad.

Confeti de comisiones

El que mucho abarca poco aprieta, dice el dicho. Y aplica a la perfección en la Cámara de Diputados.

Al inicio de cada legislatura se desata una lucha intestina en los diferentes grupos parlamentarios para poder ocupar las comisiones.

La primera discusión es el número de comisiones por bancada, y se da de acuerdo al número de legisladores que tenga cada una. La de Presupuesto y la de Hacienda son las más peleadas.

La Comisión de Presupuesto tiene su intenso trabajo solo al final de cada año cuando se hace la negociación presupuestal, pero sin duda es la que todos quieren ocupar pues es la que literalmente reparte el dinero a los estados.

El beneficio de presidir esta comisión es el trato preferencial por parte de diputados, senadores, gobernadores y funcionarios del gobierno federal.

La de Hacienda también es de las que más se disputan los diputados pues en ella se dictamina la miscelánea fiscal y dictámenes de reformas relativas al pago de impuestos.

Fuera de esas dos, las comisiones se reparten –supuestamente– con base en los perfiles de los diputados. Es decir, las presiden los legisladores que más conozcan del tema especializado de cada comisión. Pero son solo 44 comisiones y 500 diputados.

Es ahí donde nace la primera función de las comisiones especiales: satisfacer la inconformidad de todos aquellos que no alcanzaron en el reparto. Y entonces inicia una andanada de solicitudes, mediante punto de acuerdo, para crear comisiones de esto y aquello. Se negocia el número, los temas y quienes las presidirán.

Otra de las formas en las que nace una comisión especial es ante un tema político coyuntural. Si hay un tema político de moda se forma una comisión que lo investigue, y es común que tampoco tenga grandes logros en su cometido.

Por eso la Junta de Coordinación Política definió que serían 28 comisiones especiales. Pero si se revisa la página de Internet de la Cámara de Diputados actualmente se encuentran 44 comisiones funcionando.

Comisiones y costos

El nueve de febrero del 2010 se firmó entre los coordinadores parlamentarios el acuerdo para formar 28 comisiones especiales.

Previamente en diciembre del año anterior ya habían aceptado que cada una recibiera el mismo presupuesto que las 44 comisiones ordinarias: 133 mil 510 pesos mensuales para lograr sus objetivos.

Sin embargo este acuerdo para el apoyo financiero no está en el acta del 10 de diciembre. Lo que hicieron los representantes del Comité de Administración fue tratar el tema sin ponerlo en el orden del día.

Es decir, escondieron la decisión, pero lo que no pudieron evitar fue incluir los anexos con el desglosado del apoyo económico.

Reporte Indigo tuvo acceso a ese anexo en el que se desglosa el gasto y de donde se puede detallar el monto mensual al que asciende el gasto y como si fueran solo las 28 creadas originalmente en 3 años el gasto sería de 148 millones 98 mil 720 pesos.

Pero en la revisión de los últimos meses son en realidad son 44  comisiones especiales creadas por los diputados, el gasto total es de 206 millones 280 mil 360 pesos.

El detalle de los gastos llama la atención. Reciben un fondo fijo mensual de nueve mil 360 pesos y un presupuesto de funcionamiento de 17 mil 440. Pero trabajan en las oficinas del Palacio Legislativo y con personal adscrito a la Cámara.

Reciben también cinco mil 200 pesos mensuales en vales de despensa.

En el rubro de recursos humanos las comisiones tienen derecho a un secretario técnico con salario de 38 mil 990 pesos al mes y dos asesores categoría B para lo que cuentan con un presupuesto de 56 mil 820 pesos el maes para ambos.

A la comisión se le dan 3 mil 200 pesos mensuales para gasto en teléfono celular y 2 mil 500 para papelería.