Las cuentas, casi 60 mil y con un valor de 2 mil 100 millones de dólares en 2008, pasaron a ser manejadas por HSBC tras adquirir Banca Bital en 2002

Las primeras cabezas comienzan a caer. La muralla se cae a medida que los nexos del narcotráfico se hacen evidentes en el sistema financiero mundial.

El caso del banco británico HSBC Holdings y la renuncia ayer de David Bagley, uno de sus altos ejecutivos, por las fallas que permitieron el lavado de dinero proveniente de cárteles, es tan solo una pieza de la cadena.

Ayer, el Senado de Estados Unidos lo acusó directamente de ser utilizado por el narcotráfico mexicano para introducir dinero, ya lavado, a esa nación.

En la reunión que sostuvieron ejecutivos del mayor banco de Europa y uno de los cinco más importantes en México, se evidenció la falta de controles regulatorios en el sistema bancario mexicano.

Y para muestra, el caso del empresario mexicano de origen chino Zhenli Ye Gon, fue utilizado por los legisladores estadounidenses para demostrar los débiles controles del banco en México.

Esa falta de candados, acusaron, permitieron el lavado de dinero proveniente de cárteles de las drogas.

En el reporte del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado refiere cómo ejecutivos de HSBC permitieron que Ye Gon mantuviera sus cuentas en esa institución.

Esa cuentas no fueron designadas como de alto riesgo, a pesar de las inusuales transacciones que habían llamado la atención varias veces entre el 2003 y 2007.

Ye Gon, sometido a un proceso de extradición a México, fue detenido en el vecino estado de Maryland en 2007 a solicitud de ese país, y acusado aquí de cargos de producción e intento de distribución de metanfetaminas.

Para quitarse la presión, los ejecutivos del banco que acudieron a la audiencia en el Senado de Estados Unidos, confirmaron la salida de Bagley.

Pero también se comprometieron a cerrar cuentas de algunos clientes mexicanos que la institución mantiene en las Islas Caimán.

La sospecha ya se sembró y las pruebas lo demuestran. HSBC permitió el lavado de millones de dólares en dinero proveniente del narcotráfico y el crimen organizado.

Las cuentas, casi 60 mil y con un valor de 2 mil 100 millones de dólares en 2008, pasaron a ser manejadas por HSBC tras la adquisición de Banca Bital en 2002.

Pero la ausencia de información en casi el 48 por ciento de esas cuentas, precisó el reporte, ocasionó que HBMX no tuviera idea de quién estaba detrás de las mismas.

La punta del iceberg

Hay otras cuentas, denunció a Reporte Indigo una fuente que prefiere el anonimato, que venían siendo “mal utilizadas por el crimen organizado”.

Paul Thurston, jefe ejecutivo de la oficina de banca minoritaria de HSBC, y quien presidió operaciones en México durante 14 meses a partir de 2007, reconoció en Washington que por años hubo “significativas debilidades en la infraestructura de controles”.

Al comparecer ante el Comité de Investigaciones Permanentes del Senado de Estados Unidos en la capital de Estados Unidos, el ex presidente de HSBC en México, Paul Thurston, se defendió.

Explicó a los legisladores que además de cerrar sucursales en México en zonas de alto resgo, se cancelaron al menos 50 mil cuentas en las Islas Caimán para tener control de la situación.

Según la investigación del Comité, la filial mexicana de HSBC expuso al sistema financiero de Estados Unidos a alto riesgo de “lavado” de dinero al exportar hasta 4 mil millones de dólares en efectivo desde México.

“A pesar de nuestras mejores intenciones y esfuerzos, HSBC ha fallado y no ha estado a la altura de las expectativas en distintas áreas”, aseguró David Bagley, el auditor en jefe del grupo HSBC en más de 80 países donde la institución tiene filiales.

“Para mí es muy penoso y vergonzante hablar de áreas en las que, en retrospectiva, fallamos”, dijo a su vez Christoper Lok, otro de los altos cargos de HSBC.

Víctimas de secuestro

Thurston reconoció que el modelo antiguo de HSBC en México sólo exacerbó los problemas en las filiales que fueron aprovechadas por el crimen organizado para lavar ingentes cantidades de dinero.

“El ambiente de México resultó más desafiante de lo que yo había jamás experimentado”, dijo Thurston.

“Los empleados del banco se convirtieron en blanco de sobornos, extorsión y hasta secuestro. De hecho, varios secuestros se produjeron durante mi administración”.

Esas lecciones le sirvieron, mencionó, porque a partir de entonces se han adoptado nuevas políticas y una nueva cultura de tolerancia cero hacia procesos de revisión y certificación de los recursos.

En el reporte se advierte que entre 2007 y 2008, la filial de HSBC en México fue el más importante exportador de dólares a HSBC en Estados Unidos, enviando siete mil millones de dólares en efectivo.

Durante la audiencia, representantes de organizaciones como Global Witness, se declararon poco convencidos y señalaron que los funcionarios de HSBC prosiguieron con una práctica que hoy les ha puesto en la mira del Departamento de Justicia estadounidense.

El reporte de 400 páginas, resultado de la revisión de 1.4 millones de documentos, detalló que una cultura “contaminada” en HSBC Holdings le permitió actuar como financiero de clientes que recibían fondos oscuros.

Los recursos llegaron de todos lados (México, Irán, Islas Caimán, Arabia Saudita y Siria, Corea del Norte, Cuba e Irán), se blanqueaban y regresaban a los conductos financieros internacionales para capitalizar a ciertos países.

Y en este actuar, México jugó un papel estelar como lo demuestran los testimonios y las fotografías de bodegas de dinero en efectivo, que se presentaron en el reporte del Subcomité de Investigación del Senado.

Pero nunca se encendieron los focos de alarma. Tampoco hubo el mínimo intento por parte de las autoridades regulatorias de indagar si los bancos extranjeros que operan en México actúan correctamente.

El gobierno de Estados Unidos ya había advertido a los bancos la necesidad de monitorear los negocios que implicaban grandes cantidades de dinero en efectivo provenientes de casas de cambio y de divisas de México.

La semana pasada, autoridades de EU hicieron un fuerte señalamiento a Bank of America por haber lavado dinero para la organización criminal Los Zetas.

Por lo pronto, autoridades de HSBC se comprometieron ante el Senado a tener mayores controles. Muerto el niño, a tapar el pozo.

(Con información de Notimex)