México aún tiene desafíos para eliminar tratos crueles, inhumanos o degradantes, concluyó Juan Méndez, Relator Especial de Naciones Unidas para la Cuestión de la Tortura.

Al concluir la visita de 10 días por el país, Méndez señaló que se debe fortalecer la figura de la defensoría pública a nivel local, además de garantizar una adecuada atención de las víctimas que incluya medidas de reparación integral, investigaciones prontas y expeditas en casos de presuntas violaciones a los derechos humanos y que se garantice el derecho al debido proceso.

Mediante un comunicado de prensa, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) refirió que una de las observaciones del Relator es que el mayor número de casos de tortura en México ocurren entre la detención y la puesta a disposición del probable responsable.

Según la SRE, Méndez destacó también que se debe reforzar la figura de la defensoría pública a nivel local y lograr la homologación del tipo penal de tortura a nivel nacional, de conformidad con los estándares internacionales.

La dependencia informó que el Relator se entrevistó con cerca de 99 servidores públicos y tuvo acceso sin restricciones a once lugares de detención de su elección, tanto a nivel federal como estatal.

De acuerdo a la SRE, desde el 2008 México ha generado condiciones estructurales que implican desarrollos legislativos, judiciales, institucionales y de política pública, que dan cuenta de los avances para garantizar la erradicación de la tortura.

Según la dependencia, el Relator reconoció la estrategia de seguridad pública con perspectiva de derechos humanos, la reforma constitucional en la materia y la adopción del Código Único de Procedimientos Penales.

Sin embargo, diversas organizaciones de derechos humanos entregaron un informe a Méndez en donde señalan que la tortura en México es una “práctica sistemática”, cometida tanto por servidores públicos como por la delincuencia organizada, con el consentimiento del Estado.

Agregaron que la existencia del arraigo facilita la tortura por parte de las autoridades, y que el autogobierno en las cárceles y las precarias condiciones en que viven los internos también propician este crimen de lesa humanidad en los centros penitenciarios.

Las organizaciones Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos A C, la Casa del Migrante de Saltillo y Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México se reunieron con el Relator para entregarle el documento firmado.

Méndez también se reunió con representantes de La Red de Organizaciones Civiles de Derechos Humanos, Todos los Derechos para Todas y Todos (RED TDT), Amnistía Internacional (AI) y Artículo 19, quienes denunciaron el aumento de hasta 500 por ciento de casos de tortura y la militarización como pilar de la estrategia de seguridad pública en México.

Esto, a pesar de que a finales del mes pasado el titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia Villanueva, aseguró que la incidencia de casos de tortura en México disminuyó 30 por ciento durante 2012 y 2013.

El informe final sobre la visita del relator será presentado al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en junio de 2015.

Por mejorar

> La regulación a nivel nacional del uso legítimo de la fuerza pública
> La disminución de la utilización de la figura del arraigo
> El abatimiento de la sobrepoblación en los centros de detención
> Realizar investigaciones prontas y expeditas en casos de presuntas violaciones a los derechos humanos
> Garantizar el derecho al debido proceso
> La homologación del tipo penal de tortura a nivel nacional