El jefe de Gobierno acaba de firmar la promoción del turismo como una actividad prioritaria de su gabinete
Hay de todo. Venta de alcohol a menores, aperturas sin licencia, barra libre, robos a clientes y transeúntes, riñas frecuentes y tráfico de drogas
La delegación con más antros es la Cuauhtémoc con 292 establecimientos ilegales, seguida de Gustavo Madero con 105 e Iztapalapa, con 89. Son, también, las más grandes
Reporte Indigo presenta la radiografía de los casi mil negocios que operan al margen de la ley

Una de las prioridades de la política de Miguel Ángel Mancera Espinosa es explotar el boom turístico de la ciudad de México.

El jefe de Gobierno no está errado en su idea. El Distrito Federal es uno de los principales destinos del país y las cifras hablan por si solas: en 2012, casi 13 millones de personas viajaron hasta la capital.

Conocer y pasear por la avenida Reforma, el Zócalo capitalino, el Templo Mayor, la inmensa oferta de museos, la zona chinampera de Xochimilco, la Basílica de Guadalupe, la Catedral Metropolitana, el Bosque y el Castillo de Chapultepec; recorrer los innumerables centros comerciales; viajar en metrobús y acudir a los bares y discotecas, son solo algunos de los atractivos que ofrece la metrópoli.

Pero detrás de este gran aparador se oculta la cara desconocida de otra capital que atrae un tipo distinto de turistas a las colonias recónditas de la ciudad.

De acuerdo con un informe interno de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) al que ha tenido acceso Reporte Indigo, hay 947 zonas negras y 969 puntos de venta de drogas en las 16 delegaciones capitalinas.

El documento detalla de manera pormenorizada las operaciones de cientos de negocios, bares, restaurantes y centros de apuestas que forman una oferta de barra libre de la clandestinidad y la ilegalidad.

Exhaustivo hasta el detalle, el estudio fue un encargo de Manuel Mondragón y Kalb que, antes de abandonar su cargo como titular de la SSPDF, ordenó contabilizar a la policía preventiva cada uno de los locales en las colonias por las que patrullan a fin de documentar el abanico de actividades, algunas ilícitas, que se realizan.

Los uniformados se encontraron con bares, cantinas, pulquerías, restaurantes, billares, bodegas, taquerías y hasta falsas tiendas deportivas, en los que hay de todo.

Pudieron ser testigos de venta de alcohol a menores, apertura hasta altas horas de la madrugada sin licencia para ello, alteración de facturas para clientes en estado de ebriedad, robo a clientes y a transeúntes, sustracción de vehículos, prostitución nacional y extranjera, riñas frecuentes e incluso intercambio de drogas.

De esta radiografía negra, que comprende incluso el nombre de la calle y el número, la colonia, la razón social y una breve descripción de las actividades delictivas que se llevan a cabo en el interior de los establecimientos, destacan las delegaciones Cuauhtémoc con 292 establecimientos detectados; Gustavo A. Madero con 105 e Iztapalapa con 89. Esto se explica, en gran parte, porque se trata de las que tienen el territorio más grande.

Pero la SSPDF dividió la capital en cinco grandes regiones: Norte, que comprende GAM, Venustiano Carranza e Iztacalco con 207 giros; Centro, exclusivamente la delegación Cuauhtémoc con 292 establecimientos; Poniente, Azcapotzalco, Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón y Cuajimalpa con 134; Sur, Coyoacán, Magdalena Contreras, Tlalpan y Benito Juárez con 164; Oriente, Iztapalapa, Tláhuac, Milpa Alta y Xochimilco con 149.

Una zona no tan rosa

Tan solo en el corazón del Distrito Federal, territorio de la delegación Cuauhtémoc, hay numerosos problemas en zonas tradicionalmente emblemáticas y concurridas por el turismo local, nacional e internacional, como la Zona Rosa, una de las más bohemias.

Allí, la policía local reportó, por ejemplo, que en la calle Hamburgo 45 hay un establecimiento donde se ejerce la prostitución y se vende droga y en Niza 39 un “table dance” donde se alteran las cuentas a los consumidores. Mientras, en Liverpool, casi esquina con Génova, se registran apuestas.

