41

personas las involucradas en la investigación de supuesto amaño entre Zaragoza y Levante


“Hay una posibilidad de que sea acusado y se inicie un proceso en el tribunal”

Kuniya Daini

Presidente de la JFA


De encontrárseles culpables, la pena que alcanzarían los implicados en caso de amaño de partidos en España va desde los seis meses hasta los cuatro años de cárcel

La factura del escándalo

Hasta este momento no se ha podido comprobar el posible caso de amaño en su pasada gestión como entrenador en España, pero de alguna forma Javier Aguirre ha empezado a pagar el precio de un escándalo internacional.

Su reputación está manchada. Su carrera como director técnico de futbol ya tiene un sucio apartado que no se sabe si habrá forma de limpiarlo o llegará a enlodarse con una resolución en su contra.

La Selección de Japón, que no había tomado partido en el caso pues jamás demostró temor por la honra de su entrenador, aprovechó la mala racha de su equipo y se zafó pronto de su relación laboral con el mexicano.

Fue este martes cuando se hizo oficial la destitución del “Vasco” como timonel de los nipones, luego de su eliminación de la Copa de Asia, aunque las razones apuntan al caso del tejemaneje en el futbol español cuando era técnico del Zaragoza.

¿Su mente en España?

Es posible que todo lo que se empezó a ventilar en el caso de amaño en España realmente afectara el rendimiento del extécnico de equipos como Pachuca, Atlante, en México; Osasuna, Atlético de Madrid, Real Zaragoza y Espanyol de Barcelona.

Hasta antes de dirigir a los nipones, Javier Aguirre no había tenido tan malos números en su profesión como estratega del balompié: un título en México, una Copa Oro, dos Mundiales como entrenador del Tricolor, el técnico azteca con mejor carta de presentación en España, comentarista de la cadena de televisión más grande de Latinoamérica y un estudioso de la materia.

Todo esto lo llevó a ser objeto de deseo de la Selección de Japón, una organización que se ha trazado metas de crecimiento futbolístico de la mano de mexicanos como Jesús “Chucho” Ramírez, a fin de copiar un poco lo que se hace en Occidente.

En Japón estaban seguros de dar el gran salto. En la Copa Asiática tenían buen historial ya que habían ganado tres de las últimas cuatro ediciones. Por eso en agosto de 2014 le dieron las riendas al “Vasco” en sustitución del italiano Alberto Zaccheroni, último técnico mundialista con los orientales.

Lo que nadie imaginó fue que Aguirre escribiría la página del peor fracaso deportivo de este combinado japonés desde 1996, al no poder pasar de los Cuartos de Final de la copa continental que ellos solían dominar.

Ni el contrato millonario, que convirtió a Javier como el entrenador más caro en la historia de la Selección de Japón, al firmar por un sueldo anual de 2.4 millones de dólares, valió de mucho para evitar la caída del equipo.

“Creemos que no debemos correr el riesgo de que estas cosas afecten las eliminatorias en Asia para el Mundial”, expresó Kuniya Daini, presidente de la Asociación de Futbol de Japón (JFA, por sus siglas en inglés), al hacer oficial la destitución del técnico mexicano.

Reputación enlodada

Ser parte de los 41 involucrados en la investigación de supuesto amaño no es cualquier cosa en la carrera de un entrenador como Javier Aguirre. Sin saberse el veredicto de la Fiscalía Anticorrupción española, su reputación está ahora enlodada por el caso.

“Hay una posibilidad de que sea acusado y se inicie un proceso en el tribunal”, dijo Kuniya Daini, directivo de la JFA, en justificación del despido del “Vasco” en medio del escándalo que esperan ya no afecte a su selección.

La pesadilla de Aguirre empezó al revelarse que en el partido del Zaragoza, su exequipo, contra el Levante, celebrado el 21 de mayo de 2011, hubo pagos a los jugadores contrarios para que se dejaran perder y así se garantizara la permanencia del club de Aguirre en la Primera División.

Como principal implicado del amaño se ha nombrado a Agapito Iglesias, expresidente del Zaragoza, quien se habría encargado de arreglar la conveniencia con los futbolistas del Levante para alcanzar su objetivo.

La pena que alcanzarían los implicados en caso de encontrárseles culpables va desde los seis meses hasta los cuatro años de cárcel. Será este próximo 25 de febrero cuando comiencen las declaraciones de los implicados en la investigación.