Mancera se libró de contestar en vivo y cara a cara los cuestionamientos de los nuevos legisladores, como también lo exigía Morena


En el PRD aún se reparten las culpas para determinar si el partido fue castigado por los ciudadanos en las pasadas elecciones por las malas decisiones de gobierno

Con un gabinete integrado por funcionarios que se saludan, pero que no confían unos en los otros, Miguel Ángel Mancera Espinosa rinde hoy su tercer informe de Gobierno en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).

Todos los reflectores apuntan hoy al jefe de Gobierno capitalino que llega al recinto de Donceles para rendir cuentas a la mitad de su gobierno.

Lo hará presuntamente arropado por el Partido de la Revolución Democrática en el Distrito Federal, que no está en su mejor momento debido a que no logró revertir la mayoría de Morena.

Llega en medio de la beligerancia de Morena en temas de gobierno; con la Línea 12 del metro todavía parcialmente cerrada, y con la aspiración de convertirse en presidenciable en el 2018.

Y aunque Miguel Ángel Mancera refiere que es momento de anunciar las buenas noticias de su gobierno aún quedan muchos pendientes, problemas y frentes abiertos que el mandatario y su equipo no han logrado resolver, como para considerar que están listos para someterse al escrutinio de las urnas.

Los resultados del pasado 7 de junio en la elección para renovar a los diputados locales de la ALDF y a los 16 jefes delegacionales están frescos y aún se reparten las culpas de si el PRD fue castigado por los ciudadanos por las malas decisiones de gobierno.

Aún con la herida abierta, el PRD capitalino protagoniza un capítulo que exhibe su desesperación: la angustiosa búsqueda de diputados locales que quieren sumarse a su bancada para revertir la mayoría que obtuvo el Movimiento de Regeneración Nacional.

Lo que han vivido los perredistas locales los últimos días es el penoso cabildeo con otras fuerzas minoritarias (que previo a las elecciones desdeñó) para sumar un claro bloque anti Morena en la asamblea capitalina.

La tensión que se vive por el “robo de diputados” entre Morena y el PRD, fundamentalmente, se reflejará hoy que Mancera acude a rendir su tercer informe ante el pleno.

El factor sorpresa

Y como parte de esos jaloneos protagonizados por ambos partidos, el formato del informe se modificó a petición y presión de Morena.

El mandatario local tendrá que acudir en persona a escuchar los posicionamientos de los diez grupos parlamentarios y no solamente  leer el documento que preparó para la ocasión, que detalla las estadísticas por cada secretaría del GDF.

Se libró de contestar en vivo y cara a cara los cuestionamientos de los nuevos legisladores, como también lo exigía Morena. 

A diferencia de otros años en los que era común escuchar a los diputados locales perredistas expresar la frase “ya está todo planchado”, en referencia a que ya se había negociado con los otros partidos para que el informe fluyera sin contratiempos, esta vez Morena representa el factor sorpresa.

Aunque César Cravioto, coordinador de la bancada de Morena en la ALDF, manifestó que escucharán con respeto el informe del jefe de Gobierno capitalino y que no protagonizarán escándalos, lo cierto es que el reciente robo de diputados (la renuncia de Aleida Alavez, del PRD, y su incorporación a Morena) sumió en tensión a los morenistas y perredistas.

La batalla entre ambos partidos no da tregua. Ambos protagonizan la lucha más encarnizada para apropiarse de la poderosa Comisión de Gobierno de la ALDF, por lo que incluso se habla de un pacto entre el PRD, PRI y PAN para evitar que sea un diputado de Morena quien la presida.

En medio de esa pugna por la Comisión de Gobierno que representa el manejo de millonarios recursos y la toma medular de decisiones políticas, Miguel Ángel Mancera hará públicos sus números y anuncios.

Los pendientes y destapes

Con meses de anticipación, la oficina del jefe de Gobierno solicitó a cada una de las dependencias el corte de caja, resultados por secretaría, cifras, números y metas alcanzadas para consolidar el cuerpo del informe que se presentará hoy.

Pero internamente se tiene la expectativa de si Miguel Ángel Mancera enviará un mensaje político respecto al 2018.

Y es que luego de los cambios en su gabinete efectuados en julio pasado se destapó una competencia interna entre algunos de sus secretarios, que tienen la esperanza de convertirse en el “delfín de Mancera” que eventualmente pudiera sucederlo al frente del Gobierno del Distrito Federal (GDF).

En esa situación se encuentran en particular tres secretarios del gabinete: José Ramón Amieva, de la Secretaría de Desarrollo Social, quien sustituyó a Rosa Icela Rodríguez en el cargo; también Manuel Granados, consejero Jurídico, y Salomón Chertorivski Woldenberg, secretario de Desarrollo Económico. 

Sus aspiraciones, aunque ellos las nieguen, son tema de conversación entre el resto de integrantes del gabinete, quienes detallan las actitudes, pugnas y méritos que cada uno mantiene frente al jefe de Gobierno.

Más allá de la suerte de Mancera en el 2018, entre los temas pendientes de la ciudad están la reapertura de la Línea Dorada; el Proyecto Corredor Cultural Chapultepec y los otros diez parques semejantes que prevé construir; el pleito por los terrenos que desocupará el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el múltiple crimen de la Narvarte.