Pero fuera de la Zona Rosa y dentro del perímetro de Cuauhtémoc, abundan este tipo de negocios.

En la colonia Doctores, en la calle Doctor Martínez del Río número 95, en el Bar Balalaika, se permite la entrada a menores de edad y se sospecha que hay venta de bebidas adulteradas.
En la zona del Centro, destino del 80% de los turistas, abundan los bares donde son muy comunes las riñas colectivas a altas horas de la madrugada.

Como ejemplo, los negocios de Amargura 4 y República de Honduras 3. En algunos de estos locales, según el informe, aún se ofrece a los clientes el servicio de barra libre, prohibido desde hace muchos años debido a la venta de alcohol adulterado.

En la calle Colón, entre Humbolt y la lateral de Reforma, el giro negro “La Tirade” ofrece también consumo de alcohol sin límite para atraer a sus clientes, muchos de los cuales son adolescentes.

Corrupción en las delegaciones

La existencia de estos puntos negros no es menor e involucra a diversas instancias del DF.

Tampoco es una novedad si se tiene en cuenta que, durante muchos años, las delegaciones políticas han tenido la tarea de clausurar este tipo de establecimientos mercantiles que operan al margen de la legalidad.

El problema es que también es un arma de doble filo ya que propicia que las propias autoridades caigan en prácticas de corrupción, aceptando dinero a cambio de ignorar la existencia y las actividades de este tipo de locales.

Sin embargo, justo ahora que Miguel Ángel Mancera quiere potenciar la imagen de la ciudad de México como un atractivo destino turístico fuera y dentro del país, limpiar los “tugurios” que operan a la vista de la policía, es una tarea pendiente.

En su decálogo de principales acciones, además de una ciudad incluyente, social y de derechos para los capitalinos, el ex procurador lanzó la acción número nueve: “Implementaré el programa de oferta turística sustentable a partir del cual se emitirá la Declaratoria de Prioridad Turística para la Ciudad de México”.

Con ello, aunque ya existe la Secretaría de Turismo del Distrito Federal, el jefe de gobierno proyectó la creación de un área específica destinada a la promoción turística de la capital.

En octubre pasado, antes de asumir oficialmente la jefatura de gobierno, Mancera Espinosa se reunió con George Fertitta, CEO de NYC & Company (la Oficina Oficial de Marketing y Turismo de la ciudad de Nueva York) tras reconocer que ambas ciudades son un foco de atracción muy poderoso para los visitantes.

Desde entonces, asumió que ubicaría a la ciudad de México como destino mundial, haciendo del turismo una estrategia clave para el desarrollo económico que permitirá generar empleos y atraer inversión.

En ese encuentro, Fertitta explicó que el número de mexicanos que viajan a la Gran Manzana se incrementó de 192 mil a 376 mil  entre 2005 y 2011, por lo que en este año, la llamada ´Gran Manzana´espera recibir a aproximadamente 400 mil turistas. Mancera quiere conseguir lo mismo. Por eso, ayer firmó la prioridad de la promoción de la actividad turística como política de gobierno del Distrito Federal.

Aunque primero… habrá que limpiar la casa.

Modelos y carritos llenos de alcohol

En la ciudad de México, como en otras grandes capitales, los garitos clandestinos y los bares ilegales están de moda, pero en ninguna otra capital se despliega tanto alarde de imaginación para saltarse la ley.

Por poner dos ejemplos, en dos locales de la Zona Centro, uno camuflado como tienda de artículos deportivos incluso, los clientes transportan las bebidas, sobre todo micheladas, en carritos de supermercado con las consiguientes broncas entre ellos por las cantidades de bebida ingeridas.

En el Sur, el local Sara O, en Insurgentes 1391, ofrece los servicios de prostitutas extranjeras y también en esa zona, en Men´s Club, en la calle Berruguete, hay una oferta de modelos de otros países. Los locales aparentemente inocentes como el restaurante Tres Caballos, en Coyoacán, tampoco se libran: en las afueras del negocio, se roban los coches de los comensales.